10/11/09

Julie y Julia

Está claro que el género gastronómico, lejos de agotarse, encuentra variantes.
Me sorprende que Nora Ephron se haya incorporado a la moda. Nora Ephron está muy lejos de ser una gran directora. Cuando vas a ver una de sus películas no sabes si te encontrarás con un entretenido y elegante pasatiempo o con un bodrio tan asombroso como Embrujada. Allí conseguía que incluso Nicole Kidman diese vergüenza.
Así que, quizá por mis bajas expectativas (ni Nora Ephron ni la gastronomía me emocionan) la película me pareció algo más que agradable. No se pone demasiado sentimental y se limita a contar una historia bonita que tiene entre manos.
Meryl Streep vuelve a demostrar que puede hacer lo que le echen aunque, en esta ocasión, está un poco pasada de vueltas. La que está inmensa y la que se crece a cada película que pasa es Amy Adams. Segunda película en la que coinciden juntas y en la que Amy da una lección de sobriedad y saber hacer. Aunque, bueno, quizá Julia era tan hiperactiva como Meryl la pinta.

8/11/09

The box

Aprietas un botón y alguien desconocido muere. A cambio ganas un millón de dólares.
¿Adán, Eva y la manzana?
¿Una invasión alienígena?
¿Una metáfora sobre la condición humana?
Cualquiera de estas cosas por separado habría estado bien, quizá. Pero todas juntas... Mezclar teología ficción (Señales del futuro), ciencia-ficción (La invasión de los ultracuerpos) y fábula metafísica (Stalker) es una locura. Sobre todo porque cuando llega el momento de recoger tantas líneas abiertas en un final coherente, resulta tarea imposible.
Peli rarita, rarita, rarita.
Una pregunta inquietante: ¿por qué son siempre mujeres las que aprietan el botón?

7/11/09

Celda 211

Lo mejor de esta película es su mera existencia. Cine español de género. Es una buena noticia.
Está bien hecha, tiene algunos encuadres interesantes, bien planificada, montada...
No quiero decir muchas cosas malas sobre ella porque, lo dicho, me parece muy positivo que se empiece a realizar esta clase de cine en España.
Ahora bien. Procura olvidarte de que es española. Por supuesto, se queda a años luz de Cadena perpetua pero también, pienso yo, de los capítulos 6 y 7 de la primera temporada de Prison Break, por poner un ejemplo reciente.
A Celda 211 le faltan giros de guión y, sobre todo, tensión en aumento. El motín estalla y no hay evolución en la historia: sólo un tiempo de espera.
Desde un punto de vista subjetivo y más personal, me pareció demasiado realista. Realista en el sentido en que es realista el cine español: todo tiene que acabar mal y, a ser posible, del peor modo posible. Lo cual es un cliché tan cliché como el happy end hollywoodiense. Ambas cosas demuestran muy poca imaginación y, sobre todo, poco realismo.
No me aburrí pero no me entretuvo.

6/11/09

Home, ¿dulce hogar?

Esta vez sí que me han engañado bien.
No tenía claro lo que iba a ver, cosa que, a priori, me gusta. Asistir a una película imprevisible.
Familia hippie feliz. Feliz en plan risa tonta. Hippie en plan francés. Quiero decir que no se privan de una parabólica y piscina. Ji, ji; ja, ja. Aprovechan los restos de una autopista que nunca se acabó de construir para disfrutar de la naturaleza y de una vida en común que se acerca a sugerencias incestuosas. Pero la autopista vuelve a ponerse en marcha.
El ruido es molesto así que se encierran en casa, tapian puertas y ventanas, sellan cualquier abertura a cal y canto. Logran evadirse del ruido pero empiezan a volverse locos (si es que no lo estaban ya antes), violentos, paranoicos. El drama es tan esperpéntico que me daba la risa sin que ese fuera el objetivo de la peli.
Es una metáfora de algo. Digo yo. Lo que pasa que ese algo no me interesa porque la metáfora me parece vulgar, obvia y, a la postre, irrelevante.
Y es desesperantemente lenta.
Ya decía Orson Welles en El tercer hombre que los suizos eran incapaces de hacer arte.

5/11/09

El curioso caso de "Saw VI"

Daría para mucho este tema.
Un gobierno hiperprogre de izquierdas utiliza una calificación jamás utilizada para censurar a una película. Mad Max estuvo a punto de padecerla pero se impuso la cordura. Saw VI ha tenido el dudoso privilegio de ser la primera película a la que se califica como X por su violencia.
¿Te imaginas que esto lo hace cualquier otro partido político?
Lo que me preocupa es que no lo hizo ni Franco.
La ejecutora de tal acción es Ángeles González Sinde, guionista demócrata de esa película llamada Mentiras y gordas que exaltaba el sexo, la droga y el alcohol (aunque digan que se pretendía lo contrario).
¿Se entiende?
Por supuesto. Pero no en los parámetros en que ha sido planteado.
Sólo hay tres películas españolas que puedan maquillar los resultados de taquilla: Ágora, Celda 211 y Planet 51. Gracias a que Saw VI ha sido eliminada de la parrilla, Ágora puede volver a ser número 1 en la taquilla.
Ya sabes lo mucho que me encanta que a Disney le apliquen un correctivo de vez en cuando. Pero me parece que éstas no son maneras.
Y ya puestos. Tras el estreno de Celda 211 llega Cuento de Navidad. Que se anden con ojo.

4/11/09

El imaginario del Doctor Parnassus

Curioso eso de que a un personaje lo encarnen 4 intérpretes diferentes debido a la defunción de un actor. Heath Ledger, Johnny Depp, Jude Law y Colin Farrell.
La película es Terry Gilliam. Cien por cien. Y con eso queda todo dicho.
Para lo bueno y para lo malo. Guión flojito, interpretaciones histriónicas, parloteo incontrolado que alarga en exceso las escenas y una inventiva visual fascinante, barroca, surrealista, encantadora, maravillosa.
No sé si hay que sacar algo de ella salvo sentarse a mirar y pasar un buen rato mientras aparecen las ocurrencias con que Gilliam tiene a bien deleitarnos.
Inclasificable, por supuesto.
Y, por tanto, difícil de recomendar a públicos determinados.
Digamos que para aquellos a los que les gusta Terry Gilliam.
Ya. Ya sé que así no arriesgo mucho pero es lo que hay.

3/11/09

Adam

He aquí una película romántica que sí me gusta.
Quizá porque no está claro que sea romántica.
Rose Byrne y Hugh Dancy lo hacen bastante bien. No he visto muchas cosas de Amy Irving pero parece diseñada para esos papeles de perdedora inocente en un matrimonio con grietas (Vidas contadas, la serie Alias, Adam). Supongo que si ella aparece en pantalla se puede apostar a que su matrimonio acabará mal por más que ella se empeñe en que acabe bien.
Me gustó su frase:
-Sentirse amada es importante. Pero amar es una necesidad.
También me gustó la frase de Hugh Dancy, con síndrome de Asperger, cuando Rose Byrne le hace un regalo:
-Bueno, que tampoco soy Forrest Gump.
Y muy bonito todo ese paralelismo con El Principito y el aviador perdido en el desierto.