9/2/24

Al margen (573)

1. Han pasado 469 días desde el final de El señor de los anillos: Los anillos de poder y Amazon aún no ha despedido a J.D. Payne y Patrick McKay.
2. Una de las actividades benéficas de Elon Musk es prestar su departamento jurídico para luchar por causas que cree que lo merecen. Una de esas causas es el despido de Gina Carano de The Mandalorian. Así que ya tenemos guerra: Elon Musk contra Disney. ¿Cuánto dinero estarán dispuestos a gastar en abogados para no pagar a Carano los 75.000 euros que pide?
3. Disney anuncia Vaiana2, Zootrópolis 2, Toy Story 5 y Frozen 3. ¿Material original? ¿Innovación? ¿Cambios?
4. Celine Song, la directora de Vidas pasadas, ya tiene un nuevo proyecto entre manos: The Materialist. Y parece que contará con Pedro Pascal en el reparto.

7/2/24

Orión y la oscuridad

-La noche ha dejado un vacío / todo es claridad y su oscuridad ansío.
Cuando vi que el guión era de Charlie Kaufman, supuse que no serían dibujos animados para niños. Pero sí lo son. Aunque no tengo claro cómo interpretarán los niños lo que ven.
Tampoco es que el relato sea complicado y a los niños no les preocupa la lógica, les basta con deslizarse en el tobogán de las emociones o la belleza.
Orión es un niño que tiene miedo de todo. Pero lo que más teme es la Oscuridad. Y un día la Oscuridad se hace presente y le lleva a un viaje de 24 horas alrededor del mundo para mostrarle las cosas buenas de la Oscuridad.
Hay además Entes Nocturnos (Sueño, Insomnio, Ruidos…) que le sirven a Kaufman para desatar su vertiente surrealista.
No quiero desvelar partes importantes de la trama pero me parece extraordinario cómo, en cierto momento, se vuelve excepcionalmente loco. Y estás pensando: se ha pasado. Pero entonces el relato pega un giro y lo entiendes, sabes a qué venía todo eso.
Kaufman enlaza tres generaciones de una familia que muestran cómo luchar contra el miedo. Miedo siempre tendremos, pero actuaremos con el miedo, sin detenernos. Y, al mismo tiempo, está mostrando la labor del escritor, del cineasta, del fabricante de historias, aprendiendo a la vez que enseña, tratando de transmitir sus conocimientos y descubriendo otros nuevos. Que el miedo a la muerte no implique miedo a la vida.
Me fascina la escena final. Porque entonces ya no sé si la historia es “real” o inventada, si es un sueño del presente o un relato del futuro. O algo intermedio, en desarrollo.
Bastante más interesante de lo que esperaba y con una calidad de dibujo (mezclando estéticas) a gran nivel.

6/2/24

Mr. & Mrs. Smith. Temporada 1

Intérpretes principales: Donald Glover y Maya Erskine.
Artistas invitados: Alexander Skarsgard, Eiza Gonzalez, Paul Dano, John Turturro, Parker Posey, Úrsula Corberó, Ron Perlman, Sarah Paulson.
En eso se han ido los 200 millones que ha costado la serie, supongo. En ocasiones, cuando una peli tiene varios géneros, no tienes claro cuál domina. En este drama de espías está claro que domina el drama. Los espías son una mera excusa para hablar acerca del matrimonio. Pero su verdadero problema es que este drama… quiere ser una comedia. Y no lo es.
Guión rarito de Donald Glover, como suele ser él. Tiene cosas buenas aquí y allá, dispersas, destellos ingeniosos. Pero cuesta mucho entrar a sus planteamientos. El 1x06, con la psiquiatra, es realmente arduo. Cada capítulo es procedimental: una misión y un conflicto matrimonial en concreto. Cada capítulo nuevo es como si estuviera totalmente desconectado del siguiente. En el 1x06 piensas: ¿se llevaban tan mal en el episodio anterior? ¿Han pasado años? ¿Se han casado realmente y ya no se trata de una simple tapadera? Y cada “no” a estas preguntas es un aumento de inverosimilitud.
Creo que tenían la opción de profundizar en esa mitología: esa empresas, esos matrimonios Smith, esas misiones… Pero el interés por adentrarse en el género de espías es nulo.
Y tampoco saben cerrar. Es uno de esos finales para ver si les dan segunda temporada.

5/2/24

Argylle

La primera parte de la película, digamos que todos esos giros locos (loquísimos), se me hizo entretenida. No pienso que sea buena película en ningún momento, pero ese fragmento mantuvo mi atención.
Lo que no tiene perdón son esas tres secuencias finales de acción, sucesivas, que no hay por donde cogerlas. Primero los botes de humo, después lo del petróleo y finalmente el hipnotismo. Son bobísimas, recargadas en digitalización, supuestamente humorísticas y bastante patéticas. Y podrías perdonar una y concluir que a Vaughn se le fue la olla temporalmente. Pero tres secuencias, sin descanso, sin interés alguno, a esas alturas de película, es ponérselo difícil al espectador: se hace muy larga, aburre. Y pocas cosas hay tan malas como escenas de acción que aburren.
Al principio me gustó. Parecía tener algo metaliterario o metacinematográfico, ideas curiosas. Esos juegos de transición entre Henry Cavill y Sam Rockwell estaban muy bien.
Pero ya está. Esto no da para más. Y si en los créditos finales te muestra una escena que enlaza el barullo con Kingsman, que ya tuvo dos películas más de las que debió tener, me deja la conclusión de que este señor tiene un juguete para él solo y pretende cobrarnos por mirar su obsesión. Yo he llegado hasta aquí.
Como están Bryce Dallas Howard, Sam Rockwell, Henry Cavill, Dua Lipa, Bryan Cranston, Samuel L. Jackson, Ariana de Bose, John Cena y el gato de Claudia Schiffer, parece que es obligatorio verla. Pero qué va.

4/2/24

La tierra prometida (The Bastard)

Los reyes de Dinamarca llevan siglos tratando de poblar Jutlandia. Pero la tierra no se deja cultivar. A mediados del siglo XVIII un capitán retirado se propone doblegar ese territorio rudo, áspero, hostil. Pero también son así las gentes del lugar: el terrateniente vecino, los salteadores de caminos, los gitanos, los posibles colonos que lleguen.
Tal vez abarca demasiado. Ludvig Kahlen tiene la misma obsesión de Scarlett O’Hara para su particular versión de Tara en Lo que el viento se llevó, la misma determinación del William Wallace de Braveheart por su libertad y honor, el mismo espíritu desquiciado de John Wayne en Centauros del desierto.
Pero aunque ambicione mucho hace bien. Es una película como Jutlandia: violenta, potente, salvaje. Implacable en su anecdotario de secuencias, en el retrato de personajes que no tienen nada de reduccionistas, en la escritura de un guión donde la supervivencia se impone a la moral. Hay sangre y llega casi a lo macabro. Pero lo entiendes. Entiendes qué mueve a los personajes.
Mads Mikkelsen es Ludvig Kahlen, un tipo que pasó de ser el Bastardo a convertirse en capitán. Pero quiere ir más lejos: quiere un título nobiliario para restregarlo por la cara de ciertas personas. Es un tipo que pierde todo en la búsqueda de su objetivo. Y, cuando logra el sueño, lo rechaza para tratar de recuperar lo esencial, la verdad sobre sí mismo. Es un western pero, a la vez, una tragedia shakesperiana, porque esto no es Hollywood y nadie ha dicho que las pelis danesas tengan que acabar bien. O no del todo bien. O no como esperas.
Hay personajes logradísimos (Amanda Collin como Barbara, el pirado de De Schinkel), pero creo que es justo resaltar a Anmai Mus, la niña gitana.
La buena labor de fotografía, los escenarios de brezales, esa atmósfera tensa y un eficaz montaje redondean una película que creo que crecerá con el tiempo.

3/2/24

Sala de profesores

Alguien roba en el colegio. Una profesora, con la mejor de las intenciones, tiene una idea para resolver el asunto. Y lo resuelve, sí. Pero entonces todo se vuelve contra ella.
Es impresionante cómo se construye el drama y la tensión. El montaje es brillante, las conversaciones no suenan forzadas, las interpretaciones (también los niños) son estupendas y Leonie Benesch, la protagonista, está enorme. La banda sonora, con esos sonidos atmosféricos te introduce como un metrónomo en el ritmo que debes tener, para estar en sintonía. Y qué ritmo, que bien controlan los crescendos.
Hay muchos pequeños detalles que me encantan. La llegada de la última persona a la reunión de padres: mojada por la lluvia, incrementando su vulnerabilidad, haciéndonosla ver frágil. O Carla, quitándose el pañuelo como si fuese la soga que la ahorca.
No sé interpretar el final. Por un lado el cubo de Rubik muestra que hay una aceptación de la realidad: se ha resuelto el problema. Pero luego llega la última escena, divertida, reconozcámoslo, y se ve que el chaval sigue terco como una mula. No sé si el chico es incapaz de negociar la realidad o si se me escapa algo.
En cualquier caso me ha parecido una película muy buena. Ahí tenemos a una persona que roba y miente y provoca un resquebrajamiento de toda la estructura social. Qué habilidad para mostrarnos cómo se extiende la inquietud, la preocupación, los enfrentamientos, la violencia y el caos de modo progresivo.
Daría para hablar bastante de cada uno de los personajes, de las actitudes que defienden, de las razones o sinrazones que les mueven. Pero eso tiene que verlo cada espectador por su cuenta. 

2/2/24

Al margen (572)

1. Han pasado 469 días desde el final de
El señor de los anillos: Los anillos de poder y Amazon aún no ha despedido a J.D. Payne y Patrick McKay.
2. Con casi un año de retraso llega a los cines Misántropo, una película interesante que, de haberse estrenado en su momento, habría tenido alguna oportunidad de hacer dinero.
3. También se estrena Concrete Utopia, otra peli que va con retraso. Los interesados en el cine coreano probablemente habrán encontrado otros medios para verla. Y no sólo a ella: también a la secuela Cazadores en tierra inhóspita, que estrenó Netflix hace una semana. Así de lenta va la distribución en España. Parece que los distribuidores se enteraran de que algo podía funcionar porque la gente ya lo vio.
4. Ben Affleck vuelve a dirigir. La peli se titula Animals y puede que te sorprenda pero el actor principal será Matt Damon. Por lo visto va de un secuestro.
5. Los tres mosqueteros: D’Artagnan fue un fiasco (en mi opinión merecido) en España. Recaudó 700 mil euros. Ahora Los tres mosqueteros: Milady se estrenó en ¡322 pantallas! ¿Qué parte de “fiasco” no entendieron los distribuidores/exhibidores? 72.000 euros en su estreno. Pero es que era obvio.
6. Ya verás como TVE aprovecha obscenamente el caso de Carlos Vermut para convertirlo en morboso crecimiento de audiencia de los Goya. Además los Javis son especialistas en eso. Ya tienen temita, porque la política este año no la iban a tocar.