20/2/12

Infierno blanco

Machos alfa. Los lobos y la pandilla de humanos.
Una de esas películas en las que acabas pidiendo la hora.
Una de esas películas en las que agradeces que no hablen porque los diálogos dan pena de puro forzados.
Una de esas películas que empieza bien para, poco a poco, congelarse en los fríos de Alaska y dejarte, como único elemento positivo, la belleza de sus parajes.
Pretende ser una película de supervivencia y que te la creas. Pero es altamente inverosímil que batan récords mundiales (ese salto del acantilado a los árboles por encima del río), que violen leyes físicas (ese modo de agarrar la cuerda que se cae al vacío) y que los lobos vuelen (no me explico todavía cómo se llevaron un cadáver en un segundo). En fin, cosas que Stallone en Máximo riesgo no se habría atrevido a hacer porque le habrían llamado fantasma. Aquí Liam Neeson y los otros machos alfa (nosotros somos los animales) las ejecutan bajo la capa de la seriedad.
Para ser una peli de aventuras es bastante tostón. Aunque el toque nihilista de la última escena, tan macho alfa, me hace sospechar que quizá debí verla como un drama metafórico acerca de la fragilidad de la condición humana.
Me paro a pensarlo.
Tampoco cuela.

19/2/12

La mujer de negro

Terror de manual, previsible por entero. Casa maldita, espíritu de señora cabreadísima, forastero con trauma reciente que llega sin enterarse de lo que pasa. En esta ocasión el forastero resulta ser Harry Pot... digo Daniel Radcliffe.
La cosa es que está ambientada a comienzos del siglo XX y la dirigen los ingleses. Y ya se sabe que a los ingleses lo de la niebla, los caserones antiguos, los coches de época y los trenes de vapor, se les da de miedo. Así que está muy bien rodada, bien ambientada y tiene un larguísimo tramo en la que no se dice ni una palabra y en la que sólo vemos a Harry Pot..., Daniel Radcliffe, pasándolas canutas en el caserón.
El final, bonito, tierno, es como la otra cara de esa secuencia de Harry Potter y las reliquias de la muerte (2ª parte), el limbo del andén 9 y 3/4. En vez de venir para acá, va para allá.
Previsible.

16/2/12

Setup

Otro imitador de Tarantino con presupuesto de serie B e ideas peregrinas.
Esos diálogos que pretenden ser graciosos dan bastante pena.
Esas alusiones al perdón, a Dios, a la redención, buscan una profundidad imposible. Se vuelven tan pretenciosas que no acabas de creerte que realmente estén hablando de eso.
Y, con todo, han conseguido que estén por ahí, Curtis "50 cent" Jackson como protagonista y Ryan Phillippe y Bruce Willis de secundarios que aparecen de cuando en cuando.
Le doy un aprobadillo porque tienen la decencia de reducir la trama a 80 minutos sin alargarla innecesariamente.

13/2/12

The River. Episodio piloto

Es un error filmar esta serie de esta manera, como si fuese un documental. Limita mucho. Y se nota que es falso, que algunas tomas son imposibles y, otras, no podrían existir. Y tanta cámara al hombro resulta mareante.
Le veía potencial desde un punto de vista subjetivo. Me gustan esas aventuras selváticas, llenas de misterios y magia y cosas imposibles. En un siglo tan racional como el nuestro, hay un lugar inexplorado en el que cualquier cosa puede pasar. La vertiente del terror no me atrae.
Los personajes me parecen buenos. Sin ser bichos raros (salvo Jahel Valenzuela, claro) tampoco son clichés. Veremos si evolucionan. Problema a la vista: que se convierta en capítulos autoconclusivos y se avance poco en la trama general.
Hay otras cosas que chocan bastante y con las que deberían haber tenido un poco más de cuidado. Como ese árbol de los espíritus en el que los nativos cuelgan muñecas. Si a ellos les funciona para quedarse tranquilos, está bien. Pero no está tan bien que, en un lugar nunca explorado, sean muñecas de Toys R'Us.
Entramos en la Boiúna. Qué miedo.

12/2/12

Smash. Episodio piloto

¿Qué puede haber peor que Glee?
Dos Glee.
No. Aún peor: un Glee adulto. Un Glee de adolescentes metidos en el cuerpo de adultos. Con conversaciones chorras acerca de que no puedes seguir tu sueño y que sí debes seguir tu sueño.
Smash aspira a estar entre las grandes series sin haber reparado en su sólido infantilismo.
Y esa aspiración le lleva a hablar de Eva al desnudo como si se tutearan, como si no hubiese un abismo de inteligencia entre ambas. ¿Es que no han reparado en que el brutal, lúcido y adulto guión de Eva al desnudo está por completo fuera del alcance de los que han parido Smash?
Vale. No debería enfadarme. Es culpa mía porque esperaba algo.
Han hecho otra serie para adolescentes que va a arrasar. Yo he tenido suficiente.
Supongo que Marilyn también.

11/2/12

El invitado

¿Te acuerdas de Daniel Espinosa, el tío que dirigió Dinero fácil?
Pues le han fichado en Hollywood, le han dado presupuesto y ahí tienes. Ha montado una peli de acción que da gusto. Con persecuciones en coche y guantazos de los que duelen con sólo verlos.
Lo ambienta en Ciudad del Cabo, cosa que está bien porque también hay otras extensiones de tierra fuera de Estados Unidos.
El estilo está entre el de Tony Scott y su fotografía quemada y el de Paul Greengrass y su montaje rápido.
Con todo, lo más gracioso para mí es que Espinosa se ha llevado desde Suecia a Fares Fares y, como no debe tener ni idea de inglés, no dice ni una sola palabra en toda la película.
A la salida, un trío de señoras ya mayorcitas, se fueron directas a las butacas del café, comentando que estaban agotadas y que les dolía la cabeza con tanto no parar.

10/2/12

War Horse (Caballo de batalla)

La historia me parece bastante sentimental y pedestre. O quizá debería decir ecuestre, por aquello del caballo.
No he leído la novela, pero sé que está narrada, toda ella, desde el punto de vista del equino. Aquí no han tenido el valor o la sabiduría para hacerlo así.
Ay, Spielberg. Una vez más.
Es verdad que tiene encanto visual, travellings elegantes, puesta en escena primorosa, una batalla del Somme espectacular, logradas elipsis...
Pero ese sentimentalismo, qué le voy a hacer. A mí me cansa. Lo único que puedo hacer es quitarle puntos por ese abuso en la búsqueda de la lágrima. Y, en el fondo, la película entera, la historia del caballito pasando de mano en mano, es la búsqueda de esos momentos. El final de atardecer naranja es de juzgado de guardia.
Quien busque una peli para pasar la tarde, comiendo palomitas, en plan tierno y bonito, tiene aquí una peli magnífica. No lo niego. Pero nominarla al Oscar... ¿Es que han perdido la puñetera cabeza?