6/12/11

Acero puro

Fui con miedo a ver esta película porque, si puede haber algo peor que Transformers es un Transformers en plan pastel.
Me hizo pensar que, con frecuencia, la corrección política lleva a unas contradicciones brutales. El boxeo tradicional, entre humanos, ya no se lleva para que la gente no suelte la bestia parda que lleva dentro. Así que ahora los que pelean son robots. Por tanto, la gente transfiere los sentimientos a los robots y sigue soltando la bestia parda que lleva dentro.
Y a nadie se le ocurre plantearse la contradicción. Mejor ser sentimentales que admitir la verdad.
Bien. En realidad la peli no da para tanto. Estas son, simplemente, ociosas ocurrencias mías. Lo cierto es que, admitido que nos encontramos ante una peli familiar, la cosa no está tan mal. Hugh Jackman y su cara de Lobezno ayuda, mucho, a que los fotogramas no destilen miel.

4/12/11

In time

Me costó mucho entrar en el cine. Hacía tiempo que no veía colas de 20 minutos.
Pero me costó mucho más entrar en la película. De hecho no conseguí conectar con ella. Soy muy laxo con la credibilidad de las películas de ciencia-ficción. Acepto casi todo lo que me echan.
Pero In Time me pareció excesivo. La gente compra, vende, presta, regala, roba tiempo del cronómetro del antebrazo. Al llegar a cero, un infarto. Los protagonistas se afanan en conseguir tiempo. ¿No sería más fácil quitarse el implante o lo que sea que causa el infarto? ¿A nadie se le ocurre protegerse mejor el antebrazo? ¿A nadie se le había ocurrido robar un banco hasta que se les ocurre a Amanda Seyfried y Justin Timberlake? Cuando tu cuenta está llegando a cero no tienes nada que perder así que, ¿por qué nadie se rebela? ¿Por qué se dejan morir? Si el tiempo personal fluctúa tanto como lo hace, ¿a qué vienen las zonas horarias para ricos y pobres? Si las zonas horarias sólo las separa una barrera de hormigón de 20 cm. de altura ¿por qué no cruzarlas y robar a un rico?
Quizá yo tenía el día tonto y pedía demasiado. Pero es que no hay ninguna explicación a un sistema tan absurdo. Es gracioso que tu suegra, tu madre, tengan el mismo aspecto juvenil que tú. Es gracioso el pulso con el minutero y sus guardaespaldas. Hay escenas curiosas, sí. Pero hay tanta incoherencia envolviendo todo...
El mejor es Cillian Murphy como poli. Aunque tampoco entiendo su personaje, por qué protege un sistema que le perjudica.

3/12/11

La conspiración

Entiendo muy bien que la película no haya gustado en Estados Unidos.
¿Pensabas que la democracia actual estaba corrompida? ¿Creías que hubo un tiempo en que la democracia fue limpia y gloriosa, allá en la época de Lincoln? ¿Supusiste que Mary Surrat fue una cerda asesina? Pues no.
Porque resulta que la conspiración para asesinar a Abraham Lincoln apenas fue una trampa en el parchís comparada con el juicio que vino después.
Y los políticos de entonces eran tan corruptos y estaban tan ávidos de poder como ahora. Justicia, Derecho, todos iguales ante la ley... meras ficciones. Jueces, periodistas, militares y policías... todos doblegándose ante el político de turno.
Robert Redford dirige, yendo a los papeles, a las actas, a los archivos. Y, oye, a un historiador le pone los pelos de punta y le confirma, una vez más, que para hacer Historia sólo hay una opción: ir a los documentos.
Película sin prejuicios y no apta para los talibanes del Estado de Derecho.

2/12/11

Jane Eyre

Exquisita adaptación.
Maravillosa la fotografía, la iluminación, la ambientación y el modo en que todo ello se adapta al estado psicológico de los personajes.
Inquietante desde el primer segundo y muy hábil para mantener el misterio. Las novelas de las hermanas Brontë siempre fueron complejas por la extrañeza que provocaban sus cerrados microcosmos. Fukunaga atrapa ese aire de una forma precisa y preciosista. En plan oscuro, claro.
Empiezo a considerar a Mia Wasikowska como muy buena actriz. Camaleónica, la chica. Capaz de hacer papeles muy diversos y desaparecer en ellos.
-Ahora deja que tus pies errantes descansen en el umbral de un amigo.

26/11/11

El Gato con Botas

Cuando el Gato con Botas irrumpió en Shrek se convirtió de inmediato en un personaje encantador. Tanto que, al final, ha terminado por renovarse en un spin off. Después de ver las últimas secuelas de Shrek no esperaba nada bueno. El nivel de la saga madre estaba cayendo a unos niveles bastante pobres.
Pero El Gato con Botas se defiende muy bien. Es ágil, aventurera, llena de humor, con un guión decente, personajes con la suficiente profundidad...
Gato con Botas y Humpty Dumpty se conocieron en el orfanato y, desde entonces, sueñan con apoderarse de las judías mágicas para llegar a las nubes y apoderarse de la oca de los huevos de oro. Tuvieron sus diferencias pero, ahora, Kitty Zarpas Suaves, una experta ladrona, les vuelve a reunir. Y juntos se lanzan a la aventura, aunque por diferentes motivos.
Muchísima guitarra española con música muy bien traída.
Y los martes por la noche duelo de baile a muerte.
Miau.

25/11/11

Calabuch

Berlanga es Berlanga. Sólo hay uno. Tal vez, un día, los directores españoles le redescubrirán.
Siempre es fascinante su habilidad para pasar del costumbrismo a la comedia, de ahí al melodrama de cuento y, al final, al surrealismo. Porque se le va la pinza, claro que sí. Pero de un modo alocado, divertido.
Y la otra gran virtud de Berlanga es su planificación. Con cuatro duros, sabe crear unos planos bellísimos. Esos cascos y lanzas romanos tendidos en la playa, sacudidos por la marea. El absurdo se convierte en metáfora. Calabuch, el pueblo de 900 habitantes, dispuesto a declarar la guerra a los Estados Unidos. Y pierden la batalla con elegancia porque la vida es así. Tiene que ser así.
Tiene muchas similitudes con Bienvenido Mr. Marshall. No es tan sutil ni tan redonda y quizá con demasiados personajes que deberían haber cerrado mejor sus propias tramas. Pero creo que igualmente disfrutable.

24/11/11

Pánico en la granja

Una de las cosas más delirantes que he visto en mi vida.
Los críticos de cine pueden ser muy mirados para algunas cosas. Piden coherencia interna y tonterías así. Pánico en la granja es lo contrario al sentido común. Todo ocurre porque sí.
Imagina que un niño reúne todos sus juguetes y monta una historia para que todos ellos tengan un papel. Indio, Vaquero, Caballo, científicos locos, el mamuth, el barco, la granja, el pingüino robot y, por supuesto, el bocata de Nocilla.
Y a tirar para adelante. Que nada frene la imaginación.
La animación con plastilina es bastante pobre, muy lejos del elevado nivel de la Aardman. Pero se ve que los directores (¿serán un par de críos?) se lo han pasado bien.