7/9/10

Predators

8 depredadores, 8.
Un mercenario americano, una soldado judía, un soldado ruso, un narcotraficante mexicano, un jacuzza, un soldado de Sierra Leona, un asesino a sueldo y ¿un doctor?
8 humanos depredadores, abducidos de la Tierra y trasladados a la selva de un planeta para servir como diversión, como caza, como presa de los auténticos Predators. Como lo oyes, de la misma raza que aquel que se las hizo pasar canutas al mismísimo Schwarzenegger.
Un buen reparto.
Se estrenó hace un par de semanas y lo había dejado para el final por que había leído cosas muy feas de ella. Y, la verdad, hay algunos críticos que para mí han perdido toda credibilidad. Porque cuando dicen que es la peor película de la saga, una de cuatro: o no han visto Predators o no han visto las otras o no tienen ni idea de lo que es el cine o no saben lo que es un Predator.
No es una obra maestra (menos mal) ni sesuda (por suerte). No hay mucho terror pero es una entretenida aventura de persecuciones, cacería humana y cacería de monstruos, con unos primeros minutos ejemplares a la hora de presentarte a los personajes y un desarrollo más que satisfactorio. Predators no sólo no es la peor sino que, posiblemente, incluso es la mejor. Desde luego es cien veces mejor que aquellos 45 o 60 minutos iniciales de Predator, llenos de diálogos absurdos, misiones militares estúpidas y primeros planos del bíceps del Arnold.

6/9/10

Sherlock. Temporada 1

Ya, ya sé que he escrito hace nada sobre el primer capítulo, pero como sólo son tres, ya terminé la primera temporada. Da gracias que no comento el segundo y el tercero por separado.
Lo cierto es que el segundo capítulo es un poco más flojito. Respeta muy bien ese sentido aventurero, caótico, ligeramente onírico de algunos relatos de Sherlock Holmes, pero no acaba de explotar sus posibilidades.
El tercer capítulo sí. El tercero es tan bueno o mejor que el primero. Sherlock metido en Saw, en una contrarreloj para rescatar a un grupo de personas que Moriarty tiene secuestradas. Hay tensión; hay una de esas deducciones alucinantes, rocambolescas, increíbles y lógicas (la del guarda de seguridad del museo); hay más profundidad en los personajes (Sherlock se va perfilando como un cruce entre House y el Melvin Udall de Mejor... imposible) y hay algunos golpes de humor destenillantes.
Me encanta ese momento en que Watson regresa al 221B y Sherlock dice:
-¿Qué tal has dormido en la colchoneta?
Y Mycroft, el hermano de Sherlock, aún más listo que él, que está por allí, comenta:
-El sofá, Sherlock, el sofá...
-Oh, sí.
Y también ese otro momento:
-¡No, no, no! Por supuesto que no es padre del niño. Fíjate en el dobladillo de los vaqueros.
Y ese final, dejando la explosión (o no) dispuesta para que arranque la segunda temporada a todo gas. Esperemos que la haya.

5/9/10

Nuestros semejantes los zombis

El otro día tuve un momento de sorprendente lucidez, una arrebatadora iluminación, un instante de claridad deslumbrante, una visión.
Comenzaban las fiestas de la ciudad y volvía del cine a casa en autobús. Desde esa panorámica que me brindaba el vehículo, podía ver a las masas desplazándose en una misma dirección. Decenas, centenares, millares de personas fluyendo y confluyendo como autómatas hacia las plazas. Todos con un vaso de medio litro de calimocho, con una botella de dos litros de calimocho, con una cantimplora de calimocho, con una mochila de calimocho, con carritos de compra con calimocho, con cubos de basura de calimocho, con las camisas, el cabello, los pantalones, empapados de calimocho.
Me sentí como si estuviese dentro de una película de zombis y me dispuse a convertir el autobús en una trinchera y resistir hasta el final. Y supe por qué abundan tanto las películas de zombis, por qué comercialmente funcionan tan bien, por qué gustan tanto. Desde que George A. Romero filmó en 1968 La noche de los muertos vivientes siempre vuelven de una manera u otra.
Porque nos identificamos con ellos, los perfectos consumistas. Nos movemos para engullir.

4/9/10

Sherlock (Temporada 1. Capítulo 1)

Sherlock es Sherlock Holmes, por supuesto. El Sherlock Holmes de siempre. En una serie de la BBC. Y, pequeño detalle, en el siglo XXI.
Sherlock, este Sherlock, el mismo de siempre pero en el siglo XXI, entra en la escena del crimen y es como meter a todos los equipos de todos los CSI juntos. Aprovecha las tecnologías al máximo, le encantan los SMS, tiene una web sobre el Método Deductivo y usa parches de nicotina porque es muy difícil fumar en Londres hoy en día.
Watson es médico militar, por supuesto. Herido en Afganistán. Es bueno con las armas, le encanta el riesgo y es adicto a la acción (como el artificiero de En Tierra Hostil). Tiene un blog. E imagino el uso que le va a dar desde que conoce a Holmes.
Londres sigue siendo Londres. Con lluvia y niebla. Scotland Yard sigue siendo torpe, Lestrade sigue de jefe y hay una señora Hudson en el 221B de Baker Street.
Sólo he visto el primer capítulo de una primera temporada de tan sólo tres capítulos. Pero duran hora y media. Toda una película. Si mantienen este nivel, este saber hacer, esta habilidad para extrapolar los contenidos de Conan Doyle, auguro que será algo grande, muy grande. Veremos.
Estudio en Rosa. Fascinante.
Comienza el juego.

3/9/10

El aprendiz de brujo

Una de esas películas en la que fabricas un guión para dar salida a una cuantas ideas que alguien tenía sobre efectos especiales.
Es una película de Turteltaub y, por tanto, empieza remontándose en el tiempo, al siglo VIII, cuando, según su opinión, andaban sobre el planeta Merlín y Morgana. Luego es una inmersión en el género de tiendas magníficas: un anticuario en el que puede pasar cualquier cosa. Tipo Gremlins o Golpe en la Pequeña China. Después fuegos fríos y calientes, plasma y electricidad, magia y ciencia, bobinas de Tesla y cajas de Faraday. Porque todo es lo mismo.
Así las cosas no queda más que presentarnos a las chicas florero (Teresa Palmer y Monica Belluci) mientras Nicolas Cage y su estúpido discípulo se enfrenta a Alfred Molina y su estúpido discípulo. Eso está bien: los discípulos son unos mantas y parece que compiten para derrotarse en ese campo.
Hay una escena en referencia al Aprendiz de Brujo de Paul Dukas en Fantasía (el número de Mickey Mouse) con fregonas y todo. Debería haber sido mejor y más divertido pero no lo es.
Sirve para entretenerse, discretamente.
Ah: y está la caja atroz. ¿A nadie se le ocurrió un nombre un poquito más rimbombante?
Y lo de los zapatos. Qué pesado con los zapatos.

2/9/10

Visión: La historia de Hildegard von Bingen

Siempre me fascinó la Edad Media. La existencia de todos esos clichés y reduccionismos fue lo que me animó a estudiarla con más interés. Y, como suele ocurrir siempre que hay tópicos, te llevas grandes sorpresas.
Visión es una película alemana. Para entendernos: más intelectual que emotiva. Margarethe von Trotta se ha empollado bien, muy bien, la Edad Media. Y lo que muestra es, en mi opinión, lo más real que he visto sobre la Edad Media. Sin tópicos, sin idealismos. Con sus luces y sombras. Con la mentalidad de la época. Creo que von Trotta ha quedado tan fascinada por la Edad Media que ha querido contarlo todo en una sola película. Y ahí está su defecto.
Muchos dirán, quizá, que von Trotta se muestra demasiado feminista. Bueno. Es que la Edad Media fue muy feminista. Y muchas feministas deberían tomar ejemplo de la Edad Media para no quedarse anticuadas. Aprenderían, entre otras cosas, ideas como la del amor cortés, las abadesas de monasterios masculinos, las transmisoras de cultura, las viajeras... Porque Hildegard fue una de las más notables, pero en modo alguno una excepción.
Preciosa fotografía, magníficos planos centrados o en movimiento. Ojito que no es para el gran público ni para ponerse a comer palomitas. Es para sentarse uno sólo, o con algún otro cinéfilo, y verla con calma, dejándose llevar por ese ritmo de escenas que funcionan casi como cortometrajes.

1/9/10

The karate kid

Eso de que en una película de kárate, titulada The karate kid, no se practique el kárate sino el kung fu, queda un poco raro.
En el fondo es lógico porque la trama es, casi, un calco de la peli de 1984. Supongo que puede defraudar, por eso mismo, a todos los seguidores (y son muchos) de aquella saga.
Si uno se olvida de ella y se centra en lo que tiene delante, la cosa funciona bastante bien porque hay muy buenos golpes: físicos y de humor. Jackie Chan, ya lo sabemos, es un tío con mucha imaginación para los coreografías y el tío nos deleita con una pelea muy simpática en un callejón contra un grupo de adolescentes macarrillas. Jaden Smith, lógico, sale a su padre: tiene soltura, naturalidad y simpatía.
Total que, aunque la película sea larga, no aburre en ningún momento. Va dirigida a preadolescentes pero puede seguirse sin problema por cualquier tipo de público adulto. Y, aunque haya mucho ponerse la chaqueta y colgar la chaqueta, uno no acaba con agujetas porque, por suerte, lo único que hay que hacer es mirar.
Eso de que un chavalillo negro vaya a China a decirles a los chinos cómo ganar en su propio terreno, me suena un poco a espíritu Obama. A lo mejor voy muy lejos. Lo que no me acabo de creer es a esa madre dando gritos de alegría cuando su hijo apaleado vuelve a saltar a la lona, dispuesto a que le rompan en trocitos.