Rosebud no explicaba al Ciudadano. Sigue siendo solamente un Individuo. Eso es lo bueno: es inagotable. Como ocurre con todo el buen cine. Como ocurre con la vida. Crítica y opinión de cine y series.
9/4/08
Uma Cola
Supongo que ya habrás visto el último anuncio de Uma Thurman para Coca-Cola.
Tampoco hacen falta muchas explicaciones.
Lo que te diferencia es lo que te hace maravilloso.
8/4/08
El último gran mago
Esta película tiene muy poco que ver con la magia, prácticamente nada con el auténtico Houdini y, por supuesto, la traducción del título al castellano es descabellada. Ese Death Defying Acts es importante para entender de qué trata en realidad la película.
Si uno espera una óptica similar a El ilusionista o El truco final acabará anestesiado en el asiento. La película es rica en simbología y psicología freudiana: thanatos, eros, complejos de Edipo, interpretación de los sueños, retrocesos al pasado, proyecciones al futuro... Son, lo dice el título original, intentos diversos para intentar driblar a la muerte. Me recordó, sobre todo, a Descubriendo Nunca Jamás, aunque es otra de esas asociaciones conceptuales y no de género o estilo.
Sus defectos no son los defectos por los que la critican. Muchos se quejan de ese doble final. No hay un doble final. Lo que ocurre es que es un final complejo, con aristas y que se presta a múltiples interpretaciones. Es, en mi opinión, la imposibilidad para cambiar y conocer el pasado; y, también un cierto determinismo hacia el futuro, aunque aquí la película se torna de nuevo poliédrica y con ramificaciones.
La critico porque intenta vender lo que no es y, por tanto, no debe extrañarse luego de que no la entiendan. Pero me gustó su complejidad, la relación entre Catherine Zeta-Jones y Guy Pearce y, sobre todo, la relación entre Saorsie Ronan y Timothy Spall. Que no profundice en todas estas cosas, porque tiene que hablar de magia para hacerse comercial, es la gran pena.
7/4/08
El palo de Tarzán
Cría fama y échate a dormir.
Greg McLean debutó con una película llamada Wolf Creek que no he visto y que, hoy por hoy, no tengo especial interés en ver. Me llamaba la atención este nombre. Un tipo que hace una película de terror y saca mejor nota entre los críticos que entre el público.
Así que fui a ver El territorio de la bestia, su segunda creación.
Está claro que Greg McLean tiene muchos amigos entre la crítica porque aún siguen ensalzándole. La verdad, no está mal, no sentí deseos de salir por piernas, me entretuvo a ratos, me aburrió un poquito en otros. Esa clase de cosas que pasan cuando te acercas a ver una película con bicho que come humanos, sean anacondas, cocodrilos o tiburones reciclados.
Yo creo que no debería superar la frontera de peli de domingo por la tarde. Están Radha Mitchell y Michael Vartan que suben un poco el presupuesto pero, por lo demás, nada especial.
¿Te acuerdas de Tarzán, usando el palo para bloquear las mandíbulas del cocodrilo? Pues esto es lo mismo. Un poquito más rebuscado, pero en el fondo la idea de siempre. Quizá no hacía falta irse a Australia para esto. A lo mejor, como dice el propio Vartan, viajar está sobrevalorado.
6/4/08
Charlton Heston
Pensé que Charlton Heston era uno de esos que nunca se iba a morir. Que el Juicio Final le sorprendería aún aquí. Como a Katharine Hepburn. Los has visto en el cine, de niño, en películas superantiguas; has crecido y los has seguido viendo. Ya eran gente hecha y derecha y madura cuando aún gateabas. Y siguieron viviendo y estando en la pantalla. Mamaron el cine y le dieron forma. Crearon géneros, los desarrollaron e, incluso, los vieron morir.
¿Acaso alguien puede concebir el cine de romanos sin Charlton Heston?
Por favor, no me hables de Gladiator. Gladiator es el cine de romanos palomitero que se fabricó para recaudar dinero con las nuevas generaciones. No está mal del todo, vale. Pero cualquiera que haya visto la carrera de cuádrigas pergeñada por William Wyler, el enfrentamiento entre Judah Ben-Hur y Messala, tendrá que admitir que el peplum se murió ayer, definitivamente, a la misma hora en que lo hizo Charlton Heston.
Hizo cosas cosas tan memorables como Un hombre para la eternidad, encarnó el mejor Richelieu que haya habido nunca para Los Tres Mosqueteros, el mejor Marco Antonio que haya tenido nunca una Cleopatra, fue el último hombre en El planeta de los simios, estuvo 55 días en Pekín, y fue El Cid y el detective Vargas en Sed de mal. Y Ben-Hur, por supuesto. Y un centenar de películas que no menciono: desde Aeropuerto 75, la inauguración del cine de catástrofes, a capítulos de televisión de Dinastía o La isla del tesoro.
Ahí tienes un buen currículum. Obras maestras, obras grandes, buenas obras, obras para pasar el rato, obras entretenidas, obras para disfrutar. Parecido al de, no sé, ¿Michael Moore, por ejemplo? Pues claro que hay clases, hombre. Clases y estilo y distinción. Y, si algún día se recuerda a Michael Moore por algo, será porque creció tanto como se lo permitió la sombra de Charlton Heston.
No sé cuándo encontraré hueco para ver de nuevo las 4 horas de judíos, legionarios, naufragios, rebeliones, Calvarios, circos romanos y traiciones. Pero en cuanto pueda estaré otra vez ahí, mascando la arena más realista que alguna vez vi mientras me castañetean los dientes en el trepidar de la cuádriga.
5/4/08
Kung Fu Sion
La película es tan desproporcionada en todos sus aspectos que desperdicia muchas de las grandes virtudes que tiene. La película tiene tan grandes virtudes que oculta su desproporción.
Es absurda en planteamientos, en peleas matrixeras, en parodias incesantes (en una ocasión enlaza citas de Spider-man, Terminator II y McArthur), en chistes marrones, en diálogos surrealistas, en saltos de la comedia al drama. Por supuesto, es descabellada en su doblaje: chinos hablando con acento gallego, andaluz, argentino, mexicano, francés...
Pese a todo la tengo bien localizada. Hay que verla de vez en cuando aunque sólo sea por el modo en que Stephen Chow construye, en menos de tres minutos, una de las más prodigiosas historias románticas que se hayan visto jamás. Un flash back, un cartel de Fred Astaire y Ginger Rogers, una heladería, una piruleta. Y más sorprendente aún es que consiga colocar la escena como entre paréntesis, aislarla de todo el entorno de rarezas, fabricar la música adecuada para conservarla en un invernadero y convertirla en el núcleo central de la película.
Ahora sólo tengo que averiguar por qué si Stephen Chow es tan bueno, prefiere distraerse con tonterías.
2/4/08
Matilda y Leon
Reconozcámoslo: el hecho de que no haya buen cine en pantalla grande nos permite el disfrute de revisionar películas enormes. Hay cantidad de cosas interesantes que la gente no ha visto. ¿Sabías que los adolescentes (17 años hacia abajo) no han visto El sexto sentido? Sé que es del año 1999, pero creí que se trataba de una película esencial que se ve con frecuencia, de ésas imprescindibles en cualquier fiesta pijama de quinceañeros.
Pues Leon (El profesional), es otra película que cautiva y deja temblando a cualquiera que la ve. Y la cantidad de gente que ignora su existencia es asombrosa. Pero ya no me extraña. Ayer, en una encuesta, el 24% de los españoles aseguraba que el Sol gira alrededor de la Tierra; el día 9 de marzo, el 43% votó al PSOE; en Eurovisión, en breve, tendremos al Chiki. Todo guarda relación. Es lógico, ¿no?
Pero vamos con Leon (El profesional), película que es, sin duda, la más explosiva combinación de ternura y crudeza que existe. Las hay más crudas y las hay más tiernas. Pero nadie ha sabido mezclar mejor ambas cosas. Sobre todo, porque Leon tiene un corazon blandito y Matilda la piel endurecida. Por eso, cuando Matilda pide a Leon que le enseñe a "limpiar" él no sabe negarse.
Grandes escenas: la secuencia de apertura, Matilda llamando a la puerta de Leon, la clase de tiro desde la azotea, el juego de las películas, la entrada de Matilde en la DEA armada hasta los dientes, el asedio final...
El mejor Jean Reno y la mejor Natalie Portman, aunque sólo tuviese 12 años.
Y Gary Oldman, policía capullo donde los haya.
A veces, el cine, logra ser muy poderoso. Sólo hace falta que la gente lo vea.
1/4/08
Golpe en la Pequeña China
Hay películas que están ahí para que las veas en el momento y el lugar adecuados. Golpe en la Pequeña China fue filmada por John Carpenter para pasárselo bien y para que impactara en algunos de nosotros como un paradigma de película de aventuras. La vi siendo un adolescente en casa de un amigo, con otros amigos. Y aún la conservo en la memoria.
La película no tiene ni más ni menos. Empieza como deberían empezar todas las películas de aventuras: secuestrando a la chica. Y sigue como deberían seguir todas las películas de aventuras: el chico, sin tener muy claro el lío en que se mete, se apunta al rescate.*
Ella era Kim Cattrall y él Kurt Russell. En aquel tiempo, Russell, no pilotaba un coche a prueba de muerte pero conducía un camión. Fue toda una delicia acompañarle en la peripecia, a través de ese barrio chino lleno de antiguas tradiciones y hechiceros orientales. Carpenter sabía que, si la trama era lo bastante divertida, no importaba que el resto careciese de sentido.
En breve estrenan en Estados Unidos The Forbidden Kingdom, con Jet Li y Jackie Chan. Si te gustó Golpe en la Pequeña China, creo que es nuestra película. Ya veremos.
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*La verdad es que también acepto variaciones en los roles: chico secuestrado y chica al rescate. No hay muchos ejemplos, pero alguna película tan infravalorada como La isla de las Cabezas Cortadas, a mí me dejó muy satisfecho.
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