-Está
tallando un trozo de madera. Y tengo el presentimiento de que, cuando
acabe, va a ocurrir algo.
Me
parece una película casi perfecta. Puedo ponerle peros a algunos
momentos del montaje. Dicen que no los hay en la versión definitiva
pero a mí hay cosas (no realmente relevantes) que siguen sin
convencerme. En la versión española se le podría criticar también
el título. ¿Quién tradujo así C'era
una volta il West
o Once
Upon a Time in the West?
Dejando
eso a un lado es un film descomunal desde la célebre secuencia de
apertura. 10 minutos largos en los que no pasa nada pero que te ponen
nervioso sin que sepas el porqué. Sucederá algo violento sin tener
clara la razón.
Un
terreno con agua, en mitad de una zona desértica, se convierte en un
bien preciado cuando se proyecta que el ferrocarril pase por allí.
Claudia
Cardinale
era la viuda Jill, propietaria del terreno. Henry
Fonda,
casi en su único papel de villano, era Frank. Ver a Fonda
interpretando a un tipo tan sádico sorprendía. En defensa de la
dama (dama ahora, hasta hace poco prostituta), estaba un forajido
llamado Cheyenne (Jason
Robards)
que odia a Frank y un imponente Charles
Bronson
al que sólo le conoceremos con el apodo de Armónica y que odiaba a
Frank más aún que Cheyenne por un motivo que sólo conoceremos al
final.
Sergio
Leone
seguía la estela de su trilogía del “hombre sin nombre”
destilando toda la esencia del spaghetti
western.
Ese ritmo pausado, los duelos con primeros y primerísimos planos,
las secuencias de tensión prolongada con resolución en un instante,
escenarios desérticos que te hacen mascar polvo, tipos duros de los
que sólo puede quedar uno…
Aquí
añadía a una mujer cuyo papel tenía más peso. El ferrocarril
ponía punto final al Oeste para dar paso a la civilización. Jill
venía a ser otro punto civilizador, un elemento de cordura. Ella
misma dejaba de ser la prostituta, el caos, lo salvaje, para
convertirse en la dama, la constructora de una ciudad y del orden.
Ah.
Y por supuesto la banda sonora de Ennio
Morricone.
166
minutos de puro cine.

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