-¿Lo
recomiendas?
La
película comienza muy triste. En realidad es muy triste durante todo
el metraje. Dylan sale de la cárcel y esa misma noche debe conseguir
23
mil euros para
pagar una deuda. El primer encuentro con la pandilla en la calle, el
segundo con el tendero, el tercero… Un mundo de gente desagradable,
un universo sórdido, el lado oscuro de Bélgica.
Dylan
tiene que robar 50 mil euros en el restaurante Papillon. No pasa
nada. Es dinero ilegal. Se acerca, antes del golpe, para echar un
vistazo. Pero a la que ve es a una mujer, esposa de un político
famoso.
La
noche transcurre, pasan cosas raras. Fotografía oscura (muy bien
fotografiada la decadencia de la ciudad), calles siniestras.
Dylan
quiere comenzar una nueva vida, olvidarse de su pasado, obtener
dinero honrado. Pero recibe presiones por donde esperaba y… por un
lado inesperado.
Un
cadáver, un suicidio. Pero él no debería estar allí. Cuanto más
trata de salir, más vuelve. Como si un imán lo atrajera para buscar
respuestas coherentes.
Un
truco de magia con consecuencias desoladoras.
Un
final bien duro para redondear el retrato de una sociedad
egocéntrica. Dylan, siendo como es, es lo mejor que te encontrarás.

No hay comentarios:
Publicar un comentario