Estamos
en Angola en 2013. Hay una operación militar para detener cazadores
furtivos que usan el marfil para financiar a terroristas angoleños.
En realidad es una trampa para matar a los militares. La única
militar que sobrevive es Jessica Brok.
12
años después Jessica Brok es guarda forestal en Sudáfrica. Pero
los terroristas angoleños no han olvidado las bajas que les provocó.
Esta
película apareció en mi radar tras ver The Nowhere Man.
¿Algoritmo o casualidad? No sé. Ciertamente tienen cosas en común
pero Hunting
Jessica Brok
es mucho más sórdida y visceral. No ahorra en torturas y sangre.
Explícita en cada fotograma. Muy, muy bestia. Creo que nunca había
visto cortar un brazo longitudinalmente.
Hay
que aceptar incoherencias temporales, hay que aceptar lo clásico: la
habilidad de la protagonista y lo
estúpidos
que son los malos. Pero si te van las historias tipo Rambo
con mucho gore te encantará. Es loquísima, bestia, desatada. Ese
momento en que le proponen realizar un intercambio y detener la
carnicería y ella lo rechaza… Qué
cafre.
Los
130 minutos son excesivos. Cada pelea se alarga demasiado
por eso de que no conocen la elipsis. Una sola bastaría para matar a
cualquiera pero Jessica va encadenando una tras otra como una
campeona.
Otro
producto sudafricano rodado con la misma competencia (a veces mejor)
que
Hollywood. De hecho es mejor que, por poner un ejemplo, las últimas
de Statham
o revoltijos similares.

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