1.
Paco León dijo que Élite
es una mierda muy grande, antiartística, un mojón. Los responsables de Élite dicen que gracias a su éxito Paco
León pudo financiarse su experimento, refiriéndose a la masacrada Rainbow. Pienso que ambos tienen
razón y pienso que ellos lo saben.
2.
No pude con Dark pero prometo
hacer más esfuerzos aún con 1899.
Pero no cuentes conmigo para lanzar hipótesis. Que faltan dos meses para su
estreno y ya hay todo tipo de elucubraciones a partir del póster y un tráiler
de un minuto.
3.
Elizabeth Banks opina que Los
Ángeles de Charlie se vendió mal, que ella no lo rodó como una proclama
feminista. Yo tengo claro que Banks tiene problemas de memoria. En su momento
se quejó de lo contrario.
4.
Creo que ya ha pasado un tiempo prudencial desde la muerte de Jean-Luc Godard y deberíamos empezar
a hablar mal de su cine inaguantable. Ingmar Bergman, Orson Welles
o Werner Herzog pensaban lo mismo. Incluso los que empezaron siendo sus
amigos como Truffaut o Agnès Varda. Para mí Godard es muy
importante porque hace ya años decidí que si un crítico de cine lo defendía yo
desconfiaría de ese crítico: más ideológico que cinematográfico, más
manipulable que con ideas propias. Y poco leído.
No
tengo ni idea de por qué sigo viendo Ghosts.
La británica, la buena. La versión americana no la aguanté. No sé por qué sigo.
Porque los chistes buenos de fantasmas hace tiempo que se agotaron. De hecho es
posible que se agotaran antes de que terminara la temporada 1.
Pero
hay algo. Por supuesto está la idea cómica de esos nueve fantasmas (perderemos
a uno esta temporada) y los 10 apelotonados en la sala de calderas. Pero a esa
comicidad se suman estratos algo complicadillos. Su patetismo, por supuesto,
tanto el de fantasmas como el de humanos. Su poso de tristeza. Los proyectos
que nunca salen bien. El cansancio vital de Alison. Esa languidez esencial que
tratan de ignorar con permanentes disputas.
Tras
el absurdo y los chistes hay una angustia enorme, una nostalgia de la vida.
Pienso
que, realmente, los guiones no son tan buenos como en un inicio. Pero tras esa
suave desolación hay detrás una gran ternura a la hora de contemplar a los
personajes.
Mi
favorito sigue siendo Robin. Ese hombre de las cavernas al que no vas a engañar
con los puntos brillantes en el cielo:
-Eso
es la Estación Espacial Internacional.
Robin
podría tener una serie para él solo. Una serie que contara cómo es su vida de
fantasma desde que murió hace decenas de miles de años.
Bueno,
también la veo porque son 6 capítulos de poco más de 20 minutos.
Ya
conoces mi rechazo a lo romántico. Una de esas razones son los besos. Cinema Paradiso nos ofreció aquel
montaje de besos cortados y creo que lograba el efecto contrario al que
deseaba: la banalización. Existen cientos de miles de besos en el cine y series
y el resultado es su trivialización.
Creo
que los besos deberían limitarse a uno por cada 100 películas para que
adquieran algo de sentido. Que lo presenten a un Comité de Besos y decidan si
realmente vale la pena. Y, puestos a filmarlos, tienes que filmarlos como el
del 3x06 de esta temporada. Un beso que no es trivial, que está envuelto en
capas, que refleja el efecto arrollador, la sacudida emocional. Uno de los
escasísimos besos bien rodados y con sentido que uno encuentra en las
pantallas.
Así
se filma un beso.
Por
lo demás es lo de temporadas anteriores. La dinámica entre Astrid y Raphaelle
es encantadora, el grupo autista es encantador e iba a decir que hasta los asesinatos
son encantadores. Porque reconozco que me dan igual. Quiero ver qué hacen los
personajes, no si resuelven misterios.
Aunque,
claro, el crimen final, el crimen que toca de cerca a Astrid tiene mucho
interés. Y, claro, hay un avance con Tetsuo que, dependiendo de cómo se mire,
es nimio o un paso de gigante.
Claire
es escritora pero tiene bloqueo creativo y los editores empiezan a incomodarse.
Decide irse 30 días a El Retiro, un lugar tranquilo donde una robot, Rita, está
a su completa disposición. También hay un holograma de un tipo al que puede
llamar Henry. Tras una de las actualizaciones nocturnas de Rita la cosa empieza
a ponerse… inquietante.
Hay
solamente 5 intérpretes. Tres en la casa, dos más en la visualización de la
imaginación/recuerdo de Claire. Me gusta que se atrevan a correr el riesgo de filmar
este producto. Ciertamente el metraje de 90 minutos parece excesivo.
En
su virtud (pocos actores, un espacio reducido) está su error, porque hay que
ser un genio para lograr mantener la tensión de esa atmósfera. Y no siempre lo
consigue. La rutina, a veces, es sólo rutina.
Aunque
los mimbres sean de ciencia-ficción y terror, la película no trata de ninguno
de ellos. Ambas cosas son una mera excusa para hablar del proceso creativo, la
visceralidad por buscar una buena escritura, equiparable al reto de la propia
directora. Pronto descubrimos que la situación real de Claire tiene su parangón
en la escritura, en lo que imagina. Pero lo que imagina, a su vez, es parte de
su vida. Lo que hemos vivido nos configura para pensar, imaginar y comunicar de
una determinada manera. El ejercicio de lo imaginado debe trasladarse a la
obra. Y ahí están las infinitas posibilidades y la capacidad artística
personal.
Se
trata, por tanto, de un film sobre el arte, la creación y lo que el artista
está dispuesto a hacer en la búsqueda.
No
logra todo lo que pretende pero aun así me ha parecido sugerente. No es para
grandes públicos.
A
Atherton lo saca de la cárcel la Sección 8. Como la CIA pero sin darse
publicidad. El problema de Atherton es que también tiene conciencia.
Malilla.
Serie B total. Hay como 6 películas comprimidas en los 90 minutos. Los
guionistas son como niños: recopilan cosas que les han molado, las mezclan, las
queman a toda pastilla y pasan a otra. Hay una peli de 10 minutos de la guerra
en Afganistán, otra de 10 minutos sobre mafias callejeras, otra de 10 sobre
venganza y cárcel, otra de 10 sobre reclutamiento. A las misiones vamos a darles
20 minutos. Y otra venganza contra los empleadores… De verdad que cada parte
parece diferente porque no tiene sentido tanto bandazo.
Ni
profundizar en los personajes ni nada de nada. Diálogos malos. Hay alguna
escena que sorprende porque está decentemente rodada contra todo pronóstico,
como la del casino.
Hay
un fallo garrafal de montaje. Contratan a un tipo para que mate al protagonista
antes (¡antes!) de que les “traicione”. Y luego lo vuelven a contratar porque
olvidan que ya lo habían hecho. Desconcierta mucho hasta que te das cuenta de
que eso lo ha editado un ciego.
Ah:
y el sicario, con esmero, apunta “Atherton” en una libreta. Por si se le olvida
a quién tiene que matar.
Una
pequeña isla, una pequeña población, una tormenta. Hannah vive con su hija Vee en
una cabaña que alquiló a la desagradable señora Lou. Un día secuestran a Vee. Y
la desagradable señora Lou, por alguna razón, sabe rastrear y hacer frente a
Boinas Verdes.
La
peli puede parecer convencional y puedes pensar que sabes lo que ocurrirá del
minuto uno al 110. Pero ves el primer plano, a Allison Janney con una
pala y sabes que todo va a ir bien. Que
será entretenida. Además guarda algún giro sorprendente, sus secretillos que, a
decir verdad, la vuelven demasiado rocambolesca y hasta bastante loca. Pero da
igual, recuerda: Allison Janney en plan máquina de matar.
Me
sorprendió la brutalidad de las peleas, el realismo de su fotografía, la contundencia
con que se filman cosas como, por ejemplo, el accidente del puente. Quiero
decir que tienen medios y gente con buen oficio tras las cámaras. Por eso me
extraña el giro de culebrón tan extravagante. ¿No se les podía ocurrir algo más
normal?
Se
deja ver pero tampoco aspira a mucho. Es la clásica película de justiciero con
señora ya talludita, cosa que le aporta algo de novedad. También te digo que si
hay una Lou 2, con Allison Janney
en otra misión más pensada, estaré ahí.
1.
Para el nuevo James Bond
quieren un actor que se comprometa durante 10 años. No te dejes engañar; luego,
en realidad, piden más requisitos. A mí, por ejemplo, no me quisieron. Y les
dije que estaba dispuesto a 10 años y a 20 si hacía falta.
2.
Todo el mundo elogia el 1x03 de Andor.
Pocos dicen que el 1x01 y el 1x02 son auténticos petardos. Que por eso Disney
lanzó los tres primeros capítulos, vamos.
3.
Woody Allen está rodando su película número 50 en París. Este año no
tuvimos peli suya, pero más vale tarde que nunca.