-¿Qué
tía conduce así?
Lo
de la huelga de actores va a ser duro para Hollywood. Igual nos acostumbramos a
ver cinematografías de otros países no occidentales y descubrimos que las hacen
mejor. Ya me pasó con Declaración de
emergencia (coreana) y Secuestro
en el aire (Hollywood). Y ésta Entrega
urgente me ha vuelto a sorprender.
A
lo que voy es que los coreanos, incluso cuando hacen una peli de género, la
hacen estupendamente. Mejor que los yanquis en muchas ocasiones.
Eun
Ha es conductora. Transporta lo que otras agencias no pueden transportar. Vive
sola, es discreta, tiene sus reglas y su tasa de entregas es del 100%. Hasta
que le encargan transportar a un niño.
Sí.
Que suena a Transporter. Pero con
la chica de Parásitos (Park
So-Dam) en vez de con el tocho de Jason Statham. En mi opinión
salimos ganando porque también tiene algo del Ryan Gosling de Drive.
No
es ninguna maravilla: hay fallos en la edición, hay cosas que superan lo
verosímil, a algunas de ellas un humano no sobrevive… Pero aunque haya muchos
clichés la perspectiva de otro país, esa mirada diferente a lo que estamos
acostumbrados, es suficiente cambio para convertirlo en un thriller atractivo, con persecuciones de coches, peleas y también
bastante sangre.
El
final tampoco es tan redondito y feliz como solemos ver pero es lo que se
necesita.
Convencional
pero entretenida. Me gustó esta variante al género y quiero ver más de Eun Ha.
Es
del mismo director de Mandíbulas.
Con eso queda todo dicho.
Los
5 mejores superhéroes del mundo forman la Patrulla Tabaquera: Metanol,
Nicotina, Mercurio, Amoniaco y Benceno. Su jefe es una rata babeante en plan
teleñeco. Defienden la tierra de extraterrestres.
Tras
su última misión se van de acampada para fortalecer la cohesión del grupo y
durante el fuego de campamento cuentan historias de miedo.
Aparte
de tomarse a chacota a los superhéroes, la peli no va de nada. Creo que trata
de llevar la contraria en todo. Empezando por sus escuetos 75 minutos de
duración. Me ha gustado su aire retro, con esos uniformes de plasticuchi, sus
monstruos de tebeo de los años 50 y sus localizaciones secretas. Una fotografía
muy iluminada también va en sintonía.
Perfectamente
absurda en situaciones y diálogos se lleva la palma con la barracuda y la
historia gore consecuente.
No
es nada fácil averiguar qué tiene Quentin Dupieux en la cabeza. Él
escribe, dirige, monta y le da igual todo lo demás. Hace su cine personalísimo,
con un expreso rechazo hacia cualquier espectáculo o gran presupuesto. Aquí
los superhéroes son una mera excusa para contar otras pequeñas anécdotas que no
le daban para un largo. Pero pudo ser perfectamente al revés y tener a una
mujer con casco y sus amigos contándonos una historia de superhéroes.
Si
la ves, yo no me hago responsable del daño neurológico que te pueda provocar.
1.
Han pasado 322 días desde el final de El
señor de los anillos: Los anillos de poder y Amazon aún no ha despedido
a J.D. Payne y Patrick McKay.
2.
Cómo conocía a tu padre se ha
cancelado tras su segunda temporada. Yo pienso que le sobraban las dos, así que
no se pueden quejar.
3.
Con la huelga, que sigue y sigue, se reprograman las películas para después.
Pero nadie sabe después de qué, que dirían Les Luthiers. Porque al ritmo que va la cosa habrá que
re-reprogramar.
4.
Ésta es otra cosa que me sorprende mucho: que la gente pensara que Rotten Tomatoes era independiente. Ha
tenido que destaparse explícitamente el caso de Ophelia para que la gente lo entienda. Es como esas
publicaciones adheridas a The Trust Project:
son fiables porque ellos lo dicen. Y te pones a buscar y son un conglomerado de
las empresas de comunicación más ricachonas.
5.
El 1x04 de Ahsoka me ha
parecido un horror. Incoherencias, caprichos de guión, cosas que pasan por que
sí contra toda lógica… Y ese final. Por favor, por favor, por favor: ¿podemos
olvidarnos definitiva y radicalmente de la familia Skywalker?
-Eso
es lo curioso del poder. Los que realmente lo tienen no necesitan hablar de
ello.
Tengo
muchos problemas con esta serie.
El
primero es su credibilidad. Acepto la ficción (no es un documental) pero, como
en muchas otras ocasiones, han usado como excusa un acontecimiento real para hacer
otra cosa. No me parece que Coppola sea como nos lo pintan. Me encanta Giovanni
Ribisi pero aquí está sobreactuado aunque, claro, no sé cómo era Joe
Colombo. Hay cosas falsas como ir a buscar a Robert Redford al rodaje de
Dos hombres y un destino,
película que se había estrenado cuando se publicó El padrino. Y es radicalmente falso todo lo de la posible venta
de Paramount, trama que resulta ser esencial en la serie. Esta parte llegó a
enfadarme porque, a partir de ahí, ya no pude saber qué era cierto y qué no. Me
gustaría conocer los entresijos de El
padrino pero me es imposible aceptar lo que cuentan.
Otro
problema es que, a la par que veía The
Offer, estaba leyendo Meditaciones
de cine de Tarantino. Y la atmósfera de los 70, el ambiente, el
aire que se respiraba, son muy distintos. Y no me cuadra. Sé que Tarantino
es muy intenso y que para él es todo o nada. Pero me creo más a Tarantino
que lo que muestra La oferta.
Igual estoy equivocado, pero… La
oferta parece anclada en el final de los 50 o comienzos de los 60. No
veo el aire de Easy Ryder, la llegada
de los rebeldes y de los barbudos, la violencia desmadrada, la
alteración de los códigos. Ponerme un plano de una fiesta desmadrada y un
ejecutivo esnifando unas rayas en un avión no es suficiente para recrear la
época.
Acepto
que el ritmo es bueno, la trama amena y tiene sus momentos divertidos. Pero es
forzado, con situaciones cliché y diálogos sentimentales. Es una historia del
cine dentro del cine como pueden serlo Babylon
o Cantando bajo la lluvia.
Pero de ahí a aceptar que El padrino
se hizo así…
Tampoco
hay alardes especiales de dirección. Un poco mecánico todo. Parece que sólo se
inspiraron en Coppola en la secuencia del asesinato de Joe Gallo.
Lo
peor, con todo, la personalidad pacata que le dan al tipo que interpreta a Al
Pacino. Para mí, el mejor personaje es Bettye (Juno Temple), la
secretaria de producción.
-Esto
no es una comedia francesa.
Es
la película de François Ozon que más me ha gustado desde la ya lejana 8 mujeres. Ese toquecillo
almodovariano le sienta muy bien y ojalá nunca lo hubiera abandonado.
La
primera mitad parecía toda la película: crimen, investigación y juicio.
Entonces el espectador se pregunta si lo que sucederá a continuación va a ser
la nueva vida de las protagonistas. Confieso que durante unos minutos me sentí
desconcertado y pensé que seguiría un discurso alargado acerca del feminismo y
el machismo. Pero de repente aparece la siempre inmensa Isabelle Huppert
y, con ella, el giro. Un giro que lanza la historia en nuevas direcciones.
Decía
Emmanuelle Seigner en una entrevista que lo de ahora no es feminismo, es
estupidez. Y es que el feminismo francés es muy diferente del feminismo
americano. El feminismo americano viene a decir: pídeme permiso antes de
guiñarme un ojo y ya te diré si procede. El feminismo francés viene a decir: tú
tira para adelante y ya te diré si tienes que parar.
Ozon juega la baza de las
contradicciones del feminismo con mucha inteligencia. Al mismo tiempo que
presenta las evidentes desigualdades no se reprime a la hora de mostrar el
provecho que saca cualquier mujer con ambiciones y manipulación. Esos juegos
son los que construyen una historia muy divertida a la vez que reflexiona sobre
desigualdades sociales (en contra de la mujer), jurídicas (a favor de la
mujer), medios de comunicación…
Es
el año 1935 y en un pisito sobreviven una actriz y una joven abogada. No les da
para pagar el alquiler y el asesinato de un productor teatral provocará cambios
en sus vidas.
El
guión está bastante elaborado. Hay diálogos chispeantes, agudos y, como en toda
buena comedia, no se descuida a los personajes secundarios que aparecen. Los va
hilando con cuidado para que no desaparezcan sin más y para que tengan su
trascendencia en la trama.
Muy
bien. A ver si Ozon nos da más historias de éstas, de mujeres al borde
de un ataque de nervios que usan sus armas para lograr lo que quieren.
Pues
me sigue interesando mucho todo lo que sucede en esa reserva Navajo de los años
70. El teniente Leaphorn de la reserva, sus acuerdos y desacuerdos con el
sheriff del condado, el asesino rubio de esta temporada, la cuestión de la
esterilización de mujeres nativas, las relaciones entre los personajes…
No
entro a pequeños detalles no muy bien llevados porque no merece la pena. El
nivel general me parece muy alto. Hay muchísimas pequeñas cosas bien tratadas.
Cómo Leaphorn da la mano a su esposa con la hebilla del hijo muerto entre ambas
palmas, esa conversación mientras la cámara enfoca la estatura de alguien medida
en una puerta, esa mujer con necesidad de botellas de oxígeno, el cuello de la
camisa de Chee… En fin, hay cientos de nimiedades que construyen bien la
historia, hay buenos personajes, hay conflictos interesantes.
Hay
un momento en que el asesino, buscando afecto, reclina la cabeza en el dorso de
la mano de una mujer que le recuerda a su madre. Y ese único momento lo
humaniza. Un tipo que hasta ese momento era un psicópata de manual, alguien
odioso, adquiere tridimensionalidad con esa breve escena.
2x04.
Leaphorn y su prisionero. Lo esposa, le pone una soga al cuello. Ambos,
heridos, atraviesan el desierto. Se hace lo que se haría para domar a un animal
salvaje. Toda esa secuencia me encantó.
La
cuestión sobre la justicia “blanca” y la justicia india es sugerente. A veces
se necesita la justicia india. Puede que cambien los tiempos pero las
situaciones son las mismas.
La
sargento Bern Manuelito adquiere más protagonismo y Chee se reconvierte en
detective privado.
Muy
buena, con un gran final. El único defecto gordo de esta serie es que sólo
tiene seis capítulos por temporada.
1.
Han pasado 315 días desde el final de El
señor de los anillos: Los anillos de poder y Amazon aún no ha despedido
a J.D. Payne y Patrick McKay.
2.
Dicen que Lupin estrenará su
tercera parte el 5 de octubre. Tras más de dos años, cambios y recambios, ¿será
cierto u otro engaño del maestro del disfraz?
3.
Barbie llegó a los 1.400
millones. No lo entiendo. Que sí, que está bien. Pero que no pasa de ser una
comedia bien hecha. Que son mejores, por ejemplo, La fiera de mi niña o Uno,
dos, tres.
4.
Las crónicas de Spiderwick y Nautilus ya están rodadas. Pero
Disney las cancela antes de su estreno. Disney quiere ahorrar 3.000 millones
por algún lado y empezó por aquí. Los responsables de las series están buscando
plataforma distribuidora.
5.
Meg Ryan. Escribir ese nombre
me ha producido la sensación de desenterrar una cerámica milenaria. Dirigirá y
protagonizará una comedia romántica (claro, obviamente, desde luego) titulada What Happens Late. Con otro
jovenzuelo: David Duchovny. ¿Pero qué le pasa a la gente? No sé dónde
estaba escondida Meg Ryan pero sospecho que no debió salir de allí.