8/11/17

Stranger Things 2x07. La hermana perdida

Sigo leyendo numerosas críticas y reproches a ese capítulo. Ya dije en su momento que era un buen capítulo. También dije que no acababa de gustarme por el tono. Pero es lo de siempre: lo que a mí me guste o no me guste no dice nada de que sea bueno o malo.
Y el capítulo de La hermana perdida es bueno. Otras series, en otros momentos, hicieron algo similar. Había un capítulo de ruptura, de descanso, una desviación de la trama principal que tenía como fin conocer mejor a los personajes, saber algo más de su pasado, crear un punto de arranque antes de la apoteosis final, ofrecer un alivio cómico...
Esas cosas las hicieron, por ejemplo, Fringe o The Killing. Y funcionaban bien. El problema está en la obsesión por maratonear. El querer ver las cosas cuanto antes. Pero eso es un error del espectador, no del director. Es consumir las series como un alcohólico y no como un catador.
Si Stranger Things hubiese aparecido semanalmente, el 2x07 habría sabido apreciarse mucho mejor. Habríamos celebrado su conexión con el prólogo, descubrir quién era esa chica nueva, su relación con Eleven, sus poderes…
Así que insisto: no me acaba de gustar pero es bueno. Cinematográficamente lo es.

7/11/17

El Ministerio del Tiempo. Temporada 3

-Por fin sale algo bien en Valladolid.
Para alguien que ha vivido (un servidor) en Valladolid, esa frase tiene muy mala leche. Justificada.
Hay muchas, muchísimas ideas buenas en esta temporada. Y también fallos bastante gordos, sobre todo en los capítulos iniciales. El de Bécquer fue un espanto. Ni el más leve atisbo del espíritu de la época o de quién era Bécquer.
-Madre mía. ¿El Pink Floyd éste es el libertador de América?
Pero vayamos a lo positivo: Los Hijos de Padilla y El Ángel Exterminador, dos facciones que quieren hacerse con el control del ministerio. Y que vienen a simbolizar esas dos Españas en las que los guionistas, pobrecillos, todavía creen y por tanto, paradójicamente, perpetúan.
-¿Por dónde empezamos a buscar?
-Por el bareto. Somos españoles.
Pero es una buena idea narrativa. La historia de fondo se ramifica, crece en complejidad, se dispersa en unas ocasiones, se une en otras. Todavía tiene, con frecuencia, problemas de ritmo para llenar esa hora larga. Pero creo que se subsanan en muchas otras ocasiones gracias, precisamente, a la multiplicidad de tramas y personajes.
Me gustó mucho lo manipulador que se volvió Salvador. Para eso es el jefe. Para ir un paso por delante.
-Creo que nos debe una explicación.
-Y como subsecretario que soy de este ministerio se la voy a dar.
Mi momento preferido fue el encuentro entre las dos Lolas durante la final del mundial de Sudáfrica. Pero el mejor capítulo fue el último. Carpe Diem. Su agencia de viajes por el tiempo. No se pregunte dónde. Pregúntese cuándo. Pandemias, la OTAN bombardeando España, autoparódica… Muy majo.
Parece que no habrá más, que no será renovada. Se me ocurre una razón para que no haya terminado de triunfar: no tuvo un capítulo grande, grande de verdad, uno genial.
-A Velázquez ya lo veis. Parece que se hubiera zampado las meninas una a una.
Y, en fin, ¿no nos habría gustado a todos ver La guerra de las galaxias versión Buñuel? Anda que no habría quedado chulo Pepe Isbert haciendo de Yoda.
-Alonso. Alonso. Alonso. Ya la hemos cagao.

6/11/17

American Assassin

Pim, pam, pum, espías de nivel elemental.
Una de acción bastante convencional. Mitch acaba de pedir la mano de su novia en una playa de Ibiza. Unos terroristas islámicos aparecen en ese momento y matan a la chica entre otros muchos. Mitch se enfada, busca venganza y, en unos ratillos sueltos, se pone cachas y aprende de todo para infiltrarse en las redes islamistas. La CIA le contrata con reticencias porque a él le gusta ir por libre.
Todo es inverosímil y con supuestos expertos agentes que sueltan frases inoportunas para que les descubran. Peleas locas, tiroteos…
Lo mejor es que gran parte de la acción transcurre en Roma. Las persecuciones en ciudades americanas pueden ser todo lo molonas que tú quieras, pero Roma es Roma. No es lo mismo espiar a un tío en Central Park que hacerlo en piazza Navona. No compares.
Resulta lo bastante entretenida como para que se convierta en una franquicia. Pero está a años luz de Bourne e, incluso, de Misión imposible.

5/11/17

La gran enfermedad del amor

-Los doctores saben lo que hacen.
-No. Claro que no. Sólo improvisan, como hacemos todos los demás.
Hacía mucho que no me deslizaba en el territorio de comedias románticas modernas. Esta película tenía, en general, buenas críticas, así que me arriesgué.
No sé. No acabo de encajarlas. No acabo de entender por qué las llaman comedias ni por qué las llaman románticas. Ni entiendo que llamen diálogos a algo que se ve que está escrito sobre la marcha, sin pulir, sin trabajar, sin darle vueltas, sin un interés verdadero por los aspectos cinematográficos: condensación, impacto, ingenio, réplicas… En cambio hay todos esos bucles, repeticiones, rellenos, dificultades para que la trama avance.
El aliciente racial pakistaní parecía el punto de originalidad. Pero en realidad, curiosamente, lo interesante es la enfermedad de la chica. Y los guionistas ni siquiera se han dado cuenta de que ése era el eje principal. Y, claro, la enfermedad hace que se convierta en drama. Y tratan de mantener un equilibrio imposible.
No está mal pero a mí me parece otra del montón. Que reciba buenas críticas sólo pone en evidencia la crisis del género.

4/11/17

A Ghost Story

Mientras veía esta película no dejaba de pensar en madre! Otro director con ínfulas, otra película enormemente pretenciosa que cree contar algo profundísimo pero que no deja de ser una solemne tontería.
Una idea mínima expresada de modo minimalista. Casi sin diálogos, pesadísima a ratos. Al menos es corta, cosa que se agradece. Mucho.
Dos cosas me gustaron: el formato de imagen y el atracón de tarta de manzana que se mete Rooney Mara durante 5 minutos, más o menos.
El resto, la verdad, no es gran cosa. Un tío bajo una sábana (puede ser Cassey Affleck, puede ser Paquito, el chocolatero), un fantasma que se siente solo.
Ahora sólo falta alguien que se crea en la obligación de explicarla, sobreanalizarla y demostrarnos lo superficial que es creyéndose un genio.

3/11/17

Al margen (260)

1. Star Trek: Discovery. 1x07. Primer capítulo flojito de la serie, historia de relleno. Cuando en una serie no saben por dónde tirar, se hacen un Atrapado en el tiempo.
2. Yo voy a ver todo lo que me echen de Stranger Things. Pero reconozco que lo más probable es que no vuelvan a tocar techo, que cuatro temporadas quizá sean demasiadas y que quizá dos ya lo fueron. Millie Bobby Brown quiere cinco. Pero para entonces los chavales tendrán 17 años y ya no sería lo mismo, ¿verdad?
3. Por cierto: alguien debería empezar a hacer un álbum con los looks de Eleven. Ya lleva unos cuantos bastante locos.
4. Dwayne Johnson está pensando en presentarse a presidente de Estados Unidos. No es una peli, no es broma. Lo está pensando. A mí no me parece mal. Los últimos 5 han sido un chiste, así que, ¿por qué no? Y el último que lo hizo bien era actor, así que, ¿por qué no?
5. Y Miyazaki, que se había retirado (por desgracia), ha decidido hacer un nueva peli (por suerte). Al parecer es para su nieto. Una historia sobre cómo ser buenas personas. De eso iban también todas las anteriores, pero por mí genial.

1/11/17

Amor carnal (The Bad Batch)

Ana Lily Amirpour dio muestras de una rara imaginación en Una chica vuelve a casa sola de noche. Pero aquí, en Amor Carnal, creo que desbarra en exceso.
Los imperfectos son abandonados en el desierto. Y allí, en el desierto, se organizan como pueden. Arlen, imperfecta, es abandonada. Enseguida unos caníbales le cortan un brazo y una pierna. Pese a todo logra huir y llega a Comfort. Que es un sitio mejor. O tal vez no.
Está clara la crítica a los Estados Unidos, a la política de inmigración. Quizá demasiado obvia después de haberse molestado en recrear ese universo tan sórdido, tan brutal, tan decadente…
Un buen papel el de Suki Waterhouse. Frente a ella está Jason Momoa en una extraña relación de amor/odio. Y está Giovanni Ribisi y ojo a Keanu Reeves y al irreconocible Jim Carrey.
Una peli difícil. Por sus excesos violentos, pero también por el carácter contradictorio de sus personajes. El impacto que en Arlen provocan las palabras de Ribisi (hay una sola cosa que no debes olvidar; si te olvidas de esto, no habrás hecho nada en tu vida) y esa escena final son, quizá, el único toque de esperanza que hay en la peli. Pero aun así, parece una tenue felicidad.
Visualmente está lograda y, desde luego, es original. Pero es sólo para públicos muy definidos. El título español, desde luego, es estúpido.