9/12/11

El arte de pasar de todo

Con un retraso de varios meses, una sala tuvo a bien proyectarla, vete tú a saber por qué. La pusieron. Fui.
Chico con pensamientos propios, un poco ingenuo, un poco perdido, buena gente, conoce, como decía la canción de Fito y los Fitipaldes, a la chica, la más guapa, la menos buena.
Me inclino a darle un trato de favor porque, aunque no sea nada del otro mundo, es, tal vez, la única película que he visto sobre adolescentes tratada de modo realista. O, al menos, más realista que el resto. Freddie Highmore me parece más normal, más humano, más diverso, más persona, que todos los demás adolescentes dibujados por el cine actual.
El precio es caro: los demás son bastante tópicos. Incluso, en gran medida, Emma Roberts. Bien es cierto que se esfuerzan por dibujarla con características distintas. Pero, al mismo tiempo, tienen que marcar el contraste con el chico normal: el chico corriente frente a una sociedad de clones. Y no son tan hábiles para construirle una personalidad completa.
Por otra parte, se esfuerza tanto en no ser pretenciosa que casi consigue no decir nada. Creo que el final acaba mejor de lo que debiera.

8/12/11

Attack the Block

-Vamos a matar unos gollums.
Estamos en un bloque de edificios de Londres, en una barriada no muy recomendable. Los que viven allí son ladronzuelos, traficantes, gamberretes. Y una enfermera despistada. Entonces empieza una invasión alienígena y Moses se convierte en el líder. No es mucho. Pero es lo que tienen.
Otra de esas películas británicas de ciencia-ficción, tipo Frequently Asqued Questions About Time Travel, creada con tan sólo un puñado de personajes, un par de escenarios y un héroe improbable. Bastante peor que Zombies Party pero bastante mejor que Skyline. Demasiado sencilla, quizá. Hay mucho del espíritu de Doctor Who, cosa inevitable en la ciencia-ficción británica.
Una pequeña tontería friqui con encanto.

7/12/11

Our Idiot Brother

Supongo que esta película no llegará a España. Me parece muy bien. Me llamó la atención por el reparto y fui a por ella.
Puntos a favor: Elizabeth Banks, Adam Scott, Rashida Jones y, sobre todo, sobre todo, Emily Mortimer.
Puntos en contra: Paul Rudd, Zooey Deschanel y, sobre todo, sobre todo, Steve Coogan.
Intérpretes que me encantan junto a otros que no soporto. ¿Qué clase de cosa habían filmado juntos todos ellos? Pues, obviamente, una pequeña majadería. De la nada no sale nada. Cuando la inteligencia flirtea con la ignorancia, crece la última y mengua la primera.
Uno podría decir que la película trata de un hermano idiota que cambia la vida a sus tres hermanas. Pero no es así. Es, simplemente, un tipo inmaduro que pretende que todos sean como él.
Pues nada. Que lo pase bien.

6/12/11

Acero puro

Fui con miedo a ver esta película porque, si puede haber algo peor que Transformers es un Transformers en plan pastel.
Me hizo pensar que, con frecuencia, la corrección política lleva a unas contradicciones brutales. El boxeo tradicional, entre humanos, ya no se lleva para que la gente no suelte la bestia parda que lleva dentro. Así que ahora los que pelean son robots. Por tanto, la gente transfiere los sentimientos a los robots y sigue soltando la bestia parda que lleva dentro.
Y a nadie se le ocurre plantearse la contradicción. Mejor ser sentimentales que admitir la verdad.
Bien. En realidad la peli no da para tanto. Estas son, simplemente, ociosas ocurrencias mías. Lo cierto es que, admitido que nos encontramos ante una peli familiar, la cosa no está tan mal. Hugh Jackman y su cara de Lobezno ayuda, mucho, a que los fotogramas no destilen miel.

4/12/11

In time

Me costó mucho entrar en el cine. Hacía tiempo que no veía colas de 20 minutos.
Pero me costó mucho más entrar en la película. De hecho no conseguí conectar con ella. Soy muy laxo con la credibilidad de las películas de ciencia-ficción. Acepto casi todo lo que me echan.
Pero In Time me pareció excesivo. La gente compra, vende, presta, regala, roba tiempo del cronómetro del antebrazo. Al llegar a cero, un infarto. Los protagonistas se afanan en conseguir tiempo. ¿No sería más fácil quitarse el implante o lo que sea que causa el infarto? ¿A nadie se le ocurre protegerse mejor el antebrazo? ¿A nadie se le había ocurrido robar un banco hasta que se les ocurre a Amanda Seyfried y Justin Timberlake? Cuando tu cuenta está llegando a cero no tienes nada que perder así que, ¿por qué nadie se rebela? ¿Por qué se dejan morir? Si el tiempo personal fluctúa tanto como lo hace, ¿a qué vienen las zonas horarias para ricos y pobres? Si las zonas horarias sólo las separa una barrera de hormigón de 20 cm. de altura ¿por qué no cruzarlas y robar a un rico?
Quizá yo tenía el día tonto y pedía demasiado. Pero es que no hay ninguna explicación a un sistema tan absurdo. Es gracioso que tu suegra, tu madre, tengan el mismo aspecto juvenil que tú. Es gracioso el pulso con el minutero y sus guardaespaldas. Hay escenas curiosas, sí. Pero hay tanta incoherencia envolviendo todo...
El mejor es Cillian Murphy como poli. Aunque tampoco entiendo su personaje, por qué protege un sistema que le perjudica.

3/12/11

La conspiración

Entiendo muy bien que la película no haya gustado en Estados Unidos.
¿Pensabas que la democracia actual estaba corrompida? ¿Creías que hubo un tiempo en que la democracia fue limpia y gloriosa, allá en la época de Lincoln? ¿Supusiste que Mary Surrat fue una cerda asesina? Pues no.
Porque resulta que la conspiración para asesinar a Abraham Lincoln apenas fue una trampa en el parchís comparada con el juicio que vino después.
Y los políticos de entonces eran tan corruptos y estaban tan ávidos de poder como ahora. Justicia, Derecho, todos iguales ante la ley... meras ficciones. Jueces, periodistas, militares y policías... todos doblegándose ante el político de turno.
Robert Redford dirige, yendo a los papeles, a las actas, a los archivos. Y, oye, a un historiador le pone los pelos de punta y le confirma, una vez más, que para hacer Historia sólo hay una opción: ir a los documentos.
Película sin prejuicios y no apta para los talibanes del Estado de Derecho.

2/12/11

Jane Eyre

Exquisita adaptación.
Maravillosa la fotografía, la iluminación, la ambientación y el modo en que todo ello se adapta al estado psicológico de los personajes.
Inquietante desde el primer segundo y muy hábil para mantener el misterio. Las novelas de las hermanas Brontë siempre fueron complejas por la extrañeza que provocaban sus cerrados microcosmos. Fukunaga atrapa ese aire de una forma precisa y preciosista. En plan oscuro, claro.
Empiezo a considerar a Mia Wasikowska como muy buena actriz. Camaleónica, la chica. Capaz de hacer papeles muy diversos y desaparecer en ellos.
-Ahora deja que tus pies errantes descansen en el umbral de un amigo.