22/11/11

Medianeras

También podría titularse ¿Dónde está Wally?
Está película tiene algunas ideas brillantes. Y también muchos momentos aburridos, repetitivos.
A veces dices:
-Sí, señor, muy bueno, lo has clavado.
Y otras:
-Vaya tostón nos estás colocando, colega.
En parte comedia (buena) y en parte drama (malo).
Gustavo Taretto se muere de ganas por ser Woody Allen. Lo cita expresamente, cambia Manhattan por Buenos Aires, lleva a sus personajes al psiquiatra, trabaja los diálogos en monólogos y tiene chispa.
Además es bastante pop: Wally, internet, Astro Boy... muchas referencias para veinteañeros.
Pero le falta el ritmo de Woody Allen. Sobran escenas y escenas y escenas.

21/11/11

Amanecer. 1ª parte

Ya dije, tras Eclipse, que no vería ninguna película más de la saga. Si David Slade no podía hacer nada con ella, nadie podía.
Pero Amanecer, tiene sus peculiaridades y hay que comentar algo, aunque sea extracinematográficamente. 80% de publico femenino. Calificación de hombres: media de 3. Calificación de mujeres: media de 7.
A mí estas cosas me parecen los mejores argumentos que se pueden presentar a esas mentes cerriles que piensan que los hombres y las mujeres somos iguales.
Estaba comentando con un grupo de amigos que el estreno de Amanecer era un buen momento para ir a ligar al cine. Muchas mujeres juntas esperando que alguien tenga un detalle de atención con ellas. De ahí pasamos a criticar Amanecer (sin haberla visto, lo reconozco).
Y, entonces, apareció nuestro amigo, el hipercinéfilo, defendiéndola. Estábamos todos perplejos hasta que me di cuenta del problema:
-Eh, eh, tranquilo... No estamos hablando de Amanecer de Murnau.

19/11/11

Un dios salvaje

Divertidísima. Vitriólica.
Una película en la que sonríes para no ver la evidencia. Ríes para pasar por alto el drama. Te carcajeas para no verte reflejado en el espejo. Te burlas para no tener que aceptar esa carga de artillería que están lanzando contra los cimientos de nuestra ética occidental marchita.
Tremendamente graciosa. Salvajemente perversa. Sí: salvaje.
Jodie Foster, Kate Winslet, Christoph Waltz, John C. Reilly. ¡Oh, qué grandes, qué salvajes todos ellos! Sí, sí. Un dios salvaje que mantiene sus reglas, una sociedad quizá no tan alejada de ésa que pone lanzagranadas (¿o son bazookas?) en manos de niños de 8 años.
Ríete ahora porque, cuando salgas del cine, cuando termines la copia pirata, cuando pienses a qué venían todas esas risas, cuando repases mentalmente el espejo, quizá no encuentres tantos motivos de alegría.
Es inteligente Yasmina Reza. Y Polanski al variar el uso de la cámara con tanta corrección en la apariencia de la obra de teatro. El plano general, el primer plano, la cámara al hombro... siempre adecuados.
Una peli que hay que ver al menos dos veces. No porque tenga sorpresa final y misterios. Al menos dos veces porque hay que profundizar en el misterio de sus personajes. En el misterio de mi espejo.
Y yo que fui vestido de liberal.

18/11/11

Asesinos de élite

No sé cuántas películas tendrá que hacer Jason Statham antes de darse cuenta de que siempre hace la misma.
En esta ocasión el nivel es algo superior. No porque actúe Robert de Niro sino porque actúa Clive Owen.
Le doy un aprobadillo.
La ambientación en la Inglaterra de los 80 no está mal y esas pretensiones de denuncia, en plan Ken Loach, le dan un plus. Pero en el fondo no deja de ser una película de acción, con peleas absudas, persecuciones confusas y demás.
Demasiado rutinaria. Asesino en serie que quiere dejarlo porque ahí está su chica, abandonar no es fácil porque le chantajean, jaleo para arreglar todas las situaciones y que el sujeto pueda quedarse con todo.
Tampoco es que sea una película disfrutona. Ese querer tomárselo en serio, como si nos estuviese contando Syriana, no cuadra con el mejunje de mamporros.
Lo dejo porque, si sigo, igual le pongo un suspenso

16/11/11

La guerra de los botones

Christophe Barratier arrasó en medio mundo con aquella película tierna y tramposa que fue Los chicos del coro.
Esta película es, obviamente, un intento de repetir éxito.
Cuando leí, de pequeño, La guerra de los botones, me pareció un libro tan perturbador como motivador. A partes iguales. No era educado, ni formal, ni los niños se comportaban diligentemente, ni llegaban puntuales para el té. No era Los cinco, ni Los Hollister, ni Los Tres Investigadores. Ni siquiera era Guillermo el travieso. Había violencia y humillaciones. Eso fue para mí algo nuevo.
Mucho después vi una de las versiones (no recuerdo cuál, creo que era una de la Warner) y, desde luego, no tuvo la capacidad de sacudirme que tuvo el libro.
Y, ahora, Barratier, aunque sitúa la acción en la Francia ocupada por los nazis, ha construido una historieta blanda, sentimental, cargada de buenas intenciones. Le falta mucho gancho. Lo mejor es la presencia de Kad Merad.

15/11/11

5 metros cuadrados

El nivel del Festival de Cine de Málaga está muy bajo.
Digo: ésta fue la película que ganó.
Te puedes sentar en la butaca y ver cómo van pasando cosas sin aburrirte pero, a la vez, sabiendo que a Fernando Tejero se le va a saltar la pinza de un momento a otro y la va a liar.
En plan de denuncia contra la especulación inmobiliaria, pero sencilla como el mecanismo de un chupete.
Diálogos muy pobres. Aunque eso es casi una tónica de los guiones españoles.
Y si me dicen que está hecha en los años 70 me lo creo.

13/11/11

Nos crecen los enanos

Blancanieves está de moda. El otro día hablaba de Once Upon a Time que resulta ser, sobre todo, una revisión de la historia de Blancanieves. Ése está empezando a ser su problema porque hay muchos otros personajes de cuentos desaprovechados. Pero ya hablaré de la serie cuando termine.
En breve, en el cine, nos encontraremos con Blancanieves y la leyenda del cazador, con Charlize Theron en el papel de malvada reina y, no podía ser de otro modo, la paliducha Kristen Stewart, como Blancanieves, ya liberada de la saga Crepúsculo. El tráiler parece un cruce de Juana de Arco con El señor de los anillos.
Y, un poco después, tendremos Mirror, Mirror. Julia Roberts como reina y Lilly Collins como Blancanieves. Dicen las malas lenguas que Julia Roberts quería ser Blancanieves pero no se lo permitieron y se agarró un cabreo. ¿Cómo le dices a la Roberts que ya no está para hacer de adolescente?
La gente hace mal las cosas. ¿Por qué no juntaron a Theron con Collins? Eso sí habría sido una buena garantía. Tal y como están las cosas, puede pasar cualquier cosa.
Pero ahí estaremos, listos para averiguar quién sigue siendo la más guapa del cotarro.