11/8/08

Venganza

Bryan (Liam Neeson), ex agente de la CIA, está hablando por teléfono con su hija, de vacaciones en Francia, justo en el momento en que la secuestran. Bryan advierte al secuestrador que le pueden pasar cosas muy desagradables si retienen a la chica. El secuestrador no le cree y a Bryan no le queda otro remedio que empezar a destrozar París.
Entre Rescate de Mel Gibson y El ultimátum de Bourne.
Un piropo: es adrenalínica.
Una restricción: se queda muy lejos de los dos referentes.
No sé muy bien qué hace Liam Neeson en esto aunque logra dar el pego bastante bien. Como si fuese un héroe de acción de toda la vida.
Tiros, peleas y torturas son un poco lo de siempre; pero lo de la mujer del agente francés no me lo esperaba. Contundente.

8/8/08

Presto

Pixar tiene la sanísima costumbre de regalar a los espectadores un corto antes de cada uno de sus grandes largometrajes.
El corto telonero que precede a WALL-e se titula Presto. Ayer, claro, no comenté nada sobre él porque aún estaba noqueado por el plato fuerte. Pero de pronto me acordé del aperitivo de Presto y merece unas palabritas.
Es una historia de magia. De magia de salón, de magos que sacan conejos del sombrero. Pero es también magia de la otra, con sus propias reglas. Esa idea de que el brazo del mago, al entrar en el sombrero se alarga a otro lugar, da pie a una serie de rapidísimos gags. El conejito, graciosísimo: una especie de sindicalista que no está dispuesto a trabajar si no come su zanahoria.
Debería extenderse esta costumbre a más películas: te ponen a tono, con una predisposición adecuada para lo que venga después.

7/8/08

WALL-e: Batallón de limpieza

Ya está. Pixar. Han vuelto a hacerlo. Otra vez.
Una obra maestra incontestable.
Técnicamente deslumbrante, con un contenido lleno de inteligencia, arrasadoramente romántica. Divertida, conmovedora, sorprendente.
Hay que ser muy valiente para suprimir los diálogos durante la primera mitad del metraje.
Y hay que ser un genio para rodar el final. Esa escena me parece una de las cosas más maravillosas que se haya filmado alguna vez. ¿Cosas materiales? ¿El cubo de Rubik, una bombilla? No. ¿Cosas que alimenten la mente y los sentidos? ¿Música, baile, cine? No. Lo que ama WALL-e es... a EVA.
Y EVA no es un nombre cualquiera al azar.
Mucho mejor que Soy leyenda, mucho mejor que 2001: una odisea del espacio. Mucho mejor que E. T.
La brutal experiencia de contemplar algo bien hecho me ha dejado pasmado.

5/8/08

Nueva marca

Hellion: El ángel caído vuelve a batir una nueva marca en lo que se refiere al tiempo que pasa una persona en mitad de la carretera antes de que un coche la atropelle. La de Sentencia de muerte no estaba mal, pero la de Hellion se sale. No sólo atropellan a la chica después de medio minuto (o más) sino que un tipo le pregunta que si no vio el coche. Todos sabemos que la pregunta debería haber sido cómo es posible que el coche no viera a la chica.
La chica, Roxanne, es Sarah Wayne Callies (en la vida real) más conocida como Sara Tancredi (en la ficción de Prison Break). Reconozco que ella era un aliciente para ir a ver esta película. El escaso interés por Prison Break me duró mientras duró ella. Cuando le decapitaron (en la serie) por haberse quedado embarazada (en la vida real) terminó el único personaje con cierta complejidad.
El otro motivo era que el coprotagonista se llama Josh Holloway (en la vida real), es decir Sawyer (en la serie de Lost).
Los pobres no tienen mucha opción de lucimiento: un grupo de delincuentes secuestra un niño. El niño, que tiene poderes diabólicos se lo pasa chachi matando a los secuestradores, a los polis y a todo el que pasa cerca. Algo así como un cruce entre La profecía y Solo en casa. Creo que podría haber salido una buena comedia. Como película de terror...
Salí a la vida real sin haber logrado meterme en la ficción.

4/8/08

Riget. El vídeo musical

Otra cosa que se le da muy bien a Lars von Trier es promocionarse. ¿No es increíble que con las películas que hace consiga que le distribuyan?
Le saca partido a todo. Hay que reconocérselo.
En esta ocasión está el video musical titulado The Shiver, bastante gracioso si tenemos en cuenta que se basa en los hechos espantosos de Riget.
Supongo que también dice mucho de mí: he prometido como una media docena de veces que jamás volvería a ver nada de Lars von Trier. Y vuelvo a pecar. No sólo eso sino que busco información y añadidos y hasta me veo los extras del DVD. Me impacta, lo admito, qué le vamos a hacer. Pero después de ver la segunda temporada de Riget no volveré a ver nada más de este señor... hasta la siguiente vez que lo haga.
En fin: es la lucha de todo hombre. El Bien con el Mal.

3/8/08

David Trueba

"Lloro cada vez que veo E. T., pero detesto a Spielberg porque ha hecho un daño brutal al cine".
Sí señor. Con un par.
Esta es una frase de David Trueba, autor de obras maestras tales como La buena vida, Obra maestra o la más conocida Soldados de Salamina. Su extensa producción de cinco largometrajes, un cortometraje, un documental para televisión española y otra cosa que salió directamente en DVD, ha llegado a recibir, en conjunto, casi el mismo número de espectadores que una película cualquiera de Spielberg.
No me preocupa la envidia y, ni siquiera, la abismal ignorancia.
Lo que me preocupa es que este señor, en vez de dedicarse a algo en lo que esté más puesto, se dedique a hacer cine en España. Y nos extrañamos de que el cine español vaya mal.

2/8/08

La Momia: La tumba del Emperador Dragón

Hace tiempo hablé de personajes con apellido irlandés que jamás daban un paso atrás (John McClane, Juno MacGuff) y sabía que me dejaba uno. Era, obviamente, Rick O'Connell.
Al igual que en las dos entregas anteriores, lo mejor de O'Connell es que siempre va de frente: a por la momia. Sabe que los poderes del engendro son sobrenaturales, sabe que está en inferioridad de condiciones y sabe que tendrá que añadir una nueva peor situación a su ránking de peores situaciones. Pero a pesar de todo, va a por ella. Recibe golpes hasta en el cielo del paladar pero, como no ceja, acaba por encontrar el punto débil.
A favor: se me pasó en un suspiró, llegó el final y no había mirado el reloj ni una sola vez. Entretenidísima.
En contra: mientras cenaba, ya no me acordaba de qué peli había ido a ver.