10.
1x08 de Bruja Escarlata y Visión.
Ruptura de la cuarta pared y Elizabeth Olsen sale de su mundo irreal a
los focos y las butacas. Fabricamos mundos para conocer este mundo.
9.
La secuencia de la tormenta de polvo en Noticias
del gran mundo.
8.
Iba a mencionar el primer salto al vacío de Naomi Nagata por su
espectacularidad, pero me quedo con su segundo salto al vacío en el 5x10 de The Expanse por su sobriedad. Menudo
plano acongojante.
7.
Mebh aullando en la muralla en Wolfwalkers.
6.
Bertil, el ladrón, llorando al ver su retrato en La pintora y el ladrón. Qué bien construida está esa escena.
5.
Steve Martin dando tumbos en el 1x10 de Sólo asesinatos en el edificio. Divertidísimo.
4.
La muerte por asfixia de almohada en Una
joven prometedora. Una escena que deja politraumatismos.
3.
La escena del baile y los espejos de Última
noche en el Soho.
2.
La secuencia de apertura de Un lugar
tranquilo 2. Todo un ejercicio de sabiduría fílmica.
1.
El plano secuencia inicial de El amor
en su lugar: crea la atmósfera, presenta los personajes y marca el
ritmo de la historia. Algo más de diez minutos para engancharte sin remedio.
Voy
a hacer algunas menciones especiales porque me ha costado dejarlas fuera.
Estarás de acuerdo en que hay que citar The
Nevers 1x03 y la alucinante pelea de Odium caminando sobre el agua y
Amalia bajo ella. También me llamó mucho la atención la discusión familiar del
2x03 de Para toda la humanidad.
Muy bien escrita, desarrollada e interpretada. Y una última, el 1x13 de Debris. La sorpresa me noqueó. Tuve
que repetir la escena para volver a verlo. Y luego otra vez para flipar con lo
que Otto había hecho. El actor, ese actor.
No
he visto, desde luego, toda la irregular filmografía de Paul Schrader,
pero de las cosas a las que he echado el ojo ésta me parece la mejor. Una
historia bien contada con estupendas interpretaciones.
No
va de póquer. Digamos que el póquer es la profesión, a medias, del
protagonista. El que espere ver una peli sobre el juego, sobre jugadas
brillantes, sobre engaños y sorpresas se equivoca de película.
William
Tell salió de la cárcel (ya averiguaremos por qué estaba allí) y se puso a
ganar dinero con discreción jugando a las cartas. En relación con el juego
conocerá a La Linda. En relación a su pasado conocerá al joven Cirk.
Y
ahí William encontrará, tal vez, un hueco para redimirse, aunque sea sólo un
poquito. La película se convierte en una trama moral, con un poso ético muy
específico. Los tres personajes se desarrollan y evolucionan sorteando clichés.
Casi siempre. Una vez más no me gusta la parte romántica.
Es
una historia de gente herida, de pasados traumáticos. Cirk será la mano de
cartas aleatoria: redención o condenación. De Tell depende cómo las juegue. Y,
en el fondo, tal vez ocurren ambas cosas y nos resulte imposible juzgar.
Muy
buenas interpretaciones de Oscar Isaac,
Tiffany Hadish y Tye Sheridan. Paul Schrader ha
tenido esta vez el sentido común de no trabajar con Nicolas Cage. Cuando
veas al personaje de William lo entenderás.
No
es tan ácida ni tan divertida ni, desde luego, tan incisiva como debería y
querría.
No
esperaba gran cosa de Adam McKay pero el tema era lo bastante sugerente
como para facilitar las cosas a los guionistas. Esta película debió ser una
especie de Aterriza como puedas
y se queda en, no sé, una película de Adam McKay.
Un
cometa impactará con la Tierra en medio año, día arriba, día abajo. Hay que
destruirlo. Pero a un geniecillo tecnológico (híbrido de Steve Jobs y Elon
Musk) se le ocurre que es mejor desfragmentarlo, aprovechar sus riquezas y
crear la paz en el mundo.
El
director critica a los políticos, los gurús tecnológicos, los periodistas, el
sensacionalismo, los negacionismos, las redes sociales… Pero, en fin, tiene un
par de frases ácidas para cada uno de ellos y poco más. No es capaz de penetrar
en lo esencial de la superficialidad del mundo en que vivimos salvo mencionándolo
explícitamente. Hay un reparto de lujo que pocas veces logra ofrecer lo mejor
de cada uno de ellos.
Veo
poco ingenio. Tira por el camino fácil en chistes y situaciones. Hay un par de
escenas más, al comienzo y al final de los créditos, que tratan de evitar la
decepción de un final ramplón pero que no dejan de ser otro par de
chistecillos.
Base
lunar Balhae. 117 personas murieron hace 5 años por una fuga radiactiva. O eso dicen.
Ahora, una nueva misión, busca una muestra de algo que nadie sabe en qué
consiste. O eso dicen. Se dicen muchas cosas pero ninguna parece cierta.
Tiene
un problema de ritmo preocupante. Y es una pena porque también hay cosas muy
buenas. Ese deambular sin propósito por pasillos y túneles, esas explicaciones
repetitivas, ese demorarse en situaciones innecesarias, lastran una serie que
tenía un magnífico potencial.
Agua.
La Tierra se muere por falta de agua y, en la Luna, el agua juega un papel
determinante. La serie plantea bien la investigación científica, los problemas
de supervivencia y los misterios. Pero le sobra la mitad del metraje.
Evade
bien los tópicos. Por ejemplo, cuando imita cierto aspecto de Alien 2, lo hace de un modo muy
perturbador y original. Pero en este caso, como en todos los otros, confunden
lo meticuloso con la parsimonia. Está bien cuidar detalles pero demorarse en
exceso en ellos llega a aburrir. La serie es una sucesión de estados
anestésicos alternando con sorprendentes eventos.
El
final me encantó. Supongo que a mucha gente le parecerá excesivo pero me gustan
esas apuestas tan fuertes. Si es el cierre me parece genial. Si están pensando
en una segunda temporada deja unas posibilidades espectaculares.
-No
molestaré. Mataré a Barton, picaré algo y luego me iré.
Me
gusta mucho la interpretación de Jeremy Renner. No me gusta que Vera
Farmiga sea tan inconsistente en su psicología, tan sin explicar en sus
reacciones. Me gusta cómo están rodadas algunas secuencias de acción (esa
persecución en el 1x03 con la cámara haciendo panorámicas desde el interior del
coche). No me gusta cómo están rodadas muchas otras. Me gusta la dinámica
divertida entre Jeremy Renner y Hailee Steinfeld porque suena
sincera. No me gusta su dinámica drama porque suena falsa.
Lo
mejor, no obstante, está en el 1x05. Ese encuentro entre la aspirante a nueva
Ojo de Halcón y Florence Pugh, la nueva Viuda Negra. Esa conversación alrededor
de unos macarrones, calándose la una a la otra. Escena que tiene su epílogo en
el 1x06 en una pelea muy divertida. Las dos juntas son muy graciosas.
La
gran ventaja de esta serie es que no se toma demasiado en serio a sí misma. Hay
muchas bromas y algunas bastante locas (la mafia del chándal y ese camión que
se encuentra con esa flecha en el último capítulo, por ejemplo).
Eso
es lo que siempre he pedido a Marvel y pocas veces me da: dinámicas locas de la
gente con pijamas. La profundidad trascendental en torno al Capitán América, el puritanismo
heroico de Spider-man, la
innecesaria redención de Loki y otras cosas similares me agotan en el minuto
dos. En esta ocasión, pese a sus defectos, se dejó ver.
Hay
algo que Sorkin no sabe: que Lucille Ball era más inteligente e
ingeniosa que él. Lo que él tarda horas en hacer ella lo hacía en minutos. Sorkin
es un director que convierte a todos los personajes en extensiones de sí mismo.
Todos hablan, piensan y actúan como él. En realidad como la imagen que él tiene
de sí mismo. Quiero decir que ser más listo que los demás está muy bien hasta
que te topas con alguien más listo que tú. Entonces deja de estar tan bien.
Hay
algo que Nicole Kidman no sabe: que Lucille Ball era divertida
hasta en su vida privada. Hasta cuando estaba cabreada. Era intrínseco a la
cinética de su movimiento. Una cómica nata. Nicole Kidman se ha esmerado
con la voz y bastante con la gestualidad pero no me la creo nunca como
divertida. Está siempre seria siendo Lucille Ball. En cuanto deja de ser Lucy
para ser Lucille no la veo.
La
estructura no me parece muy acertada. Las partes documentales introducen los flashback. Me resulta extraño y hasta un
poco confuso en ocasiones.
Aceptable,
nada más. Creo que sigue sin hacer justicia a I Love Lucy y a su intérprete, una de las figuras más importantes
de las series de televisión. ¿Dónde están sus mejores gags? ¿Dónde los
invitados especiales, desde los hermanos Marx a Orson Welles? ¿Dónde la
trascendencia de la invención de la sitcom?
Sí citan algunas cosas que ideó Desi para sacudir la producción. Pero se
dejan otras muchas. Estados Unidos se paralizaba durante su emisión. ¿Dónde
queda eso reflejado?
Javier Bardem. Creo que es excesivo
pedirle a un actor español que hable inglés imitando acento cubano. Y desde
luego no se parece en nada a Desi. Pero hace un papel notable. También
están estupendos J.K. Simmons, Nina Arianda, Tony Hale (el
papel más serio que le he visto interpretar), Alia Shawkat como
guionista…
60
millones de espectadores cada semana. Todos al mismo tiempo. Hay algunas series
que cacarean mucho (Lost, Juego de Tronos) haberse acercado a
la mitad.
1.
Denis Villeneuve es de los que, cuando pillan un carril, no hay quien
lo saque. Su próximo proyecto: Cita
con Rama. Más cerca de La
llegada que de Dune.
2.
Habrá Padre no hay más que uno 3.
Normal. Parece que es lo único que consigue dar dinero en España.
3.
El otro día decía Garci en Cowboys
de Medianoche que las dos mejores películas del año eran El amor en su lugar y Un lugar tranquilo 2. Aunque esta
última suene exagerada estoy bastante de acuerdo. Entiendo que se refiere a la
mejor dirección: planificación, estructura, montaje en paralelo, ritmo… Y así
va a empezar mi lista de momentos favoritos del año.
4.
Y me voy corriendo a ver Mar de la
tranquilidad. Esta sí es una serie coreana que se acerca a mis gustos.
Una expedición a la luna y gente muerta misteriosamente.