30/9/12

Last Resort

El capitán Charlie, del submarino Colorado, recibe la orden de disparar misiles nucleares contra Pakistán. El canal de la orden, irregular, le hace dudar. Aviones americanos les atacan.
El capitán Charlie decide ir a la isla Santa Marina, base de la OTAN, y se declara nación con armamento nuclear, 17 misiles atómicos contra cualquiera que tenga ideas raras.
En Washington hay una conspiración, el presidente es cuestionado, un grupo de SEALS la han pifiado y son los causantes, entre la tripulación hay quien tiene sus propias ideas. Y también el mafiosete local. Una intriga política-militar bastante sugerente con un arranque fulgurante.
Shawn Ryan. Hizo The Shield. No va a ir en la misma línea (esto es más comercial), pero desde luego es una propuesta original y tiene arrestos para plantear que un submarino americano lance un misil nuclear contra Washington. Eso no se ve todos los días.
De los pilotos que he visto hasta ahora, sin ser muy bueno (al igual que Revolution me parece muy apresurado. Tiro una bomba nuclear donde no hay nadie y ya está. Como si fuese una granada), es el que apunta mayor potencial.

29/9/12

Blancanieves

Blancanieves flamenca y torera. Olé.
El tráiler no me alentaba mucho, pero este melodrama, con más de Dickens que de los Grimm, está cargado de una potencia visual enorme. Al igual que Dickens, tiene la sabiduría para trascender el sentimentalismo, con un ironía sutil o una dentellada mordaz.
Esmeradísima planificación, una fotografía en blanco y negro maravillosa y una música adecuada en todo momento. Verdú interpreta a una grandísima hija de perraca, una tipa a la que basta ver cómo se mueve, para saber que hay que andarse con ojo con ese bicho, que más te vale coger un avión y cruzar el charco si va a por ti. Y las dos Blancanieves, Sofía Oria y Macarena García (muy bonita la transición de niña a adulta en la sombra de las sábanas) lo bordan.
Berger sabe que el cine mudo se edificó sobre la estructura de melodramas baratos. Aquí fabrica uno. Pero no barato. Te lo deja grabado en la memoria. La Blancanieves Disney, de faldita azul y blusa blanca, lleva, desde ahora, traje de luces y tiene la cara de Macarena García. Porque, en el fondo, siempre la habíamos imaginado así, ¿no?

28/9/12

Al margen (2)

1. Críticos que siempre han relativizado la importancia de los premios, defienden los Emmy 2012 porque coinciden con sus gustos. Ahora los premios sí aportan algo a la objetividad de su propio criterio. Eso de ya lo decía yo. Débiles que somos.
2. Ganó Homeland. Me parece tan inverosímil como la serie en sí. Estoy comprobando que muchos de los que tragamos The Killing no soportamos Homeland. Y a la inversa. Nosotros vemos solidez en The Killing y agujeros en Homeland. Y a la inversa.
3. Tadeo Jones. Me alegra y me deja ojiplático. 11 millones. 4 semanas de número 1. A este paso la próxima entrega de Indiana Jones será un homenaje a Tadeo Jones. ¿Indiana Jones? Sí, las pelis de un tío que parodiaba al gran arqueólogo español.
4. Una revista publicó que Eric Stonestreet y Charlize Theron eran pareja. Ya. Y Ron Perlman y Ava Gardner también. Y hubo gente que lo creyó. Esto me lleva a algunas reflexiones: a) el periodismo es, cada vez más, una profesión inútil; b) no hay nada interesante que publicar; c) la prensa rosa daña las neuronas si se lee asiduamente; d) algún periodista acomplejado dio rienda suelta a sus proyecciones.

27/9/12

The Bletchley Circle

Cuatro mujeres británicas, en 1943, se dedicaban a descodificar mensajes alemanes. Salvaron muchos vidas gracias a su inteligencia. 9 años después viven aburridas. Despiertan del letargo cuando un asesino en serie comienza a matar a chicas jóvenes y deciden tomar cartas en el asunto.
El planteamiento me parecía sugerente y se trataba de sólo tres capítulos. Me adapté a ella aunque pronto me di cuenta de que no era buena serie.
Por una parte hay demasiada inspiración en Sherlock 1x01. Por otra parte las cuatro son un poquito cliché, un poquito previsibles, un poquito tristes, un poquito amargadas. Poca profundidad.
Pero mientras la veía, pensaba en que The Bletchley Circle es una serie mediocre en un país con un listón altísimo. Y esa serie mediocre es mejor que prácticamente cualquier cosa que hacemos por aquí. Por un motivo muy sencillo: aquí nuestro listón cultural, lo que espera la gran masa, es Gandía Shore.
Y todavía hay quien se pregunta que por qué estamos en crisis.

26/9/12

El hombre con la cámara

1929. Un día cualquiera en Leningrado (antes San Petersburgo y hoy también).
Dziga Vertov, como muchos otros directores antes y después que él, tenía la idea del cine-ojo, de la objetividad total, del documentalista aséptico. Se equivocaba, por supuesto. Su mirada, su cine-ojo, era puntillista, constructivista, futurista. Y es, desde esos parámetros, desde los que construye el edificio de la ciudad.
Edificios, fábricas, gentes; trabajo, deportes, transportes; el lento despertar y el bullir diario. Con un montaje aceleradísimo, imponente, casi brutal. Es el cineasta que quiere ver todo, observar, registrar, archivar. Absolutamente todo.
Tiene grandes ideas. Esas fotografías que cobran vida, el despertar de la ciudad como el despertar de una mujer, los incesantes paralelismos del trabajo (la mujer que cose, la mujer que monta la película), los juegos de realidad y ficción (la gente que ve la película será parte de la película, la montajista se monta a sí misma).
Sí, he mencionado muchas veces el montaje. Esta peli es, ante todo, un faena de las gordas para la montajista (Elizaveta Svilova). Menudo laborón que hay detrás.
Supongo que era lo que tocaba en el plan quinquenal de turno.

23/9/12

A Roma con amor

Como muchas otras películas de Woody Allen ésta viene a ser algo así como el día en que comemos las sobras de la semana. El bizcocho que quedó por ahí, el vino del que sobró un culín, la pasta que dejamos... Un conjunto de gags que no pudo meter en otras pelis (en realidad tampoco podía meterlas en la presente) y los mezcla en diferentes historias de lo más dispar.
Fama. Esa es la palabra de Roma. A Roma con amor. Aroma de Roma. Aroma de fama. La fama efímera de Benigni en un reality show surrealista llevado al extremo, la de Alec Baldwin vendiéndose como arquitecto de supermercados, la de Ellen Page que le imposibilita cualquier amor estable, la de la prostituta Penélope Cruz y su cartera de clientes de la alta sociedad, la del cantante de ópera bajo la ducha...
Fama que persiguen y odian y obtienen y pierden.
Y actúa él, después de un largo tiempo:
-No puedo aflojar los puños cuando hay turbulencias. Soy ateo.

22/9/12

Mátalos suavemente

-No somos los únicos tíos listos del mundo.
Esa afirmación, por supuesto, la pronuncia un tío que no lo es mucho (muy listo, quiero decir). Porque su plan infalible para robar a los mafiosos les pondrá un asesino tras los talones.
La crisis afecta a los criminales. Y los criminales se vuelven peores.
Mátalos suavemente tiene un estilo realista, sucio, rabioso. Es un ajuste de cuentas con Obama. Los discursos que vemos y oímos, funcionando casi como banda sonora, esa idea de América como pueblo, se ve devastada por el contraste de las imágenes.
Lo más decente que vas a ver en la película es el bar de un aeropuerto. Lo demás son arrabales, barro, suciedad, óxido. Y sangre. Unos personajes de conversaciones en profunda degeneración a la par que el mundo en que habitan. Más que una película de acción (aviso a los que esperan un pasatiempo) es un acta de defunción.
Pero está bien ver a Brad Pitt, Richard Jenkins, James Gandolfini, Ray Liotta dando vida a estos bichos mezquinos, sin escrúpulos. Creo que en toda la película no aparece ni un solo rastro de bondad.
-América no es un país. Es un negocio.