31/12/11

Película del año

Este año no hay duda. En años anteriores buscaba una película que me hubiese sorprendido y que no tenía por qué ser la mejor. Pero en 2011 esa disociación no existe. La que me sorprendió es la mejor.
El árbol de la vida.
Ya sabes que me dejó casi sin palabras.
Imagino que  no le darán el Oscar. Imagino que no le darán muchos premios (alguno sí). Imagino que los sesudos críticos que no le vieron sentido siguen sin comprender su vitalismo. Porque la vida, antes que ser pensada, es vivida.
Sí. El árbol de la vida va a estar mucho tiempo sorprendiéndome en la memoria. Y el día 11 de enero volveré a disfrutarla en DVD.
Tengo a David W. Griffith en un alto pedestal porque fue el configurador del lenguaje cinematográfico. El tío que dijo: El cine se hace así. Pero cuando alguien rompe los moldes de ese lenguaje y dice: yo lo hago como me da la gana, entonces, me quito el sombrero.
Y, encima, con contenido, con tantas y tantas formas de interpretarlo...

29/12/11

Drive

Muy buena película.
Innecesariamente bestia, pero muy buena película.
Demasiada cámara lenta, pero muy buena película.
Si no hubiese sido tan bestia y si no hubiese abusado de la cámara lenta, habría sido aún mejor.
Ryan Gosling, Carey Mulligan, Bryan Cranston y Ron Perlman. Y, además, una maravillosa banda sonora minimalista y envolvente.
El prota (no sabremos su nombre) es un tío que trabaja en un garaje. También se saca un dinerillo extra conduciendo como especialista en películas. Y otro dinerillo extra como chófer en atracos. Pero es un buen chico. Y como es un buen chico decide hacer lo correcto y las cosas se le complican.
Hay muchas secuencias brillantes. La de apertura; la de Ryan Gosling y Carey Mulligan mirándose en silencio, él junto a la ventana, ella en pie al lado; la del ascensor...
Una película en la que todos salen perdiendo excepto el espectador.
Ya lo he decidido. A los Reyes Magos voy a pedirles una chupa blanca con un gran escorpión amarillo en la espalda que progresivamente irá manchándose de sangre.

28/12/11

Downton Abbey. Especial navideño

Y ya estamos en 1920. Han pasado 8 años por la serie. Sospecho que, eso precisamente, es lo que muchos la critican. Bueno, yo también critico eso un poco.
Los especiales navideños suelen ser paréntesis dentro de una serie. Capítulos sin especial relevancia que no afectan al contenido de la trama general. Pero este no es el caso. Pasan muchas cosas en este especial navideño. Muchas cosas decisivas en el matrimonio Bates (Anna y John), los más majos, los más sufridores. Muchas cosas decisivas en el triángulo Mary Crawley, Richard Carlisle, Matthew Crawley. Y, aunque no hayamos visto nada acerca de la vida en Irlanda de Sybil Crawley y Tom Branson, algo importante les va a insertar de nuevo en Downton Abbey.
Esta vez me quedo con una frase de Anna:
-Se ve que conoces bien a los hombres.
-Y también a las mujeres.
Y vaya que es así.
Aunque hay que citar alguna de Maggie Smith, por supuesto:
-Lady Grantham, dudo que volvamos a encontrarnos.
-¿Me lo promete?

27/12/11

Inmortals

Después de haber presenciado, total o parcialmente, atentados a la mitología e historia griega y romana, tan flagrantes como Troya, Alejandro Magno, 300, Furia de Titanes o Espartacus: sangre y arena, esperaba algo mejor de Tarsem. Se deja ver, pero poco más.
No es para tirar cohetes porque no acaban de dar con el enfoque que exige el mito. Tarsem se acerca un poco en algunos momentos.
Hay un argumento que no consiste, simplemente, en ir apilando cadáveres. Bueno, al final, sí. Pero sólo los últimos 20 minutos. Y la batalla, cuerpo a cuerpo, sudorosa, pegajosa, con una cámara tranquila, deja ver con nitidez la coreografía de la muerte. Incluso el ralentí para la pelea entre dioses y titanes tiene sentido para reseñar la velocidad a la que se mueven.
Luego hay muchas idas de la olla y personajes poco perfilados y decisiones apresuradas sin mucho sentido.
Entretenida. Sin embargo, ya se sabe que de lo entretenido a lo inolvidable hay un buen trecho.

26/12/11

No tengas miedo a la oscuridad

Todos los tópicos del género. Uno detrás de otro.
Padres divorciados, la niña va con el padre y la madrastra, caserón antiguo, voces misteriosas, a la niña no le hace caso ni Rita, antes que creerla llaman a un psiquiatra...
Katie Holmes y Guy Pearce que se sacan un dinerillo extra para superar la cuesta de enero. Guy Pearce, que suele ser un tío solvente y con recursos, aquí está totalmente plano.
Y como lleva el nombre de Guillermo del Toro en la parte de producción consiguen colarla. Los bichejos estaban bien, la verdad. Pero nada más. Una variación pobrísima de Gremlins.
Se ve que en las fechas de Navidad compensa estrenar cualquier cosa.

25/12/11

El Cascanueces 3D

Consigue impactarte para mal. Impacto en plan: Esto a qué viene, estos tíos dónde van a parar.
Al principio me pareció simple y llanamente infantil. Albert Einstein regala a su sobrina Mary un Cascanueces que, durante la noche, cobra vida. La imaginación y los sueños de ella parecen hacerse realidad. Una temática previsible, con claras influencias de El mago de Oz como fábula de crecimiento.
Pero, de pronto, el Cascanueces se convierte en niño y aparece una doble lectura. Por un lado la trama infantil en la que las ratas quieren destruir los juguetes de los niños. Y un lectura paralela: la reconversión de las ratas en el ejército nazi que invade Viena. La fábrica de humo en la que se queman los juguetes (Toy Story 3) son las cámaras de gas.
Un poquito alarmante. Y es que los juegos de los adultos siguen siendo sólo juegos. Pero sin la parte de diversión. Juegos egocéntricos y serios que apenas tienen sentido.
Provoca extrañeza. El problema es que introducir la doble lectura, introducir a los nazis, es meterse en un berenjenal del que es muy difícil salir.
Muy discreta.

24/12/11

Rare Exports: Un cuento gambierro de Navidad

Vaya peli siniestra y sorprendente.
Sorprende su ambientación, en algún pueblo perdido al norte de Finlandia.
Sorprende su guión, uno de esos imprevisibles que nunca sabes por dónde va a tirar.
Sorprende su planteamiento, un ancestral Santa Claus surgido de los hielos para asesinar a niños.
Todo parece un poco ingenuo hasta que empieza a tener algunos detalles perversos, descerebrados e incluso gore. Y cuando crees que la peli ha finalizado y te planteas qué diablos has estado viendo, aparece esa escena de surrealismo puro y duro que justifica el título, más descolocante que cualquier cosa que has visto antes.
No sé qué clase de alcohol se meten en Finlandia, pero provoca unas pesadillas brutales.