31/1/11

¿Cómo sabes si...?

En su momento, Spanglish me dejó bastante satisfecho, así que me interesaba seguirle la pista un poco a James L. Brooks. Es otro señor con una edad ya provecta y quizá tiene algo que aportar.
La película pretende hablar de dos cosas. Por un lado de escoger con el corazón o la cabeza. Lisa tiene a Matty (deportista, rico, inmaduro, descerebrado, gracioso) y a George (honrado, trabajador, acusado de fraude, en paro).
Por otro lado la idea, creo yo, es que, escojas lo que escojas, de ti depende que funcione.
Sin embargo, todo esto, no está bien contado. Son dos horas de diálogos con uno, con otro, con el de más allá, vuelta a casa de uno, a la del otro, al de más allá. Repetitiva sin aportar nada nuevo y sin que las conversaciones tengan mucho interés.
Lo mejor son los secundarios: Jack Nicholson (relativamente moderado), Kathryn Hahn (una embarazada muy divertida) e incluso John Tormey (el portero).
Perfectamente olvidable.

28/1/11

RED

Y he aquí la filosofía de Los mercenarios bien realizada: juntar a un grupo de actores consagrados para hacer una película paródica de espías.
Bruce Willis, Morgan Freeman, John Malkovich, Helen Mirren y Brian Cox. Espías jubilados. Viven en su urbanización, su geriátrico, su casita de campo, su sótano bajo un coche... Con su aburrimiento, su nostalgia, su paranoia. Y a alguien se le ocurre ir a por ellos, alguien pretende matarles por lo que ocurrió en Guatemala allá por los años 80.
Pero los abueletes no sólo saben defenderse sino que pueden dar guerra. Mary Louise-Parker (muy graciosa) se suma al carro, Karl Urban está en el otro lado y también aparece ¡Ernest Borgnine! Acción, humor, diálogos graciosos, situaciones ingeniosas...
Como Noche y día sólo que con más y mejores actores. Me alucina, siempre, Helen Mirren. En una tontería como ésta, ella, que fue The Queen, sabe que una mirada, un gesto, son lo que construye una interpretación. Y John Malkovich, haciendo el tonto y pasándoselo pipa, también como siempre, acompañado de un cerdito de peluche rosa.

26/1/11

El cine es así

Ayer hubo muchas noticias trascendentales para el cine: anunciaron los candidatos a los Oscar, Álex de la Iglesia dimitió y conseguí que un tío de 19 años viera Ciudadano Kane. Entera.
Me quedo con la de la Álex de la Iglesia porque supongo que, como a todo el mundo, suena rarísimo.
No sé muy bien los motivos y razones. Él menciona algunos argumentos en declaraciones que va haciendo por todas partes. Parece que se ha dado cuenta de que la cosa de las descargas, a un módico precio, no está tan mal.
Habla mucho de que aprendió a dialogar y tal. Excelente. Es una pena que la gente no aprenda a dialogar hasta los cuarenta y muchos. Normalmente es algo que se aprende en la adolescencia: debatir, cooperar, abrir la mente... Pero en estos tiempos la gente cristaliza el cerebro y no se apean de la burra. Bien. Un poco tarde, pero mejor tarde que nunca.
No vendría mal que abrieran la mente del mismo modo los políticos de este país. Pero me estoy yendo del tema. Lo que quería comentar era que Álex de la Iglesia ha conseguido promocionar la gala de los Goya como nunca. Y eso es una maniobra tan hábil como la otra.
¿Y después?
No sé. A mí todo esto me escama. No creo que las cosas sean tan sencillas como pretenden hacerlas parecer ahora. Ojalá sea verdad que de la Iglesia ha descubierto los beneficios de internet. Bienvenido, por fin, al siglo XXI. Tener a alguien de su talla en ese terreno es importante. Pero me temo que hay gato encerrado.
Lo sé. Soy un desconfiado.
Mi paranoia.

24/1/11

Luther. Temporada 1

Gracias a Santiago me enteré de la existencia de Luther, otra serie de la BBC que saca petróleo de un género que parece agotado y repetitivo.
Luther es Idris Elba, inspector de homicidios en Londres. Dejó que un asesino de niños cayera de lo alto de un edificio. El asesino está en coma y el propio Luther no se siente muy bien por lo que hizo.
¿Parece tópico? Pues sí. Pero, a partir de ahí, los guiones (6 capítulos) logran sorprender tanto como los personajes. Y las subtramas se entrelazan para construir una historia general y para dar forma a dos capítulos finales de infarto.
Alice. Alice es una señorita licenciada en Física, una superdotada. También una psicótica asesina que no deja pruebas. Es la pesadilla de Luther y su consejera, su enemiga y su aliada, su fuente de problemas y la solución, su perdición y su salvación. Porque, en el fondo, se trata de averiguar si en este mundo hay amor. O no.
-Un café no nos convierte en amigos.
O sí.

23/1/11

Monsters

La nave de la NASA que, ahora hace seis años, encontró pequeñas formas de vida en el espacio, se estrelló en México. Esas formas de vida se acomodaron muy bien al terreno. Ahora han crecido. Mucho. Pero mucho, mucho. Hasta 150 m.
Un fotógrafo de New World y la hija del dueño de la revista intentan volver a Estados Unidos desde la zona infectada.
Ni terror ni ciencia-ficción. Es, más bien, una road movie romántica rodada como un falso documental. Un montón de géneros metidos en uno. Conoceremos la fase simbiótica de los alienígenas (¿alienígenas o fauna inmigrante plenamente adaptada?) en los árboles, su crecimiento en los ríos, sus ritos de apareamiento en tierra... Y también a esos dos humanos que acaban de conocerse y que, oye, con las dificultades, el viaje, el trato, acaban por enamorarse.
Gareth Williams escribe, dirige, fotografía, hace los efectos especiales y saca adelante una película sencilla y bonita. A mí, al menos, me ha gustado. Aunque comprendo que no sea para todos los paladares porque la mayor parte del tiempo parece que va a pasar algo y no pasa. O sí. Depende de lo que uno suponga que tiene que pasar.

22/1/11

Más allá de la vida

Matt Damon es un señor que habla con los muertos, Cécile de France es una señora que tuvo una experiencia cercana a la muerte en el tsunami de Indonesia y el crío que anda por ahí es un niño que echa de menos a su hermano gemelo muerto. Los Ángeles, París y Londres. Pero el azar, el destino, la suerte, les une.
¿Y a mí qué?
Pues que a mí no me dice nada. Lo siento. No capto drama. Tensión. Quiere hablar de la muerte. Del ateo cerrado, de la atea con mente abierta, de la que quiere saber pero después preferiría no haber sabido, de la que cree, del que no necesita creer porque ya sabe...
Y sigue sin decirme nada.
Si te gusta el tema de las ECM (Experiencias Cercanas a la Muerte) te recomiendo un libro, Tránsito, de Connie Willis. Con más gancho y un final tan redondo como sorprendente y pura coña inteligente. Además, las historias de los personajes son buenas. Y no como las de estos tres de Más allá de la vida que, la verdad, me parecieron muy sositas.
Dicho esto, todos sabemos que Michael Bay o Roland Emmerich habrían hecho aburridísimas películas de dos horas para mostrarnos el tsunami. Eastwood lo liquida en 10 minutos. Es, con mucho, lo mejor de la película, tanto por el modo de rodarlo como por la ECM de Marie.
Clint: no te nos pierdas.

20/1/11

Amer

No tenía ni idea de que aún quedasen freudianos en activo.
Amer (amargo, en francés) se pudo ver, de modo oficial, en Sitges y en Málaga. Es decir, asociada a festivales de cine fantaterror. De hecho, yo la he visto en un ciclo de cine fantaterror que organizaba una asociación, invitado por María José, antigua compañera de la Universidad. Y no doy más datos porque la proyección no era del todo legal.
Bien. Supongo que los directores, Hélène Cattet y Bruno Forzani, han encontrado en este tipo de festivales el camino adecuado para distribuirla. Incluso han utilizado un cartel promocional en esa línea. Ni el cartel ni el fantaterror tienen nada que ver con la película.
Amer es surrealista y se parece, si es que a algo se parece, a Un perro andaluz. Hay escenas que son homenajes o guiños o referencias directas a la película de Buñuel.
Hay tres partes: infancia, adolescencia y juventud de Ana. Y dos temas evidentes: eros y thanatos.
Sólo la segunda parte, la adolescencia, me gustó porque, puestos a ser freudianos, es donde se emplean símbolos más sugerentes y originales, donde la película logra ser más surrealista, onírica, extraña. Los de la infancia y la juventud me parececiron muy triviales por demasiado obvios y, además, pretenden contar algo con sentido pero no del todo. Es decir: son menos surrealistas.
Supongo que no has entendido mucho de lo que he contado pero es que hablamos de una película sin pretensiones de ser entendida.