11/12/16

El editor de libros

-Con todos los millones de tus bellas palabras, no tienes ni idea de lo que significa estar vivo. Mirar a los ojos de otra persona y compartir su dolor.
Max Perkins (Colin Firth) casado, padre de cinco hijas, fue el editor más célebre de la primera mitad del siglo XX. Descubrió a Scott Fitzgerald (Guy Pearce), a Hemingway (Dominic West) y Thomas Wolfe (Jude Law).
La película narra su amistad con Thomas Wolfe y la turbulenta relación con Aline (Nicole Kidman), la compañera sentimental de Wolfe. Porque todo era turbulento, agitado, hiperactivo e histriónico alrededor de Wolfe.
La película es un biopic tan interesante mientras lo ves (esos personajes y esos actores) como olvidable en dos minutos, tan bonita en su fotografía ocre como académica en su forma, tan atractiva por momentos como convencional en su estructura, tan perfecta en su reconstrucción de época como fría en su observación distante, sobria, seca.
Nada despreciable, nada que merezca resaltar.
Me gusta ese momento en que, por única vez en toda la película, Max Perkins se quita el sombrero.

9/12/16

Al margen (216)

1. Damian Lewis será el villano al que se enfrentarán las chicas de Ocean’s Eight. Y Walton Goggins el villano de la nueva Tomb Raider. Buenos fichajes, especialmente el segundo.
2. ¿Cómo se mide si un actor está sobrevalorado? Forbes lo ve simple: cuánto se paga a un actor, cuánto recauda en taquilla. Y el más sobrevalorado, por segundo año consecutivo, es Johnny Depp. Le pagan millonadas por películas que fracasan. Pero bueno: eso sólo es dinero.
3. El rey Arturo y su mundo no ha tenido mucho éxito en el cine. Una mitología demasiado amplia y unas adaptaciones tímidas. Guy Ritchie va a intentarlo con Rey Arturo: La leyenda de Excalibur. A ver qué sale de ahí.

8/12/16

Hasta el último hombre

Se acerca el final de año, la carrera de los Oscar se aproxima y las películas con pretensiones de premio comenzarán a aparecer. Después de verlas tendré que revisar el juicio pero, por ahora, Mel Gibson se sitúa en los primeros puestos. Y, sinceramente, dudo que le superen. Mejor película, mejor director. Parecen suyos.
Hasta el último hombre es potente, inteligente, dura (durísima), cruenta, violenta y pacifista. Porque hace lo que hacen los buenos directores. No impone. Expone. La historia de un médico pacifista en medio de la salvajada de la guerra.
Buenos personajes, buenas psicologías, buen guión, un ritmo de una precisión maravillosa, tres actos en la historia y secuencias impactantes de esas que se te quedan en la memoria.
Es difícil encontrar películas que te dejen pegado, sacudido y despeinado en el asiento. Y Hasta el último hombre lo consigue. El horror y la bondad, la brutalidad y la fe, le fealdad y la belleza, el bien y el mal. Es la historia de siempre contada con esa energía que posee Mel Gibson.
Este finde ve a verla. Acabarás en un baño de sangre pero quedarás fascinado por el retrato de un gran personaje. Es la fuerza que el cine posee cuando es bueno.

5/12/16

Sing Street

-Créeme. Ninguna mujer puede amar realmente a un hombre que escucha a Phil Collins.
Esta película sigue la estela de las otras películas de John Carney. Pero es justo lo contrario. Un musical para adolescentes significa entrar en su mundo idealista, romántico y de soluciones perfectas.
Hasta ahora se había pegado a la realidad imperfecta. La música como elemento de conexión para hacer que las cosas mejoren un poquito. Pero el mundo continuaba siendo imperfecto. Ahora no. Ahora todo acaba bien. Imposiblemente bien.
La música, desde luego, sigue siendo muy buena. El problema es que, en esta ocasión, no he logrado conectar con ella. Me gustó el hermano mayor, un tipo con apariencia de bruto pero, en el fondo, con una enorme sabiduría de la vida, un consejero perfecto.
Por suerte no es una perfección Disney. Es un mundo duro, difícil, inhóspito. Por eso resulta tan inverosímil el vuelco de las soluciones fáciles.

4/12/16

Animales nocturnos

Tom Ford es muy pedante, muy pretencioso. Que un grupo de críticos le haga la pelota no significa que sea buen director. Significa que algunos críticos le hacen la pelota.
Centrémonos en la secuencia de la carretera. Hitchcock sabía cómo se construye el suspense. Cada secuencia habría tenido la conversación provocadora, el detonante, el clímax. Y pasaría a otra secuencia con los mismos elementos. Tom Ford repite hasta tres veces ese ciclo. Y entonces deja de haber suspense para ser una pesadez.
Ese ciclo repetitivo (y, por tanto, pesado) lo emplea en todas las demás secuencias. Dos o tres veces. Las dos horas de metraje son totalmente injustificadas. Por otra parte, la estructura de presente, pasado y novela es muy obvia en su significado y paralelismos.
Para algunos es una película perturbadora. Lo único perturbador para mí fue la melena de Amy Adams, tapándole un ojo. Me pasé la peli temiendo que se diera un golpe con la jamba de la puerta o que se metiera la patilla de las gafas en un ojo. Todo lo demás es muy pesado, muy cansino.

3/12/16

Vaiana

-Soy Vaiana de Motu Nui, subiré a mi barco, cruzaré el mar y devolveré el corazón de Te Fiti.
Esta película de Disney tiene muchas cosas típicas de Disney. Obvio. Y no me gustan. Pero también tiene cosas que no se suelen ver en Disney y que sí me gustan.
Detesto, especialmente, todas esas canciones. Sobre todo porque no son buenas. Ellos mismos lo saben y Maui lo dice:
-Si ahora te pones a cantar, yo echo la pota.
Pero la princesa no es exactamente una princesa, no hay trama romántica y me parece muy bien cómo juega con esas ideas de la fe, las dudas, el silencio de los dioses, ser elegido para una misión.
Y también con el afán de superación personal y los deseos de conquista de la humanidad como especie.
-Éramos marineros.
Me encantó especialmente esa secuencia de los piratas de coco. Muy One Piece pero bien realizada.
Sigo sin entender por qué la traducción española no mantiene el título original: Moana.

2/12/16

Al margen (215)

1. Aún no está claro si Netflix ha triunfado o no en España. Parece que no, pero hay formas diversas de ver las cosas. Pese a todo HBO ha desembarcado. Honradamente: no creo que este país esté preparado para estos servicios, pero ojalá me equivoque.
2. Y Netflix ya permite descargar los contenidos, para que los puedas ver sin estar conectado a internet. Esto sí es una gran avance. Muchos, me incluyo, sólo vemos las cosas offline, así que genial.
3. Como soy uno de los pocos seres humanos a quien gustó Prometheus, me alegra saber que tendrá secuela en Alien: Covenant. La pega está clara: uno nunca sabe qué pasará con una nueva película Alien, si será maravillosa o una tontada.
4. La gran muralla. Parece que Zhang Yimou se ha decantado por la aventura pura y dura, el espectáculo estilo El señor de los anillos. El tráiler tiene una pinta imponente y Matt Damon se ha convertido en un serio competidor de Legolas.