8/10/10

Las minas del rey salmonete

Me he tomado la licencia, con permiso de mi subconsciente, de rememorar viejos tiempos. Me he tragado, últimamente, tres películas cómicas antiguas. Las iré comentando pero, francamente, casi muero en el intento.
Empecé por ésta, de Abbot y Costello. Siendo peque no me hacían una gracia especial. Ahora menos. Hay un par de escenas graciosillas en las que estiras un poco la comisura de los labios, pero nada más.
La película sirve, entre otras cosas, para constatar que el genocidio de las traducciones de los títulos ingleses viene de lejos. Reincidencia y alevosía. Africa Screams era el original. Ojo: no estoy diciendo que la película merezca respeto alguno. No pasa nada por destrozar algo que ni siquiera los responsables se toman en serio. Pero ocurre que al leer Las minas del rey salmonete uno ya va mal predispuesto. ¿Un juego de palabras tan estúpido como apertura?

7/10/10

El bueno, el malo y el raro

En esta ocasión, el título no es un timo imitativo de la distribuidora española para vender el producto. Es lo que es. Un western coreano que homenajea a El bueno, el feo y el malo. ¿Western coreano? Tal cual.
Y, oye, no me ha desagradado. Por supuesto que es una rareza en más de un sentido. Voluntariamente extraña con esa mezcla de elementos que resulta que sí funcionan. Hay momentos, desde luego, en que te planteas: ¿qué demonios estoy viendo? Pero está muy bien rodada: fotografía, planificación, montaje, música... Hay una persecución de 15 minutos en el desierto de Manchuria verdaderamente espectacular. Con música flamenca y todo. Está, desde luego, el duelo final entre tres, calcando los planos de Sergio Leone con un final alternativo.
La Guerra de Secesión ha sido sustituida por la guerra entre Japón y Corea, cuando miles de coreanos huían hacia Manchuria. Los dólares han sido sustituidos por un mapa del tesoro y el spaghetti western por un sushi western.
Bastante mejor de lo que pueda parecer a simple vista.

6/10/10

Fe

Este cortometraje de Marcos Díez Manrique es tan divertido como triste.
Creo que habla de muchísimas cosas serias con un plantemiento de chiste. Aparentemente ligero e intrascendente, pero con una mirada que tiene un algo de sarcástica y otro algo de cínica.
Esa voz en off no es sólo una voz en off. Es alguien que observa y se burla del protagonista y de sus colegas de jardín.
Pobres colgados.
Aunque es posible que todos seamos un poquito así. Esperando lo que ya tenemos.

5/10/10

Machete

Hasta ahora pensaba que uno de los objetivos de Robert Rodríguez era dignificar la serie B, que pretendía hacer, suponía yo, una película de calidad con los elementos del cine de segunda categoría. Es un empeño ridículo, lo sé, pero cada uno es libre de desperdiciar su talento como le dé la gana.
Después de ver Machete es evidente que las cosas no son así. Rodríguez quiere hacer malas películas de serie B y punto. Sólo así se explica que contrate a los peores actores de estos últimos años: Danny Trejo, Lindsay Lohan, Steven Seagal y Robert de Niro.

4/10/10

The Brothers Bloom

Ha sido el destino. Las circunstancias. La sociedad me ha empujado a ello. Llevaba más de dos años esperando que esta película se estrenara en nuestro país de algún modo: cine, DVD, televisión... Nada. Dos años me parecen causa justificada para descargarse una película. Si a nadie le parece digna, supongo que no hay inconveniente en hacerlo.
Me ha parecido buenísima. Y es una pena que la última media hora intente una vuelta tuerca más, que se prolongue en un último acto innecesario. Porque entonces, más que buena, habría rozado la genialidad.
The Brothers Bloom son Stephen (inventa grandes historias para timar a la gente) y Bloom (el hermano pequeño que no sabe quién es porque siempre vive en mentiras). Junto a ellos está Bang Bang, experta en explosivos (y sólo sabe tres palabras en inglés: campari y fuck me). La timada será Penelope, tan rica que está sola, tan rica que se aburre. Y para curar el aburrimiento ha aprendido a tocar el piano, el acordeón, la guitarra, el banjo, artes marciales y trucos de magia con cartas. Y, tal vez, a timar.
Personajes originalísimos, excéntricos. Gestualidad sorprendente. Diálogos brillantes. Vestuario llamativo. Hay un Lamborghini que debe ser de 2007, creo. Pero, ¿realmente trascurre la acción en esa fecha? Los barcos y trenes y otras muchas cosas parecen antiguos. La atmósfera es muy atemporal.
Después de Brick, Rian Johnson me vuelve a sorprender (por cierto, también dirigió el célebre capítulo de la mosca de Breaking Bad). Adrien Brody, Mark Ruffalo, Rachel Weisz y Rinko Kikuchi tienen algo nuevo en cada escena. Creo que la película pierde mucho con esa media hora final que gira a lo dramático. Aun así, si la encuentras, no la dejes escapar. Es una película que tiene mucho que decir.
Ya estoy ansioso por ver Looper. En cine, en DVD, en televisión o descargada de internet 2 años después (allá para el 2014) si a nadie más le interesa.

3/10/10

The wire

Narcotraficantes, drogatas, guardaespaldas, asesinos, ladrones, policías, estibadores portuarios, prostitutas, inmigrantes, profesores, alumnos, políticos, periodistas, jueces, fiscales, abogados, sin techo, clérigos...
Americanos: polacos, griegos, negros, blanquitos, italianos, rusos...
Baltimore.
El género policiaco, en literatura o cine, siempre ha tenido gran fuerza. Permite crear, fácilmente, ritmo, tensión. Y plantear cuestiones acerca de la muerte y la vida, la corrupción y la redención. Esa es la ventaja de The Wire sobre Treme. La vida de una ciudad no es lo mismo colocando en el centro a unos policías o a unos músicos.
Los guiones están muy logrados. Una serie narrativamente casi impecable. Desde el punto de vista visual no aporta gran cosa: realismo sucio, tiempo continuado... Supongo que ambas cosas guardan relación. Capítulos tan complejos no deberían ser dirigidos por 16 personas diferentes. No se atreven a salirse del guión (porque no conocen lo anterior, porque deben mantener un estilo) y filman sin originalidad alguna. Pero el cine no es literatura.
En cualquier caso hay que descubrirse la cabeza ante la ambición de la propuesta. La temporada más floja, en mi opinión, fue la de los estibadores portuarios, pero se lo perdono porque Amy Ryan se convirtió en una de las protagonistas. La mejor temporada es la última. Esos asesinatos que fabrica McNulty organizan un terremoto de consecuencias impredecibles. Ayuntamiento, periódico y policía se ven desbordados por un asesino en serie... que no existe.
Y personajes inolvidables: Stringer Bell (el narcotraficante con carrera de Económicas), Bubbles (el vagabundo), Omar Little (qué gran ladrón y asesino), Lester Freeman (el detective que fabricaba casitas de muñecas), Pryzbylewski, Avon Barksdale, Kima, la terrible Felicia Snoop...
No es la reina de las series que muchos dicen (el cine no es literatura) pero, indublemente, tiene una gran categoría.

1/10/10

Buried (Enterrado)

La primera pregunta es inmediata: ¿por qué no es ésta la película seleccionada para representarnos en los Oscar?
Un único escenario (un ataúd), un único actor (Ryan Reynolds) y unas voces añadidas (llamadas por el teléfono móvil). Mi prejuicio inicial, por supuesto, era el convencimiento de que resulta imposible mantener la atención durante hora y media con sólo estos elementos.
Pero no sólo logra mantenerla sino que la tensión es continua. Hora y media de desasosiego, claustrofobia y puñetera angustia. Acepto la presencia de una notable inverosimilitud en lo que ocurre. Pero creo que hay que entenderlo como una metáfora acerca de la indefensión y la vulnerabilidad del hombre contemporáneo. Qué fácil se mueve, entra y sale esa serpiente. Qué fácil se libera de su responsabilidad el jefe de personal. Qué escena tan terrible ésta última.
Bien. Bastaba ver Concursante para saber que ahí había un director con ideas visuales originales y capacidad para desarrollarlas. Buried lo confirma. Variety, tras ver Buried, ha colocado a Rodrigo Cortés entre los 10 directores que hay que seguir. Me alegro de haberme anticipado una película. Después del suicidio en fascículos de Amenábar, Cortés es la esperanza.