10/4/10

El regreso de la bruja malísima

Érase una vez una plebeya encantadora llamada Bibiana Aído que llegó a ser ministra merced a sus propios méritos y extenso curriculum. De pequeña nunca había jugado con muñecas para demostrar que podía ser miembra del club de estibadoras portuarias o técnica en hormigoneras. Así acabó convirtiéndose en una bruja mala, malísima, malota. Tan mala se volvió, la muy bruja, que decidió eliminar los cuentos de hadas de las aulas de los niños.
-¡Fuera princesitas! -balbuceó Bibiana babeando.
O algo parecido.
Porque las princesitas, las hadas, Cenicienta, Blancanieves, Campanilla, y demás caterva, no eran de su agrado. Bibiana, viscosa, con su cartera mágica de ministra, convirtió a Mulan, Bella, Gretel y Tiana, en retrógradas sexistas.
Flipo pegatina.
Ahora entiendo aquello de que la otra bruja mala, malísima, malota, la bruja Sinde, censurara Saw VI. Estaba advirtiendo a Disney de lo que está por venir.
Toy Story 3, Rapunzel y King of the Elves se estrenarán en salas X.
Mentiras y gordas 2 de uso obligatorio en guarderías.
Y comieron perdices.

9/4/10

The prisoner

Los referentes son numerosos: Matrix, El show de Truman, El bosque, Perdidos... No he visto la serie original (de 1967, casi arqueología), así que no sé quién se inspira en quién.
Aunque sólo son 6 capítulos para contarnos la historia de 6 yo quitaría algunos episodios. Hay subtramas que sobran (alguien que quiere huir no se casa o se familiariza con una familia adoptiva) y creo que ganaría en agilidad. Tampoco se puede decir que todo queda bien explicado y atado: los agujeros, los túneles, las personas que nacen en La Aldea (¿qué es eso de nacer de una de las capas del inconsciente?)...
El contenido es interesante. Una especulación, de lo mejor que he visto, acerca de la libertad. Cómo nos aferramos a ella. Cómo privamos de ella a otros.
Lo que más me gusta son ciertos aspectos visuales. Sin esteticismos exagerados tiene escenas muy originales: la novia corriendo entre las rocas, la puerta de cristal en mitad del desierto, el plano cenital de la procesión fúnebre, el pitillo que se fuma Ian McKellen con el tendero, Jim Caviezel corriendo tras su doble (o ante su doble) en el pueblo o en los tramos de escaleras superpuestas...
Y, oye, terrible final.
Son espantosas, las buenas intenciones.

8/4/10

Snake eyes

Impresionante el plano secuencia inicial de 10 minutos aunque tenga alguna trampa. Muy lograda la estampida humana tras el tiroteo en el combate de boxeo. Genial ese montaje de flash back para observar las cosas desde varios puntos de vista.
Brian de Palma demostró, de nuevo, que es el tío de la clase que mejor copia. Pero el cine es algo más que mover bien la cámara. Echar un vistazo al examen del colega que tienes al lado te sirve para aprobar el examen. Pero eso no te hace más sabio ni más inteligente.
Uno de los problemas de Snake eyes es, obviamente, Nicolas Cage. Menudo desfase hiperactivo. Incluso en la escena en que le dan una paliza y le dejan destrozado es histriónico. La forma de moverse, cojeando, trastabillando, vacilando, es imposible creérsela. No puede ser que alguien con tres costillas rotas vaya por ahí, estrellándose alegremente contra las paredes.
Pero el problema grave es ese final. Después de que de Palma se haya esmerado en una planificación perfecta, deja el clímax final en una confusión, haciendo coincidir varios elementos casuales. Imposible aclararse de qué es lo que ha pasado realmente. La poli, la bola, Cage entrando en el refugio de Carla Gugino, Gary Sinise detrás...
¿No podían haberlo arreglado con unos tiros?
Y, bueno, no entiendo el final de los títulos de crédito. Supongo que es una metáfora que tiene que ver con la historieta del faro y los piratas, pero me deja indiferente.

7/4/10

El club de la lucha

Me he sentado frente a la película por dos motivos. El primero es que, hace poco, critiqué las últimas obras de David Fincher ya que, en mi opinión, El club de la lucha fue lo último bueno que hizo. El segundo motivo es que Óscar nunca la había visto y, tras caer en sus redes, me pidió una opinión.
Creo que es una película que plantea temas interesantes. O, por decir mejor, un tema interesante. Es una crítica a la sociedad contemporánea que tiene un fundamento sólido. Una sociedad esquizofrénica, violenta, absurda. Una sociedad que se mueve entre el deseo de la civilización y del retorno a lo primitivo. Una sociedad volcada en lo material consciente de que lo material no tiene ningún sentido.
No me gustan tanto ciertas cosas de su estilo. La primera media hora juguetea mucho con las microcámaras o las grandes maquetas, filtrándose en lugares imposibles, como en La habitación del pánico. Luego se cansa de ello y opta por otro estilo sucio y descarnado. Finalmente, para dar ritmo a la situación final tiene que utilizar un tercer estilo de montaje.
Pese a todo, los papeles de Brad Pitt (sobre todo, una vez más, Brad Pitt), Edward Norton y Helena Bonham Carter son magníficos. Me encanta la pelea de Norton contra sí mismo en el despacho de su jefe.
Bienvenidos a la sociedad que no evoluciona y siempre parte de cero.

4/4/10

Lourdes

El gran elogio que se puede hacer a esta película es que resulta asombrosa.
No es nada de lo que me esperaba.
¿Qué es esto de la enfermedad? ¿Una injusticia? ¿Qué es esto del milagro? ¿Por qué a mí no? ¿Qué es esto de la vida? ¿Así juega Dios?
Creyentes, agnósticos, indiferentes, escépticos, incrédulos. No importa. Todos, todos ellos (todos nosotros) son humanos, muy humanos, demasiado humanos. Celosos, envidiosos, frustrados, amargados, cotillas, traidores, aprovechados, solos, muy solos, terriblemente solos... Todos en busca de la felicidad y, algunos, unos pocos, agradecidos por la gracia.
Lourdes es, por encima de cualquier otra cosa, una galería irresistible de personajes patéticos, entrañables, confundidos. Un espejo que nos devuelve lo que somos.
No he visto nada más de Jessica Hausner. No sé si se han estrenado más cosas en España. Pero voy a buscar ahora mismo otras cosas suyas. ¡Qué forma tan alucinante de retratar el alma humana sin apenas usar palabras!
Tiene sus fallos, algunos zoom de principiante, algún defecto. Pero no importa en absoluto.
Impactante, sorprendente, devastador, sugerente, ese plano final.
Me encanta.
Felicitá.

2/4/10

Born of Hope

Álvaro me pasó The Hunt for Gollum y Esther me remitió Born of Hope, otra muestra de cine inspirado, vagamente, en textos de Tolkien.
Born of Hope, desde un punto de vista técnico, es superior en calidad y en medios. También en duración. Algo más de una hora. Y, precisamente por eso, se le debería exigir más.
La historieta de amor complicado es un poco tópica, el recurso de las peleas a cámara lenta es demasiado frecuente, los elfos necesitan que les den ánimos para disparar... Pero, sobre todo, había algo en The Hunt for Gollum que no tiene Born of Hope: se aventuraban a correr riesgos.
Born of Hope tiene un troll bastante conseguido pero no se atreven a mostrarnos Rivendel. Eso quiere decir que tienen medios pero no imaginación. Justo al revés que The Hunt for Gollum.
En cualquier caso creo que merece la pena. Es asombroso lo mucho que han trabajado en construir una aldea, maquillaje, vestuario...
Una vez más me admira lo que la gente consigue cuando se apasiona por algo.

1/4/10

Furia de titanes

La filosofía de la película es sencilla: cuanto más grande, mejor. Escorpiones como vagones de tren, un kraken como una ciudad... No hay más.
Furia de titanes es un peplum aventurero como aquellos que se hacían en los años 60 tipo Jasón y los Argonautas. En realidad es un remake al que le han añadido muchos efectos especiales.
Las peleas ni siquiera están rodadas con nitidez y, en realidad, no se puede decir que sea espectacular. No hay imaginación ahí detrás. El Olimpo es ridículo, la ciudad de Argos no impresiona, los escenarios naturales no sorprenden.
Furia de titanes es como Percy Jackson y el ladrón del rayo. Incluso el argumento es muy similar. Pero lo que se puede admitir en una película para adolescentes, no se puede tolerar en una para supuestos adultos. Incongruencias de bulto y un final de esos que justifican demandar a los guionistas por insultar al espectador.
El único matiz interesante, los hombres en rebelión contra los dioses, se soluciona con un giro radical en el que papá Zeus y Perseo hijo se hacen amiguetes echando la culpa de todo a Hades.
Otra patada en los dientes a la mitología clásica.