12/3/10

El milagro de Berna

Ya he comentado la no muy excesiva satisfacción que me deparó Invictus y la incapacidad de Eastwood para escapar de los cánones del género deportivo.
Así que volví la vista a El milagro de Berna, para comparar. Similares ambas en su mensaje y tono. La historia del primer Mundial de fútbol que se le permitió jugar a Alemania tras la Segunda Guerra Mundial.
Y lo ganaron en contra de cualquier predicción. Con el triunfo en la mano volvieron a contemplarse como una nación, con ideales... Todo eso.
Creo que es interesante comparar ambas películas. Entonces se ve la enorme diferencia entre una y otra más allá del fondo genérico. Y, en fin, aunque Eastwood no logre grandes originalidades, está claro que su historia transmite, muchísimo mejor, lo que se quiere contar: la ambientación de la época histórica, los personajes clave, las anécdotas necesaria y suficientes...
El milagro de Berna tiene dos personajes que me encantaron: el periodista deportivo y su mujer. Muy graciosos y siempre ocurrentes:
-¡Qué músculos!
-¡Qué noticia!

11/3/10

Cazadores de dragones

No hay nada como ir con las expectativas bajas.
Cazadores de dragones está realizada con lo puesto y, sin embargo, tiene muchas cosas a su favor.
No hay masas, el diseño de los personajes es un tanto elemental, el guión debería haber mostrado más derivaciones. Pero, además de tener unos fondos espectaculares, es muy imaginativa y original. Por supuesto, todas esas rocas voladoras en un mundo con la gravedad trastocada, remiten directamente a Miyazaki y no a Avatar como muchos me han dicho (empieza a preocuparme toda esa gente que ha descubierto el cine con Avatar, como si no se hubiese filmado nada antes). De hecho, Cazadores de dragones es anterior. La historia tiene sus puntos de ingenio, sus ocurrencias singulares, su fauna propia y su mitología subterránea.
Tiene un tono, en ocasiones, bastante adulto. Quizá por eso me molestan un poco sus incursiones infantiles o las dos cancioncillas del final. Pero se lo puedo perdonar por ofrecer esos dragones eléctricos, el monstruo compuesto de murciélagos y un ritmo implacable dentro de sus escasos 80 minutos.

9/3/10

Corazón rebelde

Bad Blake.
56 años.
Toca música country.
Enfermo, borracho, divorciado y huyendo.
Por muchos motivos, Corazón rebelde tiene bastantes similitudes con El luchador. Sólo que Corazón rebelde es bastante mejor que la sobrevalorada El luchador. La gente, en vez de ir por ahí clavándose grapas por todo el cuerpo, nos ofrece música country.
Pero no es sólo eso. Cuesta aceptar el romance entre Jeff Bridges y Maggie Gyllenhaal. No es muy creíble. Tampoco lo era el de Mickey Rourke y Marisa Tomei. Pero una vez admitido el punto de partida, en Corazón rebelde están mejor contadas las relaciones entre los personajes, son buenos los diálogos, el guión no es previsible y el final tiene coherencia. Ni dulce ni amargo. Las cosas como son.
Jeff Bridges, lo borda. Creo que el Oscar está justificado. Y le acompañan muy bien Maggie Gyllenhaal, Colin Farrell y Robert Duvall.
Ya sabes: de vez en cuando hay que salir por ahí y meterse en algún lío.

8/3/10

Millenium 3: La reina en el palacio de las corrientes de aire

Tengo bastantes reticencias acerca del Derecho y su aplicación. Pero lo del Derecho sueco es la monda. No me gustaría vivir allí y que alguien me juzgara.
1-. Después de recibir 3 balazos y de tener sólo un hacha para defenderse, Lisbeth Salander es acusada de intento de homicidio. ¿Por qué?
2-. La defensa no puede usar el historial médico para defender a su cliente. ¿Por qué?
3-. Cualquiera puede hackear el ordenador de alguien, sin orden judicial, y usarlo como prueba. ¿Por qué?
Admito que cabe la posibilidad de que el Derecho sueco no funcione así y las imágenes mientan. Lo cierto es que todo resulta muy inverosímil.
Ya sabes: habíamos quedado en que lo mejor de Millenium era Lisbeth Salander. Aquí se pasa las dos primeras horas en una habitación de hospital o en la celda de una cárcel. Así que, cualquier mínimo interés, queda desvanecido.
Y, por cierto, aunque insistan mucho en que Mikael Blomkvist es el protagonista y que a él se lo debe todo Lisbeth, lo cierto es que no pinta nada. Mi nuevo héroe es Plaga. Es el que cubre las espaldas a Lisbeth y, seguramente, tiene una historia tan interesante como la de ella.
En cualquier caso, lo mejor es que esto ya se acabó. Daniel Alfredson se ha encargado de darle la puntilla.

7/3/10

John Adams

Esperaba, quizá, una crónica política, los trapicheos de camarillas en el comienzo de los Estados Unidos. O una película de época que hablara de la sociedad del momento. O, simplemente, la biografía de la familia Adams.
La serie es eso, pero creo que no van por ahí los tiros. Si uno se queda en alguno de esos aspectos individuales, hay momentos que parecerán lentos, o fuera de contexto, o superfluos.
Lo que se cuenta es la magnanimidad de las grandes mentes, en frase del propio Adams. Es la historia de un hombre que necesita 90 años para alcanzar la sabiduría, necesita ser revoulucionario, embajador, Presidente. Necesita aprender a dejar de serlo. Necesita, sobre todo, a una esposa que le ponga los pies en el suelo. Y, al fin, descubrirá que todo aquello apenas tiene sentido y sólo le queda una frase de San Pablo: estad siempre gozosos.
En el doblaje español me gusta el guiño, intencionado o no, a El Ala Oeste de la Casa Blanca. Parece especialmente adecuado que George Washington hable con la voz de Josh y Thomas Jefferson con la de Toby.
Me gustan las interpretaciones (Paul Giamatti, Laura Linney, Sarah Polley, David Morse, Stephen Dillane) pero no la dirección (todos esos encuadres inclinados que carecen de sentido).

5/3/10

Los hombres que miraban fijamente a las cabras

En los años 80, unos soldados hippies con poderes mentales, tratan de formar el ejército de la Nueva Tierra. Destacan un par de caballeros Jedi: George Clooney y Kevin Spacey. El primero está con la Fuerza, el segundo con el Lado Oscuro. La cosa acaba mal y se disuelven.
Año 2003. Si te acuerdas, Ewan McGregor fue, en La Guerra de las Galaxias, Obi-Wan Kenobi, pero ahora sólo es un periodista escéptico. Cree que los soldados de la Nueva Tierra no son Jedi sino que, en realidad, abusan demasiado del LSD. Acompañando a Clooney a la guerra de Irak acabará por convertirse en su discípulo.
Un planteamiento impresionante, un desarrollo demencial.
Ewan McGregor dirá:
-Ahora, más que nunca, hacen falta caballeros Jedi.
Sí. Y también buenos guionistas.

2/3/10

Al límite

Todo es ilegal en Massachusetts.
Y ya se sabe. Cuando todo es ilegal, todo está permitido.
Una historia de venganza con todo lo que uno espera. Se cargan a la hija de Mel y él, inspector de policía en Boston, decide hacer las cosas a su manera:
-No voy a hacer arrestos.
Son esa clase de declaraciones las que hacen que te frotes las manos. Porque hay algunas escenas potentes, buenas peleas, tiroteos, persecuciones. Me encanta el asesinato de la hija: plano de la calle con un tipo que dispara; plano interior de la casa en el que vemos cómo entra la moza, volando, arrancando la puerta, con el torso destrozado, para caer en mitad del vestíbulo.
Luego tiene sus incoherencias: ¿por qué no se mata la gente cuando tiene oportunidad, especialmente en la escena de la autopista? La película podría haber acabado allí. Están los que tienen que estar para poner fin a la situación.
Una policiaca, de aire clásico, con elementos modernos. Y bastante entretenida, que es lo que se le pide a esta clase de cine.