13/11/06

Es difícil morir

Cuando vi Tránsito en el cine me sentí bastante fascinado por su potencia visual. Pero no sabía si podría recomendarla a alguien sin luego padecer una lapidación. Tránsito consigue introducirte desde el primer segundo en un ambiente de duemevela onírico, inquietante, desasosegante. Caras que son otras caras, escaleras que son otras escaleras... Eso de empezar mostrándote un accidente de coche sin sonido es, realmente, angustioso. Lo normal es que el equipo técnico de una película se afane con los efectos de sonido para el chirriar de ruedas y metal. Pero aquí no. Aquí el cerebro entra en una fase de turbiedad de la que ya no consigues desprenderte hasta que la cosa acaba. Al fin, después de su salida en DVD, he ido recopilando información. Gusta a pocos. A los que gusta, les gusta mucho. A los que no les gusta no se mueven del asiento hasta el final. Pero sigo sin saber a qué clase de gente recomendarla porque es apreciada o rechazada de modo contradictorio según lo que yo suponía.
Ewan McGregor y Naomi Watts lo hacen muy bien aunque muchas veces no se entienda lo que tienen que hacer o el porqué de sus reacciones. Pero colaboran ampliamente a que tu inquietud crezca sin parar.

10/11/06

The Queen versus the Princess

Nunca he sido partidario de la monarquía en tiempos contemporáneos por su apariencia de inutilidad. Tampoco tengo mucho en contra porque, al fin y al cabo, quienes no tienen monarquía acaban buscando otros recursos que compensen la concentración de poder: un primer ministro, un presidente de la república, una cámara... Ver a Helen Mirren aportando razones no me ha convencido para hacerme monárquico, pero alimenta sus ideas con buenos argumentos. Alguien que permanece desde Churchill a Blair, alguien cuyo código de honor se basa en el deber, alguien que en 50 años ha permanecido enclaustrado en el lujo pero enclaustrado al fin y al cabo, alguien así merece la pena ser escuchado. Lo bueno de The Queen es que todos los personajes tienen razones válidas para defender lo que hacen. Bien, quizá el príncipe Carlos está tratado con un punto de imbecilidad y el príncipe Felipe con algo de caricatura. Pero, en general, la película me sorprendió gratamente. Habría podido caer fácilmente en el rosa y/o amarillo, en el chiste fácil o la ridiculización. Y, en cambio, ofrece una visión política de la jugada. Cuando los personajes hablan nunca lo hacen de modo intrascendente. Toda palabra dicha aporta matices. Y cuando actúan con el silencio también lo hacen con consistencia: la antimonárquica Cherie Blair haciendo una intencionadamente patosa reverencia, la inclinación de cabeza de la reina como respuesta... Cualquiera que critique a unos u otros no podrá hacerlo de modo simplificado. Es evidente que Stephen Frears está encantado con Tony Blair y no tanto con la realeza. Pero comprende y nos hace comprender. Alguna razón habrá para que los primeros ministros laboristas acaben encandilados con la Queen. Y, encima, tiene muchos rasgos de un humor sutil.

9/11/06

Variaciones

Russell Crowe ha aparecido ya varias veces en el blog y no siempre ha sido para bien. En cierto modo, la culpa la tiene él por intervenir en películas que podría haberse ahorrado. Pero, para ser honrados, hay que reconocerle papeles extraordinarios. Un ejemplo excelente es Master and Commander. Disfruté mucho de esta película. En primer lugar porque el papel de Russell Crowe era distinto a lo que normalmente hacía. En segundo por su magnífico sonido, uno de esos casos en los que no da lo mismo ver una película en el cine o en la sala de tu casa (por muy buen home cinema que tengas). Y, en tercer lugar, por la madurez de ese chavalillo que espabilaba en la vida a ritmo de cañonazo y amputación de miembros. Era una película de aventuras que tenía mucho de contemplativa (la calma chicha en el mar), un tanto de Moby Dick (la presentación de las diversas tareas que se realizan a bordo de un barco) y un duelo de caracteres entre médico y capitán muy bien elaborado. Y algunas frases realmente buenas. Como ese brindis: Por nuestras esposas y nuestras amantes, para que no lleguen a encontrarse.

6/11/06

Un buen año

Como ya he hablado de Ridley Scott y como le he dedicado incluso un par de secciones, todo se reduce a situar esta película en su lugar adecuado. ¿Con las buenas o con las malas? Aquí

5/11/06

Enredos móviles

Aquellos que vieron la versión original japonesa de The Ring, quedaron defraudados con la versión americana porque no añadía nuevo. Eso es lo que me sucede a mí con Infiltrados. He visto la original de Hong Kong, Juego sucio, y me parecía suficiente. Por supuesto Scorsese tiene más medios, cierta ideología propia y modos occidentales. Pero lo más importante de la trama (los teléfonos móviles, las situaciones de especial intensidad, la doctora...) ya estaba en Juego Sucio. Y como ya sabía lo que iba a pasar, Infiltrados, no sólo me dejó indiferente sino que sus dos horas y media de metraje se me hicieron pesadas a ratos. Tanto una como otra tienen un final que, en mi opinión, no se sostiene. En Juego sucio, el poli malo mataba al jefe mafioso porque había descubierto lo lejos que podía llegar en la policía si se lo cargaba y se convertía en un poli bueno. En Infiltrados, el poli malo mata al jefe mafioso porque cree que es un chivato del FBI. Ambas cosas son insostenibles. Pero eso es lo que hay y, por tanto, me parece más acertado el final de Juego sucio: sin la última escena. Scorsese, por supuesto, tiene que incluirla porque eso es lo que responde a la ideología que trata de transmitir en todas sus películas: la violencia es la que construye la sociedad. En cualquier caso creo que aquí hay un par de asuntos interesantes. En primer lugar me parece que dice muy poco de Scorsese el hecho de que ahora se dedique a hacer un remake. Los directores que revolucionaron Hollywood a finales de los 60 y comienzos de los 70 están claramente en situación otoñal: Spielberg, Lucas, Scorsese, Ford Coppola, de Palma, Lynch... Es urgente una renovación: de estilos, temas y gente. Y, en segundo lugar, sigo sin entender por qué la crítica le trata bien a Scorsese. Pocos dicen que es un remake y los que lo dicen lo hacen muy de refilón. La verdad es que Juego Sucio era bastante buena (aunque con menos medios que la americana tampoco andaba escasa). Si uno se limita a hacer una copia, sólo que más bestia, no parece suficiente. Nunca he sido, precisamente, un admirador de Leonardo di Caprio. Pero en esta ocasión debo decir que de no ser por él, la película me habría enganchado menos aún. Di Caprio es, con mucho, lo mejor que tiene Infiltrados. Finalmente: siempre que veo una película en la que aparece Mark Wahlberg salgo del cine con dolor de cabeza. La verdad sobre Charlie, El planeta de los simios, Infiltrados.

3/11/06

La Música

Es difícil definir el Arte, es verdad. Es complicado decir qué es una obra maestra y qué no lo es. Es cierto que para gustos están los colores y que la subjetividad está para usarla. Pero hay cosas inapelables. El modo en que Agnieszka Holland filma el estreno de la Novena Sinfonía de Beethoven en Copying Beethoven es una pura genialidad, algo que debería estudiarse en todos los lugares en que se enseña cine y por todas las personas que gustan del cine. Un sólo plano general al principio, antes de que suene la primera nota. Y después una sucesión de primeros y primerísimos planos descentrados. Una mano, un rostro, un brazo, una mirada, imágenes cinéticas. Filma primeros planos de sentimientos. Música y gestos. Sin palabras. La misma música para todos. Pero la oyen distinto, él, ella, tú, el borracho del palco, la que canta en el coro. La banda sonora es una ventaja, claro. Pero la planificación, la fotografía, la interpretación son pura energía, pura melodía, puro espectáculo. Es Música. Es Cine.

1/11/06

16, 21, 12

No. No son números de Lost. Es la combinación necesaria para descubrir un crimen en Scoop. Ya sé, ya sé. Es muy intrigante que uno de los tres números coincida con los de la escotilla. Pero dejaré la investigación de tan desconcertante fenómeno para otra ocasión. Ahora se trata de manifestar mi adhesión a esta vertiente del cine de Woody Allen. Nada de dramas y supuesto cine serio. Todavía tengo pesadillas con su anterior película y lo bien que la crítica la puso. Scoop es lo que espero de él: pura comedia, humor absurdo, diálogos surrealistas. Y sale él. No voy a decir que todos sus diálogos sean genialidades (algunos son banales) pero sigue poseyendo un nivel de ingenio sorprendente. Un mago.