-Se hace la longuis.
Más drama que comedia en esta ocasión.
Jasmine, que siempre ha nadado en dinero,
tiene que irse a vivir con su hermana, cajera de supermercado. El esposo de
Jasmine, metido en estafas inmobiliarias, acabó en la cárcel.
Y seguimos a Jasmine, la vida con su hermana
y, en flashback, los momentos que
desembocaron en la ruina.
Cate Blanchett
está descomunal. Inmensa. Portentosa. En serio. No es una exageración. En está
ocasión ella es Woody Allen. Tartamudeando, hipocondríaca, tomando
pastillas, inconteniblemente verborreica. Pero hay más porque es más que Woody
Allen cuando habla con los sobrinos (alucinante en esa secuencia de la
cafetería) o cuando explota con Alec Baldwin o en el monólogo a solas
del final.
Y Sally Hawkings, aunque no tenga
tantos registros, da también su recital.
Un guión que, pese a la aparente ligereza,
está trabajadísimo. La psicología de Jasmine es una de las más ricas que ha
escrito Allen.
-A veces no puedo respirar. Y cuando al fin
puedo, me entra miedo. Y es peor.
Michelle Pfeiffer,
descontenta con el supermercado, encuentra un interesante uso a una bombona de
gas y una botella de alcohol. Dianna Agron, la hija, utiliza una raqueta
de forma novedosa para mostrar a unos adolescentes su desacuerdo con el
machismo. Y John D'Leo, el hijo, trapichea que da gusto construyendo un
negocio desde un cromo inicial.
Todo esto porque Giovanni Manzoni, el padre,
Robert de Niro, es un mafioso en protección de testigos en un pueblecito
de Normandía.
La primera película que me gusta de Luc
Besson en 19 años. Y casi lo mismo de Robert de Niro. Aun así no
sería gran cosa de no ser por esa magnífica secuencia final de 20 minutos de
tensión, muy lograda, bien planificada, intensa.
También está bien la escena en que Tommy
Lee Jones y Robert de Niro ven Uno de los nuestros.
Una macarrada divertida.
1. Hasta el 17 de julio de 2015 no se
estrena Batman vs. Superman. Y
ya están planeando una película con Batman,
Superman y Wonder Woman. Otro intento de hacer
algo con la Mujer Maravilla
con la cara de Olga Kurylenko.
2. Sigo Sleepy Hollow a saltos. Uno sí, uno no. Pero en el 1x06 salía John
Noble y eso no puede omitirse fácilmente. Él es el Devorador de Pecados. Un
papel pelín excéntrico. Qué raro, ¿no? Aunque, bueno, todo es excéntrico en Sleepy Hollow.
3.
The Good Wife. 5x07.
Lockart/Gardner 2, Florrick/Agos 0. Pierde Alicia. Me parece bien. Los nuevos son vulnerables y es lógico.
Llegará la revancha y la remontada. Pero, ¿no te matan los nervios?
4. Se ha terminado la cuarta temporada de Downton Abbey y no he visto ni un
capítulo. Y no es por falta de ganas. Porque el universo cotilla de internet me
ha contado cada cosa...
Una locura.
Espías coreanos del norte, coreanos del sur,
israelíes, árabes, rusos, americanos, alemanes...
Comienza con una compra de armas en la que
unos participan y otros escuchan. A partir de ahí la cosa se convierte en un
pequeño delirio de nombres de gente y agencias de espionaje, una trama compleja
y retorcida que, poco a poco, se limpia de impurezas hasta dejarla reducida a
una trampa, un objetivo y cuatro personajes fundamentales.
Ryoo Seung-wan dirige con el habitual vigor
coreano, con el estilo hollywoodiense perfectamente asumido y con su propio
estilo. La película avanza a un ritmo de locura. Aunque haya cosas que no
entiendes, no pasa nada. Todo cobrará sentido.
Pese a la apariencia, termina por ser
bastante simple. Aunque vista la escena final, esto no ha hecho más que
empezar. Y es que, para los coreanos del sur, la guerra fría aún no ha terminado y siguen teniendo como vecinos a los comunistas.
Ni tan buena como debería ni tan mala como
me esperaba.
El libro es un clásico de la ciencia-ficción
y, quienes nos convertimos en fans apenas lo leímos, no tenemos la perspectiva
adecuada para contemplar una peli que, por algunos aspectos, es inadaptable a
la pantalla.
Esas conversaciones, el uso de la palabra
para atraer, convencer, manipular, levantar una reputación o hundirla, se pierden
por entero en la película. Y supongo que sería impropio introducir tan largas
parrafadas.
Orson Scott Card se anticipó bastante a su tiempo con la
idea de los foros, las redes sociales, la importancia, también, de la palabra
escrita para crear opinión a nivel global.
Lo que más echo de menos es la presencia de Locke y Demóstenes, ausentes por completo en la película.
Cuestión fílmica: la novela es para
jóvenes-adultos. La película es una aventura para adolescentes. En ese sentido
supongo que funciona bien. Me entretuvo, a ratos me lo pasé bien pero, no lo puedo negar, esperaba algo más..
1. Después de una larga historia con
altibajos se estrena La cabaña en el bosque. No es la primera vez que es el fenómeno de los fans se impone sobre cualquier calidad objetiva.
2. Me gusta el lema de Helix. Juega a ser Dios. Paga el precio.
3. Llegó El día después a The Good Wife. Lockart/Gardner 1,
Florrick/Agos 0. Tenía mis dudas acerca del desarrollo de una situación tan
compleja como la que nos habían dibujado. De momento va bien. Y Diane, la mujer
de la carcajada, llora.
4. Ya me pareció raro que una película tan
elemental como Objetivo: La Casa
Blanca tuviese una réplica paralela en Asalto al poder. Pero resulta que Objetivo: La Casa Blanca tendrá una secuela en London Has Fallen. Se ve que las
ideas originales andan muy caras.
Demasiado francesa.
Burguesía progre con su casa rural. Y
conflictos de burguesía progre con su casa rural. A ellos les pueden parecer unos
conflictos tremendos pero son bastante poca cosa. O son graves, según como se
mire, pero ellos se lo han buscado con su visión de burguesía progre con su
casa rural.
La película es agradable, simpática y llena
de buen rollo. Seguimos las peripecias de Bettie que es Catherine Deneuve.
Catherine Deneuve es mucha Catherine Deneuve hay que reconocerlo.
Y, a diferencia de las actrices americanas, ha sabido evolucionar con el
tiempo.
Aquí es Bettie, sesentona que un buen día
agarra el coche sin saber muy bien a dónde va para olvidar un mal de amores. Y
en el viaje pasan cosas.
Bueno. Supongo que si las chavalas de 15
años tienen derecho a su Crepúsculo,
las chavalas de 60 años tienen derecho a su icónica Catherine Deneuve.