No me convencen muchas cosas de esta serie.
Liviana, tirando demasiado de manual (ahora toca poner esto, ahora lo otro...)
pero aun así, entretenida. Acabé odiando, muchísimo, la cámara lenta.
Averigüé quién era el asesino aplicando el
principio de Agatha Christie conforme a la tradición inglesa: el culpable
es el menos sospechoso. Como todo el mundo que había aparecido en pantalla
podía ser el malo, excepto él...
El culpable... No sé, no sé. Una cosa es que
averiguara que tenía que ser él, por narices, y otra que me convenzan las
explicaciones dadas. No cuadra que sea pederasta, no cuadra que lo sea pero no
lo sea, no cuadra que sea un amor platónico pero no lo sea. Me habría parecido
más verosímil que le hubiese pillado robando dinero y se hubiese cabreado.
Tampoco es eso, pero ya me entiendes: me pareció forzado.
Sí está muy bien prolongar el final, después
de descubrir al asesino, mostrando las consecuencias. De eso trata la serie. No
tanto de un crimen como de sus consecuencias en una pequeña comunidad.
Sea como fuere, en el Reino Unido ha tenido
tanto éxito que han decidido renovarla para otra temporada. David Tennant
estaba mejor como Doctor Who,
pero me gustaría que Olivia Colman siguiese por ahí aunque las cosas se
le hayan puesto chungas en el pequeño pueblo de Broadchurch.
-Éramos felices aquí.
No entiendo por qué se siguen haciendo esta
clase de películas. Me parece bien una, por la cosa de la originalidad. Rodar
una al mes carece de sentido.
El proyecto de la Bruja de
Blair fue la primera. Con
eso bastaba. Paranormal Activity
se ha convertido en una plaga. Emergo
no es ni mejor ni peor que otras docenas. Es, sin más, un clon.
Nada nuevo, nada que aportar, nada que
sorprenda. Nade de terror. Un susto o dos si uno se deja de asustar. Si no, ni
eso.
Son baratas eso sí. Y luego recaudan unas
cifras desproporcionadas.
Guión de Rodrigo Cortés. En realidad
debe ser el desecho de Luces Rojas.
El primer borrador antes de 10.000 cambios.
Y ya sabemos que en el último plano habrá
algo que señalará que los científicos se equivocan, que tal vez el mundo sí es
trascendente.
Muy sosa. Y, como lo sabe, dura 75 minutos.
El problema de estas pelis de superhéroes es
que, al final, todo el mundo espera la gran escena de acción. Y los
responsables la ofrecen sin medida. ¿Queréis acción? Pues hasta que os duelan
los ojos. Y Iron Man 3 acaba
pareciéndose a Transformers 7 por
ejemplo.
El resto está bastante bien, la verdad.
Divertida, juguetona, absurda. Ante Ben Kingsley uno se quita el
sombrero. Qué ganso. Y luego hay un montón de referencias cinematográficas con
una coña impresionante. Del calvo Bruce Willis a Downton Abbey pasando por Historias de Navidad.
Y como no sólo de cine vive el hombre
también hay otros tipos de humor, como el paracaidismo desde el Air Force One.
La secuencia con el niño de Tennessee me pareció muy hábil. Se sale un poco del
protocolo habitual, muestra a un Tony Stark muy humano (sin dejar su sarcasmo)
y nos deja ver al colega mecánico.
Al final de los créditos, otra escena
divertida con Hulk. Stark y el
doctor Banner.
Tú no te dormirás en el ascensor de
Suiza.
1. Siempre supe que los guiones de Heroes los hacía gente diversa sin
consultar a los demás. Por eso los personajes tenían superpoderes distintos
según el día. Dicen que la van a resucitar. Potencial tenía. Si los guionistas
se hablan entre ellos, igual funciona.
2. Cada verano, a partir de 2015, habrá una
peli de Star Wars. Han
inventado la serie anual en cine. Definitivamente: Disney es el lado oscuro de
la Fuerza. Creo que también cambian logo: en vez del castillito con fuegos
artificiales, se oirá una respiración oscura y siniestra.
3. Amazon
quiere un hueco en el mundo de las series. Tiene envidieja de Netflix. Su idea es buena: ofrece 14
pilotos y el público vota cuál prefiere. El ganador se convierte en serie.
4. El hombre es el único animal que tropieza
dos veces con la misma piedra. David Cronenberg vuelve a trabajar con Robert
Pattinson. Más que un tropiezo en una piedra parece una auto-lapidación.
Es la historia de la chica que prometió
sonreír cuando las cosas fuesen mal. Y cuando el chico llega con retraso de
horas y él, al fin, aparece, ella alza la boca sobre la bufanda y muestra una
sonrisa cargada de dolor, alivio y esperanza. Y hacerle eso a un dibujo...
Y la historia de amor dura el tiempo de dos
bebés.
Yuki y Ame. Lobita y lobito.
Es la hija quien cuenta la historia de su
madre. Y en su imaginación cada fotograma está cargado de una nostalgia
desgarradora. Crecimiento y maduración.
Una historia de hombres lobo contada de un
modo radicalmente distinto, una historia en la que, aparentemente, no pasa
nada, el día a día de dos niños lobo que aprenden a convivir con su naturaleza.
Pero que te atrapa, te deja noqueado y no puedes hacer otra cosa más que contemplar
la sensibilidad asombrosa para captar los detalles, la habilidad para trenzar
la historia.
Una historia acerca de la maternidad. La
educación de dos niños como si fuese un relato de suspense.
El universo de Hosoda es muy distinto
al de Miyazaki. Hosoda es menos simbolista, los toques de
fantasía se imbrican en un mundo reconocible. Pero tiene fuerza, vaya que sí.
No tengo nada en contra del ritmo lento y
quebrado si es apropiado. Era lo previsto. Lo que no me parece bien es que,
durante 6 capítulos, no ocurra casi nada y, al llegar el 7º, ocurran demasiadas
cosas y sin mucho sentido.
Por ejemplo que los hijos de Matt Mitcham, a
los que ha tenido acongojados durante toda la vida, se rebelen cuando lo hacen.
¿Por qué? Ha tenido 6 capítulos para dar razones y no lo ha hecho.
Otro ejemplo: GJ se va. Es una tía rara y
todo eso y sabemos que es imprevisible. Pero no sabemos por qué, de pronto, se
va. Aunque, la verdad, a quién le importa. A Tui, parece. Aunque tampoco haya
hecho tanto por ella.
Otro ejemplo: el cuadro que ha estado en la
cafetería desde siempre. Es verdad que suele ser un recurso del cine policial,
pero está muy forzado.
El conjunto me ha parecido flojo.
Destacaría algo. Champion nos
describe un mundo sórdido, cutre, enfermizo, incestuoso. Un mundo miserable y
opresivo. Por eso, el momento en que Tui da a luz, sola, en el bosque,
acompañada en la distancia por un pobre loco, me pareció un punto de belleza y
de esperanza magistral.
Y el epílogo. Acentuando
la sordidez y el asco. Un final duro con un poco de humanidad.
La inteligencia del
cuerpo es sorprendente. El cuerpo sabe lo que hace.
-Sigue a tu cuerpo.
De la peli sólo digo esto: desagradable. Por
lo que cuenta y por el modo de contarlo.
No entiendo a esos críticos que la califican
de notable para arriba o que incluso les parece una obra maestra. En mi opinión,
simplemente, han encontrado cierta satisfacción intelectualoide a su gusto por
el morbo.
No sé. Igual tienen razón y esta peli es
enorme. Pero para mí esto no es arte. El arte, aun cuando narre las mayores
perversiones, tiene la capacidad de una elevación porque percibe lo esencial de
la naturaleza humana.
Y esta peli va en dirección contraria. No es
que le guste estar a ras de suelo. Es que trata de embarrarse lo más posible.
Bueno. Ya le he dedicado demasiado tiempo.