15/3/17

El viajante

Son un matrimonio de actores que ensaya Muerte de un viajante de Arthur Miller. Tienen que trasladarse de casa cuando su edificio colapsa. Y allí, en la nueva casa, ocurre la tragedia.
La elipsis de la ducha. Por supuesto nadie la habría rodado así en occidente. En Irán la elipsis era obligada. Pero eso la hace magistral. Sabemos lo que ha ocurrido por el relato de los vecinos, lo que oyeron, lo que pensaron, cómo reaccionaron…
Las consecuencias, claro. El derrumbe psicológico de ella, la incomprensión de él.  Como es habitual en el cine de Farhadi, las consecuencias afectan a más gente: el trato brusco con los alumnos, las recriminaciones a los compañeros de trabajo… El mal siempre tiene repercusiones sociales.
Y luego los diálogos de la obra teatral, el modo en que reflejan lo que a ellos les sucede.
Ese final dramático es muy astuto. Y la última escena, el maquillaje teatral, envejeciéndoles externamente, es un símbolo de su interioridad.
Se llevó el Oscar a la mejor película extranjera. Y van dos para el director. Hay menos sutileza en el aspecto moralizante que en otras películas de Farhadi, pero es otro análisis social muy interesante.

14/3/17

La comunidad de los corazones rotos

La única película que había visto hasta ahora de Samuel Benchetrit me gustó bastante: Janis y John.
Esta es distinta. Muy distinta en realidad. Al contrario que en Janis y John, donde todo era frenético para mostrarnos la tensión permanente de su protagonista, aquí domina la pausa para mostrarnos a la gente de un bloque de edificios, en los suburbios, en la Ciudad Picasso, París, Francia. Allí todo es feo, gris, sucio y las gentes no son felices.
Así que vamos a conocer a un puñado de los residentes de este bloque de edificios y a un astronauta de la NASA que, por error, aterriza en la azotea. Triste, lánguida, extravagante y, a ratos, totalmente surrealista. Entre la burla y la seriedad, el humor absurdo y la languidez.
El reparto reúne a gente variopinta: la francesa Isabelle Huppert, el americano Michael Pitt, la argelina Tassadit Mandi y la italiana Valeria Bruni Tedeschi.
Es una historia muy sencilla de gentes con corazones rotos que, por un instante, logran romper la soledad de sus vidas. Y eso, tal vez sólo eso, sea suficiente para encontrar un atisbo de esperanza.

13/3/17

Bajo la arena

Ha terminado la Segunda Guerra Mundial. En las costas de Dinamarca quedan 1.500.000 minas terrestres. Los encargados de desenterrarlas y desactivarlas serán 2.000 prisioneros de guerra, soldados alemanes que son pocos más que niños. La mitad morirán o quedarán mutilados.
Mal alimentados y humillados viven en condiciones inhumanas y mueren reventados por las minas. Un sargento danés dirige a 14 de los chicos alemanes.
La película resalta las consecuencias de la guerra, el resentimiento acumulado, el deseo de venganza. Pero lo más interesante es la evolución del sargento. El odio profundo que guarda se va transformando en misericordia ante la contemplación del sufrimiento ajeno.
Es bastante minimalista, con pocos personajes, pero hay escenas fuertes  y dramáticas.

12/3/17

El fundador

-McDonald’s… es… familia.
Ray Kroc es vendedor ambulante de batidoras. Raras veces vende una. De pronto, un local llamado McDonald’s, en San Bernardino, le pide 8. Y cuando llega allí descubre un producto de calidad, rápido y barato. Ray les propone abrir franquicias.
Muy interesante. El director no juzga. Expone los hechos acerca de cómo se fundó, creció y se desarrolló la empresa en sus primeros años. Lo hace, además, de modo muy inteligible, muy claro, con un ritmo muy logrado y recursos interesantes.
Es, también, una expresión de los negocios en América. Cualquier persona con una idea brillante puede triunfar. Pero el individualismo puede echar todo a perder. También está bien contada la relación de confianza inicial entre los hermanos McDonald y Kroc. Para ver luego la evolución en la que la ambición aniquila amistades y familia. E insisto: sin juzgar.
Michael Keaton funciona bien como Kroc, acompañado por su sufridora esposa Laura Dern (¡qué distinta a la de Big Little Lies!). Pero el mejor es un Nick Offerman muy contenido en el papel de Dick McDonald.
John Lee Hancock consigue que un biopic sobre el mundo de los negocios me atrape. Y eso, créeme, no es nada fácil.
-Los contratos son como los corazones. Están hechos para romperse.

11/3/17

Kong: La isla calavera

-Mi padre me dijo siempre que no juzgara a un hombre por cuánto bebe sino por lo que aguanta bebiendo.
La peli está bastante bien rodada. Quedan bien todas esas referencias a Apocalypse Now, tanto las visuales (helicópteros contra Kong) como las psicológicas (Samuel L. Jackson que, tras haber perdido en Vietnam, considera a Kong el nuevo enemigo a batir).
Hay ocurrencias bienvenidas como el “navegavión” o el flash de la cámara de John Goodman. Y peleas vistosas y originales: la araña, el pulpo, el lagarto final…
Con esto quiero decir que es una aventura bastante entretenidilla, muy llevadera, con buen ritmo y que el reparto lujoso funciona bien. Además de los citados están Tom Hiddleston, Brie Larson y un muy divertido John C. Reilly.
Problemillas: muy previsible, a esos actores debería sacárseles más jugo y algunos puntos gore recortan algo el público que puede verla.
Dejando esto al margen es bastante disfrutable, pero se trata más bien de un tomar de aquí y de allá que de aportar algo nuevo al mito.
Los efectos especiales muy bien, claro. Y, además, no es una de esas pelis de acción interminables que piensan que, menos de dos horas y media, no merecen la pena. Lo despachan en 100 minutos y ya está.

10/3/17

Al margen (226)

1. Otra serie para otros X-Men. Unos padres descubren que sus hijos son mutantes. Tendrán que huir del gobierno y unirse a un grupo de mutis clandestinos. Parece que Amy Acker (Root en Person of Interest) está en el ajo.
2. Estoy harto de oír decir que Disney ha sido muy valiente al poner a un homosexual en La Bella y la Bestia. Valiente sería que la Bella se convirtiese en monstruo feo (que es lo que hizo Shrek). Pero Disney jamás es valiente. Todo lo contrario. Se acomoda a lo que sea. ¡Pues anda que no lleva años de moda eso de poner a un gay en pelis y series! Normalmente de adorno o como chiste. Yo me quejaría.
3. Iron Fist en los cómics era blanco y en la serie será blanco. Y surgió otra polémica idiota: ¿por qué no es asiático si sabe artes marciales? Y les acusan de racismo. ¿Cómo puede haber gente con tan pocos problemas que se dedica a fabricarlos donde no los hay?
4. En julio de 2019 veremos Indiana Jones 5. ¡Con Harrison Ford

9/3/17

Search Party. Temporada 1

Una mezcla de Girls y Crisis in Six Scenes, signifique esto lo que signifique.
Pandilla de veinteañeros inmaduros y descerebrados. La desaparición de una chica lleva a Dory (Alia Shawkat) a algo así como una crisis existencial, a un cierto toque de la conciencia. Y decide investigar.
Estas series de jovenzuelos desnortados ponen de relieve el contraste entre la inmadurez y la realidad. Y, en este sentido, Search Party gana por goleada a Girls, por mucho que la crítica adore a Girls. Porque, al final, en Girls la realidad se vuelve inmadura para adaptarse al mundo estúpido de los jovenzuelos*. Ellos no cambian. Y no. La realidad es la realidad y no hay quien la mueva.
El capítulo final de Search Party evidencia la realidad: la inmadurez lleva al desastre, la gran pifia, las consecuencias inevitables de la estupidez. Lo que yo creo, lo que pienso, lo que opino, al mundo real le importa una mierda. Y el mundo real te lo hace pagar.
Así que la comedia surge ante el bofetón de realidad y uno, espectador perplejo de tanta insensatez, acaba pensando: os está bien por gilipollas.
No es que la serie sea gran cosa pero adoro ese final. Ese final me encanta.
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*Ya sé que muchos me dirán que no es así, que las chicas evolucionan y cambian y todo eso. Pero no es cierto. La realidad no perdona, deja consecuencias y secuelas. Y aquí les ha perdonado demasiadas veces.