9/3/16

Bedrag. Temporada 1

Está muy lejos de Borgen. La Bedrag económica se queda muy lejos de la Borgen política. Aunque claro, si uno compara a Bedrag con la americana Billions entonces gana por goleada.
A Bedrag le sobran capítulos y tramas. Le sobran los dos delincuentes y le sobran vueltas y revueltas sobre temas ya explicados. Pero no es la paranoia rocambolesca e histriónica de Billions. Bedrag tiene algo que la serie americana ignora: sutilidad, credibilidad, medida.
Hace poco leí una entrevista a Fukuyama acerca de la democracia. La democracia en sí no vale nada si no es apoyada por un estado de derecho, por una responsabilidad política y la ausencia de corrupción. Y ponía a Dinamarca como sociedad a la que aspiramos todos.
Bedrag viene a ser un toque de alerta danés. El miedo a la burbuja de las energías renovables y a la corrupción que eso genera. Miedo a que les suceda lo que al resto del mundo con la burbuja inmobiliaria.
Y miedo a que acaben en la ruina o en la cárcel todos excepto los verdaderos culpables. Sí. Ya nos suena. Su referencia a España no es gratuita.
Interesante, pero le falta ese carácter unitario que tenía Borgen.

8/3/16

Rock the Kasbah

Me consta que hay gente que acude a los cines porque han leído malas críticas. Para poder despotricar también. Con fundamento. No es el motivo por el que yo escojo una peli, pero igual sí es el tuyo.
No la he visto. Me limito a transcribir algunas críticas por si te motiva sumarte al número de los que la desprecian.
Sexista, racista, demasiado larga, aburrida, fea visualmente y, lo peor de todo, sin gracia. Michael O’Sullivan en The Washington Post.
Tópica, enervante, insultante. Manohla Dargis en The New York Times.
Una tontería enormemente equivocada. Gary Goldstein en Los Angeles Times.
Una chapuza condescendiente, que cree respetar la cultura afgana, pero sólo consigue ser otro insulto más a sumar a los innumerables daños infligidos a ese país. Si fuese peor podría ser proyectada como prueba en el Tribunal de la Haya. Ty Burr en Boston Globe.
Una de las peores películas del año. De cualquier año. Richard Roeper en Chicago Sun-Times.
Una comedia necia y simplista. Rafer Guzmán en Newsday.

7/3/16

Nunca es tarde

Alguien decidió que la traducción correcta de Danny Collins era Nunca es tarde. Eso me facilita jugar con las palabras y decir que a veces es tarde para muchas cosas. Es tarde para que Al Pacino haga una peli así. Probablemente es tarde para que haga cualquier peli. Ya no actúa. Desde hace lustros se limita a ser él.
La peli, habitada por un reparto lujosillo, obliga a los actores a secundarle, cuando todos son mejores y más interesantes que él. O podrían haberlo sido. Ver a Danny Collins desde la perspectiva de cada uno de ellos. Y Danny Collins podría no haber aparecido.
Es como si los productores hubiesen visto Ricki y se dijeran: si Meryl Streep puede hacerlo, también Al Pacino. Y no. No es así. La capacidad interpretativa y la capacidad para cantar de la señora Streep están, hoy día, muy por encima de las capacidades del histriónico Pacino.
La trama: un guión prefabricado que hemos visto, todos, varias decenas de veces. Vejete pasado de vueltas (da igual que sea rockero o vendedor de alubias) que decide hacer las paces con sus descendientes y amigos. Lo demás ya lo puedes imaginar porque no hay ninguna sorpresa. Ninguna.

6/3/16

Cien años de perdón

Estamos que lo tiramos. Lo vamos a petar. Cine español de acción. Y en breve Toro, otra de género. A este paso nos ponemos a la altura de Hollywood: en vez de una al año, una cada semana.
Un atraco a un banco de Valencia. De repente los políticos empiezan a ponerse nerviosos. En vez de dejar que la Policía y la Guardia Civil se ocupen del asunto, mandan a un tipo del CNI. Creen que no van tras el dinero sino tras un disco duro lleno de escandalazos.
Y ya está el lío montado. Convencional. Muchas cosas recuerdan a Inside Man, pero es entretenida. Tiene su tensión. Cuando parece que empieza a repetirse y decaer, ocurre algo distinto, un giro de guión que vuelve a enganchar.
Además tiene algunos golpes de humor francamente tronchantes y muy de agradecer, a cargo, sobre todo, de Joaquín Furriel. Que le llamen Loco no es en vano. Muy gracioso el tío.
También a su favor que el atraco empiece pronto y no pierdan media hora para presentar a personajes. Ya se van presentando ellos conforme avanza la historia.
Sí, claro que están Luis Tosar y José Coronado. Están en todas, no hace falta que lo preguntes.

5/3/16

13 minutos para matar a Hitler

El hundimiento sigue siendo la película sobre la II Guerra Mundial que más me ha gustado. Por eso, el regreso de Oliver Hirschbiegel a este tema me llamaba la atención. No esperaba que fuese tan buena como El hundimiento. Y no lo es, claro.
Tiene cosas muy logradas pero también otras que son desaciertos.
Elser es un carpintero que ha procurado permanecer al margen de la política nazi. Pero cada vez contempla con más horror las injusticias que se cometen y decide poner una bomba en el local en el que Hitler da un mitin.
La peli empieza con el atentado. Luego se fragmenta en dos. Por un lado las torturas e interrogatorios, por otro la vida pasada de Elser. Esto último le pesa mucho a la peli. Junto con momentos interesantes (lo que ve y le hace reaccionar) hay muchos otros que importan bastante menos. Pero, sobre todo, rompen la tensión y el ritmo.
Está muy bien la ambientación y esa puesta en escena. Y tiene secuencias de gran fuerza, algunas bastante crudas (ese ahorcamiento lento con cable, esos espasmos).
Es un guión no del todo depurado. Le sobre metraje, pero es un retrato interesante de un hombre en conflicto: católico, adúltero, débil, fuerte, inteligente, algo ingenuo. Un hombre complejo bien retratado en su psicología.

4/3/16

Al margen (179)

1. The Good Wife 7x15. Nunca te das cuenta de lo mucho que echabas de menos a Elsbeth Tascioni hasta que la ves de nuevo. Qué grande es esta mujer. Y ¿su ex? ¿En serio? Un chihuahua de soporte emocional. ¿En serio?
2. Me he sorprendido a mí mismo alegrándome mucho de que Star Wars se fuera de vacío en los Oscar. Porque, aunque me gustó, sigo cabreado con la avasalladora campaña publicitaria de Disney. Soy uno de esos pardillos que piensan que un buen producto se vende solo.
3. Dicen que en Batman v Superman, Wonder Woman les come la merienda a los chicos y es la que se hace con la peli. Anhelo una (buena) peli de Wonder Woman pero si es ella la que destaca en una peli que no es la suya, mal empezamos. Bien por ella, mal por ellos.
4. Mira tú. Pensé que Ennio Morricone tenía una pila de Oscar en su casa y resulta que el de este año es el primero que recibe. A los 87 años. Así de raro es Hollywood.

3/3/16

The Shannara Chronicles. Temporada 1

¡Ah, qué tiempos aquellos en que me quejaba de 24 por lo poco verosímil de que a la hija de Bauer la secuestraran dos veces en una misma temporada!
Aquí, ahora, a los personajes los secuestran y los rescatan varias veces en cada capítulo. El druida muere y resucita también varias veces. Eso sí que son reglas de juego difíciles de aceptar.
Pero su problema es el tono. Quinceañeril, mocoso, blandito… Y mira que podía ser dramático y oscuro. Pero todo lo que sucede es muy barato. Barato en cuanto a guión. Sí hay un esfuerzo en producción, pero todo lo demás es muy de saldo.
No sé por qué acabé de verla. En el capítulo 6 estaba ya más que harto. Podía tener ese factor sorpresa de elfos, trolls, gnomos y magos que se encuentran con helicópteros oxidados, camiones convertidos en chatarra, revólveres y los recuerdos de un mundo arcano que es el nuestro. Y qué poco partido le sacan. Aunque no se privan, cómo no, de un anuario de graduación. ¿Se puede ser más simplón?*
Recordé aquella frase de H. L. Mencken: Nadie se ha arruinado jamás subestimando la inteligencia del pueblo americano. Bueno, no creo que se pueda generalizar pero se entiende con productos como éste. No se puede tratar de modo más infantil un material dramático.
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*Lo de la proyección de Star Trek en el capítulo 8, confundiendo a Spock con un elfo, fue una de las pocas cosas que estuvo bien. Y muy pasada de rosca, claro, porque debió ser una coña, un golpe de humor y se lo tomaban totalmente en serio.