Una vez más, otra película de Star Trek, viene a confirmar que su
ámbito natural es la serie.
La historia, el desarrollo de personajes,
los giros finales, siempre son idénticos. En realidad la película viene a ser
un capítulo largo con un presupuesto holgado.
Para mí, en esta ocasión, el aliciente era,
obviamente, Benedict Cumberbatch, un tío con un magnetismo imponente
que, encima, actúa bien. Compone un malo con razones morales bastante válidas,
ofreciendo el filo de la duda, situándose en el lado de la víctima y
convenciéndote de que lo es.
Y, entre tanto, Sherlock se retrasa.
La peli debería ser más dramática, creo yo.
Ese aire liviano, ese tomárselo a broma no encaja con los momentos
supuestamente fuertes. Si te cargas a un personaje, la hija debería expresar
alguna compunción, digo yo, no seguir tan fresca. Para eso ya está Spock.
Me gustó bastante la banda sonora, muy
descriptiva, acompañando con ritmos marcados cada plano.
No sé si Luther es el poli más duro del
barrio. Hay muchos polis duros. Pero Luther lo es. Lo que le distingue es que
siempre lleva a Asuntos Internos pegado a los talones.
Se mete en muchos líos tratando de conjugar
la justicia por su cuenta mientras va borrando sus huellas.
La serie conserva esa planificación agresiva
e impactante junto a esos crímenes brutales y sorprendentes.
Lo que no conserva es a Alice. En este
primer capítulo sólo está ahí por referencias. No sé cuál es el problema. No
creo que sean cuestiones de agenda porque tiempo para organizarse han tenido.
No puedes construir a una de las mejores malas de una serie y luego olvidarte
de ella. ¿Teme Idris Elba que le quite protagonismo? Pues ya es tarde. Porque
si él nos da miedo, Alice mucho más.
Tornatore tiene esa obra maestra
que es Cinema Paradiso. Y, a
lo largo de su extensa filmografía, tiene pequeñas grandes joyas como La leyenda del pianista en el océano
o Pura formalidad.
Y también tiene mucho cine flojito o
directamente malo. Pero es un tipo al que hay que ver porque ¿y si se te pasa
una pequeña joya? Igual no la recuperas hasta años después.
Pura formalidad tenía una apariencia policiaca hasta que
descubrías que era un drama existencial. O teología pura, tal vez. La mejor oferta tiene la apariencia
de un drama hasta que descubres que es... otra cosa. Unos lo descubrirán antes
que otros, dependiendo del cine que hayan visto, de lo bregados que estén ante
una pantalla. Y, ese giro, en mi opinión, hace mucho daño a la peli. Aunque me
lo temía y lo veía venir.
Porque me gustaba la pura metáfora acerca
del arte, la vida solipsista del esteta, el amor depositado en lo material, la
fugacidad del placer en los deseos obtenidos, la frustración posterior, la
triste vida de quien se encierra en sí mismo bajo buenas excusas. Arte, amor,
relaciones... Estaba muy bien.
Pero Tornatore cree que una peli no
es una peli si no dura dos o tres horas. Y se alarga innecesariamente.
Eso sí: me encantaría tomar un café en el Night & Day de Praga.
1. Se prepara una nueva trilogía de Terminator con argumento al margen
de lo que hasta ahora hemos visto. Me parece bien. Terminator tiene mimbres de mitología y es hora de que exploren
la vía abierta por Las crónicas de
Sarah Connor u otras vías.
2. Me gustó este artículo de El Diario de Mr. MacGuffin sobre las nuevas
tendencias de las series. Y estoy de acuerdo con la autora en las matizaciones
que hace al artículo original.
3. Otro parecido de Los juegos del hambre con Harry Potter es que todo el mundo quiere estar en ellas. Allá
van Philip Seymour Hoffman y Julianne Moore.
Parodiando aquella frase de Woody Allen diré algo parecido: Shyamalan
ha muerto, Pixar ha muerto y yo no sé cómo sustituirles.
Ha llegado el momento de tomarse unas vacaciones
y, como siempre en estas circunstancias, no sé qué pasará con el blog. Entre el
4 y el 26 estaré en Santiago de Compostela.
Luego, con las pilas cargadas, quizá el
panorama cinematográfico luzca positivo, la taquilla española esté por las
nubes y todo el cine que hagamos sea de Oscar.
Debo decir que, si se hubiese titulado El mentalista, Castle o Bones no la habría seguido. Por la misma razón que no sigo El mentalista, Castle o Bones.
Pero el nombre de Sherlock Holmes me
engancha.
Los defectos de la serie son los de todas las que se le
parecen: 24 capítulos son excesivos, los casos son idénticos a los de las otras,
muchos son previsibles, no sorprenden, las convenciones de los
personajes se vuelven redundantes...
Pero tiene virtudes. Lucy Liu como
Watson, por ejemplo. Empieza siendo la persona que vigila la sobriedad de
Holmes y evoluciona hasta convertirse en detective consultor.
La dinámica entre ambos funciona. Por
ejemplo: Holmes cuenta a todo trapo el estado del caso mientras Watson está en
la cama y se viste bajo las sábanas. Y acaban al mismo tiempo. Cosas así
expresan bien la sintonía entre ambos.
Pero lo mejor, sin duda, son los capítulos
finales. Lo que hacen con Moriarty e Irene Adler logró sorprenderme. Y no es
fácil porque ya comenté que he visto/leído todo tipo de variaciones. Pues bien,
encontraron una nueva vuelta de tuerca, un jueguecito muy hábil y, a la vez,
lógico.
Yo aún diría más: elemental.
Creo que habría sido mucho mejor serie si se
hubiese limitado a esos capítulos dispersos relacionados con Moriarty; 8 o 10
capítulos si querían estirar. Probablemente eran los que tenían bien pensados y,
lo demás, exigencias de relleno.
Tendrá otra temporada más para decidir si da
un salto de calidad o se estanca.
A Jonny Lee Miller deberían prohibirle abrocharse el
cuello de la camisa.
No he leído el libro de Stephen King por lo que ignoro el grado de fidelidad al original. Pero no creo que esta serie pueda ofrecer mucho.
Demasiado parecida a Jericho. Sólo que Jericho
ofrecía muchas más alternativas.
Cherster's Mill. Un pequeño pueblo de esos
en los que la gente en Estados Unidos quiere salir pero no acaba de hacerlo. Un
día, sin más, quedan encerrados bajo una cúpula. Sin posibilidad de
comunicarse. Nadie entra ni sale.
Y la gente, por supuesto, tiene secretos.
-¿Crees que lo ha hecho el gobierno?
-No.
-¿Por qué?
-Porque funciona.
Supongo que irá en plan procedimental (hoy
tenemos que colaborar juntos para conseguir agua, hoy hay un incendio, hoy hubo
héroes entre nosotros). Eso o que aparezca la Iniciativa Dharma. De momento ya
hay una escotilla.
No acabo de verle muchas salidas y las
historias de los personajes tampoco parece que vayan a ser la bomba.
¿A nadie se le ocurre excavar por debajo?