9/4/12

Taxi Driver

A estas alturas, todos sabemos que Jodie Foster ha envejecido bien, Robert de Niro mal y la película aún peor.
Antes de que los múltiples fans de Taxi Driver se me lancen al cuello (severus, por ejemplo) debo decir que también es una de mis preferidas de Scorsese. Hacer esta película en 1976 fue muy atrevido, muy raro. A Travis le falta un tornillo y va a salir impune. Pero, al verla ahora y repasarla en su contexto, no sé lo que es cinematográfico o extra-cinematográfico.
La película tiene una cierta calidad, sí. Pero su valor añadido, la solera que ha adquirido con los años, no se debe a esa calidad, sino a otros elementos que le vienen de fuera. Si John J. Hinckley no se hubiese obsesionado con Jodie Foster y si no hubiese disparado contra Ronald Reagan, ¿tendría hoy la película tanta consideración?
Scorsese llevaba dirigiendo desde 1959 y, salvo Malas calles en cierta medida, no lograba el éxito que quería. Que Taxi Driver se lo consiguiese, marcó una dirección casi fija en el resto de su carrera, y eso también contribuyó a acrecentar la fama de la peli, erróneamente considerada como fundacional de su estilo.
En fin. Taxi Driver es buena. No es para tanto como se dice. Seguir afirmando ahora que fue una de las mejores películas de la década no tiene sentido. Hablamos de los 70. Y en los 70 hay muchas pelis auténticamente revolucionarias. Ahora bien. Es muy difícil evaluar esta película, separar lo que es cine, lo accidental, el perspicaz análisis psicológico, la casualidad, las influencias...
Lo cierto es que seguimos esperando, como Travis, la lluvia que limpie de porquería la ciudad.

8/4/12

Mujeres al borde de un ataque de nervios

Ayer volví a verla. Me apetecía un poco de caspa y supongo que, en este género, es lo mejor.
Imagino que por eso estuvo nominada al Oscar: el cine casposo como género a reivindicar. Bueno, por eso y porque todas idolatran a Almodóvar.
Mujeres histéricas, desengañadas, locas, ingenuas, caprichosas. Un poquitín listas, un poquitín tontas, como decía Sabina. Podría parecer un retrato nada complaciente del sexo femenino. Y, sin embargo, todas idolatran a Almodóvar.
Gazpacho con orfidal.
Pero todas idolatran a Almodóvar.
A los hombres nos cuesta entenderlo.
-Qué más quisiera yo que mentir. Pero soy testiga de Jehová y es lo que tiene, que no puedo mentir. Si yo pudiese mentir, aquí iba a estar...

6/4/12

The Killing. 2x01 2x02

Capítulo doble. Es decir: días 14 y 15.
Ahí está medido mundo, volviéndose tarumba, flipando, alucinando, porque han regresado Mad Men y Game of Thrones. Dos series a las que yo no les veo ni pies ni cabeza. Mad Men me la trabajé durante dos (¡dos!) agotadoras temporadas, con esfuerzos titánicos, luchas denodadas. Tú eres un hombre, tú puedes con ella. Y después de dos temporadas seguía estando como al principio. A Game of Thrones ya le dediqué su entrada y dije mucho más de lo que creo que merece. La serie más exageradamente sobrevalorada que alguna vez se ha visto.
Mientras, también volvió The Killing. Que a la gente no le gusta pero que a mí me encanta. Aquella pataleta infantil, con la que muchos reaccionaron al final, expresó muy bien las ampollas que levantó una temporada que no da a la gente lo que quiere, que se sale de los clichés, que va a su aire. Si no te gusta, te aguantas. Bien. A mí me gusta.
Y ha empezado tan bien... Sí. Porque ahora, en la comisaría, Linden tiene miedo de todo el mundo y Holder es un manipulado poli corrupto y el padre de Rosie Larsen vuelve a invocar a la  mafia polaca. Han cogido carrerilla y han pasado muchas cosas. Algo no necesariamente bueno porque estaba bien con su ritmo tranquilo. Pero, claro, el disparo a Richmond ha tenido consecuencias.
Eso y la mochila. Esa impactante mochila. La mochila que es la caja de Pandora. La mochila tatuada con las letras RL.
Quédate con tus hombres locos y con tus jueguecitos de tronos. Yo me quedo con el asesinato, con la matanza, con la trama conspiratoria que se sigue ramificando. Está decidido: me quedo en Seattle.

5/4/12

Grupo 7

Hay que ver.
En un país tan anémico de patriotismo como éste, resulta que aparece una película un poquito por encima de la media y ya se habla de milagro, de la más interesante del año, de la mejor, de necesaria.
Mirándolo de un modo objetivo/optimista le daría un 6. De modo objetivo/pesimista le daría un 5. Voy a ser optimista. Un 6.
Lo que me preocupa es que, si esto es lo mejor, ¿cómo va a ser lo que nos espera? ¿Ya tenemos el Goya dado a Grupo 7 del mismo modo que el año pasado fue No habrá paz para los malvados?
Digo. No está mal. Quiero decir que prefiero ver esto antes que al 99% de las producciones restantes. Pero es un 6.
Empieza bien y a los 25 minutos ya se está repitiendo. Redada, somanta de palos, bar, momento intimista. Redada, somanta de palos, bar, momento intimista. Que la prostituta iba a recibir, estaba cantado. Que la yonqui iba a morir, también. Y personajes clichés. Salvo Joaquín el soplón.
No sé por qué alguien pensó que Mario Casas podía estar bien fuera de las estanterías de las escobas. Que alguien lo devuelva allí y pruebe con otra, a ver si resulta más expresiva.
Y, bueno, que en el Grupo 7 sean 4... Me recuerda a Los 4 McNifikos, que eran 3.

4/4/12

Take Shelter

Volví a acordarme, sin mucho fundamento, de Woody Allen. Decía en Manhattan:
-Mi psicoanalista me advirtió que no saliera contigo. Pero eres tan guapa que cambié de psicoanalista.
A Take Shelter se le pueden sacar algunas moralejas pero yo me quedo con la más peregrina de todas: no hagas caso a tu psiquiatra.
Es la historia de Curtis, casado, con una niña sordomuda. Curtis empieza a tener pesadillas y alucinaciones acerca de la madre de todas las tormentas, la tormenta que arrasará con todo lo que pille. Sospecha que se está volviendo loco y que ha heredado la esquizofrenia paranoide de su madre pero, por si acaso, también empieza a hacerse un refugio.
Dos horas a ritmo lento me parece demasiado tiempo para lo que tiene que contar. Sin embargo me gustaron algunas cosas sugeridas, el ambiente agobiante que crea, la atmósfera turbia y asfixiante que se te instala en el cerebro. Rarita, cargada de ambigüedad, pero está Jessica Chastain en el papel de la desconcertada esposa.

2/4/12

Premios Razzie 2012

Estaba cantado. Si Adam Sandler, en solitario, es capaz de ser un mal actor, ¿de qué no será capaz actuando por duplicado? Hacer de sí mismo y de su hermana. Genial. Tenía una pinta espantosa, claro que sí.
Y, lógicamente, se ha llevado todos los premios a lo peor del año. Todos. No dejó ni uno.
Bien. También sabemos que a los chicos de los Razzie les gustan las bromas y ser juguetones. Sabemos que, en ocasiones, votan con la intuición, con la atmósfera, no con la cabeza. Estoy seguro de que, en alguna de las categorías, hubo cosas peores. Pero hay que reconocer que se lo pusieron a huevo. Jack y su gemela se prestaba a ser sacudida y ha recibido lo que estaba pidiendo.
En todo este asunto hay que reseñar, además, el infalible olfato de algunos para detectar bodrios a distancia. Lo huelen incluso con el océano Atlántico de por medio. Santiago Segura, que es una hacha para esto, descubrió el aroma y se apuntó a Jack y su gemela, haciendo de maromo que trataba de ligar con Jill en un crucero por Mallorca.
Menuda suerte tienen algunos.

1/4/12

Lorax: En busca de la trúfula perdida

A Woody Allen, cuando escuchaba a Wagner, le entraban ganas de invadir Polonia. Yo, cuando veía Lorax, sentía deseos de quemar el Amazonas. Con una desquiciada tormenta de napalm.
Los tipos que hicieron Gru, mi villano favorito, merecían una segunda oportunidad. Aquella mezcla de tonos macarras y tiernos, funcionaba asombrosamente bien. Era desenfadada, divertida, desprejuiciada.
Así que han tomado la segunda oportunidad y, vaya, no puedo decir que la hayan desaprovechado. Más bien me parece un intento de suicidio.
Lorax es una peli infantil y debe medirse por otros parámetros y ser contemplada con otra perspectiva y todo eso. El problema, como muchas, muchas, muchísimas veces, es su tono ideológico que, a fuerza de buenismo ecologista, se vuelve plasta, agota y destroza todo lo demás. Obama está haciendo mucho daño. Es difícil encontrar, en el cine americano (exceptuando la propaganda de guerra), otra película tan descaradamente panfletaria, tan ingenuamente imbécil.
Mucho colorín y muy recargado todo.
Pero cine muy poco.