
Todavía me acuerdo de cuando Zhang Yimou hacía películas con forma y contenido, con estilo y argumento. Ahora hace pastiches, refritos de aquí y de allá. El argumento es idéntico al de Los niños de Huangh Shi. Y Bale es amortajador para poder colocar un par de frases como las de Despedidas.
La peli gustará, y mucho, a la mayor parte del público. El arranque, esa secuencia bélica de 15 minutos, rodada magistralmente, camufla muy bien el culebrón inverosímil que va a venir después. Niñas encantadoras, prostitutas de buen corazón, el americano borrachín que súbitamente se convierte en héroe... Y, claro, como estéticamente Yimou es un genio, todo queda muy bonito.
Aunque técnicamente está bien, el director chino ha entregado un producto muy tonto y complaciente.
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