10/2/09

El desafío: Frost contra Nixon

Otro fraude que parece confirmar que en Estados Unidos, como en España, hay cierta gente mimada por sus respectivas Academias.
Tiene sus momentos buenos, divertidos, inteligentes. No voy a negarlo. Pero, por el tema, se queda lejísimos de Todos los hombres del presidente, por la forma es una mera imitación de Historia de un crimen y, en cuanto al guión, ni punto de comparación con The Queen.
De verdad que nominarla como mejor película resulta extraño. Mucha gente echa en falta a El caballero oscuro en esa lista. Relegar a El desafío: Frost contra Nixon habría estado plenamente justificado. De hecho, yo le daría un aprobadillo justo.
Al fin y al cabo, con lo que uno se queda, es con esas pelucas y esas patillas y esos jerseys azulines encima de la corbata y esos vestidos. Fueron tremendos, los '70.

8/2/09

¿Qué hay, chavalotes?

Santiago Segura vuelve a amenazar a toda España con la realización de Torrente 4.
Hay que admitir su sinceridad: no la había hecho antes porque es un vago.
Por lo visto, la primera escena ya está clara. Torrente, admirador de El Fary (por algo le compuso Apatrullando la ciudad), va a la tumba del cantaor para quejarse de lo mal que está el mundo: ahora hay un negro en la Casa Blanca.
Yo no he visto nada de Torrente porque mucha gente me ha advertido de que, si ves una película suya, quedas absolutamente incapacitado para entender qué es el cine.
Me he informado mejor y es curable. Puedes tomar como antídoto, directamente en vena, sueros de Kaurismäki, Kusturica y Kiarostami. Preferiblemente revueltos. (¿Por qué los apellidos de toda esta gente empiezan con K?)
Como me parece que no es cuestión de pasarse por los extremos, procuraré mantenerme en los puntos medios que acostumbro.

7/2/09

El curioso caso de Benjamin Button

Dos horas y tres cuartos.
Le sobran chorros de minutos.
Me parecen sensacionales muchas cosas de la primera hora de esta película: la ambientación, el tono de realismo mágico, la interpretación de Brad Pitt, su maquillaje, los efectos especiales...
Pero después se derrumba cuando traiciona su propio espíritu. Se convierte en una película romántica más. Una buena película romántica, si se quiere. Pero, al fin y al cabo, una buena película romántica del montón.
Sé dónde está el problema. Una persona que viaja de la vejez a la niñez, alguien que recorre el camino inverso a los demás, tiene como principal sentimiento el de pérdida. La peli apunta algo de eso. Pero como tiene miedo de insistir en ello, de volverse tristona, huye de sus principios.
Lo que más pena me da es la cantidad de escenas que sobran y la cantidad de personajes desaprovechados que hay.
Entiendo que la hayan nominado a muchos Oscars por muchos de sus apartados. Pero lo de "Mejor Película" le viene muy grande.

5/2/09

Cartas para Jenny

La madre de Jenny, antes de morir, le deja 4 cartas para que su hija las abra en fechas señaladas.
La primera para el día de su Bat Mitzva, la mayoría de edad judía. La segunda para cuando decida casarse. La tercera para cuando nazca su primer hijo. Y la cuarta para cuando esté desesperada.
La primera carta la abre cuando corresponde. Las otras tres tiene que abrirlas deprisa y corriendo porque se queda embarazada antes de lo previsto.
La cosa va de un viaje a Israel a modo de maduración, conocimiento de sí misma y de quién era realmente su madre.
Y los personajes venga a llorar una y otra vez, incesantemente: porque se encuentran, porque se despiden, porque recuerdan, porque sí.
Sentimental, aparentemente trascendental y, por tanto, pretenciosa.
Personalmente, estaba tan perplejo por su llanto, que no me emocionó ni una vez.

4/2/09

Tratar con ganas

Antes me enfadaba.
Ahora ya no. Ahora me dan un poco de pena.
Muy ilustrativos los links que me envió e sobre los Goya: uno de Benicio del Toro y otro de los ganadores de los efectos especiales.
Al igual que en My fair lady, tengo la sensación de estar viendo a gente que han sacado de la calle, les han puesto un disfraz durante unos minutos y les han pedido que se muevan por allí. A ver qué tal lo hacen.
Cuando interviene Benicio hay alguien que le llama guapo. También podía, como Audrey Hepburn, haber gritado aquello de:
-¡Mueve ese maldito culo!
Por otra parte, se ve que Benicio del Toro está aprendiendo gramática y retórica en la misma escuela de Magdalena Álvarez: malversación del idioma.

3/2/09

Valkiria

Una de las ventajas de tener un amplio presupuesto es que hasta las cosas más sencillas puedes ornamentarlas adecuadamente.
Lo pienso con calma y Valkiria me parece una cosa bastante intrascendente. Un plan frustrado para poner una bomba. ¿Se puede hacer una película de algo así?
Bryan Singer lo hace. Pero, claro, tiene medios. Al principio nos muestra un ataque aéreo en el que despliega extras, tiros, bombardeos... Después te ofrece el plan, en flash forward, mientras los implicados lo comentan, así que uno lo ve como si hubiese funcionado bien. Te gastas pasta en ello porque puedes. Luego volvemos a la realidad, al plan fallido. En vez de poner una garita de guardia en un plató, lo haces en un bosque real, con medio centenar de extras, barricadas, trincheras... Así da gusto.
Quiero decir que, en el apartado visual, la película te deja satisfecho: esos picados de las plazas alemanas ondeantes de banderas nazis o el ritmo de las acciones en paralelo. Entretenida y ya.
Tom Cruise muy discreto, muy comedido. Se agradece. Bryan Singer le ha atado en corto. Hacía tiempo que no veía a Kenneth Branagh y me acordé de lo que decía Edna Mode en Los Increíbles:
-¡Mamma mía! ¡Qué gordo estás!

1/2/09

La duda

Mi primera duda fue si La duda era, meramente, un complejo ejercicio pirotécnico de ambigüedad o, si realmente, había algo serio detrás.
El guión es sólido y tramposillo. Es decir: una trampa elaborada minuciosamente. Está fabricado con un montón de frases inacabadas, diálogos a medias, ambigüedades. Todo ello es necesario para conseguir lo que se pretende: demostrarnos que la vida es así.
Eso de ir por ahí juzgando a los demás con una, dos, tres palabras, es una temeridad. La vida de la gente es mucho más rica, mucho más compleja. Sus intenciones, muchas veces, indescifrables. Lo que en el fondo piensan... En fin, vete tú a saber cuáles son las motivaciones más profundas de cada persona.
Meryl Streep, Philip Seymour Hoffman, Amy Adams y Viola Davis. Los cuatro están nominados al Oscar. Creo que con razón. La duda es quién o quiénes se lo llevarán. Voto por Amy Adams, aunque sólo sea por reparar lo que dije de ella y de sus papeles de tonta. Dar forma, esculpir y dejar en pie todo ese monumento ambiguo levantado sobre el pilar de la murmuración es una tarea que no está al alcance de cualquiera.
La duda es si en Hollywood aún queda inteligencia para captar la sutilidad o harán una nueva concesión a los clichés de Yo soy Harvey Milk, Frost contra Nixon y compañía similar.