
Total, que fui para allá.
Y no merece la pena.
Es verdad que no es Resacón en Las Vegas. Es verdad que aspira a profundizar, que tiene cierto afán intelectualoide, que quiere hablar de la alegría de vivir. Por desgracia, también es verdad que resulta tópica, previsible en todas sus tramas, convencional hasta extremos insospechados y mucho menos profunda de lo que ella se cree.
De hecho, para ser un drama, es terriblemente superficial.
Me gustó, un poquito (poquito), la trama con la chica española. Pero está tan forzada y tan mal resuelta...
En fin, que no bastan las buenas intenciones.
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