
-¿Qué le está pasando a mi pueblo?
-Es el progreso.
Aunque sea una serie procedimental, cabe achacarle lo poquísimo que desarrolla los elementos seriales. Ha tenido 10 capítulos para profundizar algo más en lo que pasó en Denver, en la relación turbulenta con su hija, en su peculiar tira y afloja de tenso (muy tenso) romanticismo con Lizzie, en las elecciones a sheriff con su subordinado como oponente. Casi todos estos elementos estaban ya en el piloto. Y apenas ha ocurrido nada más.
La han renovado para otra temporada. Si vuelve a salir en verano, cuando no hay nada mejor, quizá me anime a seguir con ella. Pero hay que poner más carne de venado en el asador de la barbacoa.
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