30/5/26

Cuenta atrás

La primera hora me gustó. Es una buena idea. Una bomba de la II Guerra Mundial aparece en un céntrico solar londinense. Curiosamente hay 4 tipos que sabían lo que iba a suceder y aprovechan la evacuación de la zona para atracar un banco.
Por un lado vemos a los militares ocupándose de la bomba, por otro a los polis con la evacuación, por otro a los ladrones. Estas pelis de acción suelen empezar a los 30 minutos. Está empieza a todo galope.
A la media hora ya ha ocurrido todo el tinglado y comienza la fuga, cosa que también está bastante bien planteada.
Así que un buen arranque.
Luego viene el problema. Comienzan los giros en la trama. Y no tienen por qué ser algo malo en sí. La cuestión es que empieza a aparecer gente y más gente mientras de repente perdemos las tramas iniciales por el camino. La aparición de unos implica la súbita desaparición de otros. Algunos por muerte -se puede entender- pero otros porque el guion no sabe qué hacer con ellos. Gugu Mbatha-Raw, con protagonismo fuerte, de repente se va en un plano y no volvemos a saber de ella. Lo mismo pasa con Sam Worthington.
¿Sabes ese flashback que te colocan al empezar la película para que te sitúes y luego salta al presente? Aquí lo colocan al final, cuando a todo el mundo nos importa un bledo y ya no tiene relevancia ni emoción ni tensión. Y acaba allí.
Qué peli tan extraña. Tenía potencial e ideas. Es difícil entender los derroteros que toman y lo deslavazadas que quedan las diferentes tramas.

29/5/26

Al margen (691)

1.
Yeon Sang-ho, el director de Train to Busan, volvió al género de zombis con Colony. En Corea ha arrasado en taquilla. Parece que la acción transcurre en un rascacielos. A ver espabilan las distribuidoras españolas.
2. The Mandalorian and Grogu. Difícil hacer una lectura de los resultados. No es un fracaso pero tampoco es un éxito. 173 millones a nivel mundial. La inversión inicial, más o menos. Veremos cómo se comporta en las siguientes semanas. Pero es evidente que atraer nuevas generaciones no ha funcionado (25%). El 75% son los viejos rockeros. Y muchos de ellos están quemados.
3. Tengo mucho miedo al reinicio de Resident Evil. La saga anterior fue malísima y muy divertida. Temo que la nueva sea muy buena y aburrida.
4. Spider-Noir fue pensada en blanco y negro pero temían perder público, así que hicieron una versión en color. Nicolas Cage culpa al público joven. Porque si algo sale mal la culpa es del público, nunca de los creadores. Yo pienso que cabe la posibilidad de correr riesgos. Pero es fácil hablar de Arte y luego querer el dinero. Eso lo entiendo.

28/5/26

Death Valley. Temporada 2

-El asesino cometió un error. Dejó su identificación en el bolsillo de Eddie.
-¡¿Qué?!
-Es broma.
No creía que fueran a renovarla tras la primera temporada pero ahora caigo en la cuenta de que es la típica serie británica sencilla, encantadora, que seduce a los británicos y que puede tener una decena de temporadas.
A mí me encanta. La trama policiaca es un mero añadido para que se desarrolle la relación entre Chapel y Janie.
Me parece, realmente, que Gwyneth Keyworth es una gran actriz. Tiene una gestualidad acentuada pero sabe expresarla con naturalidad. Su personaje tiene un gran desparpajo y espontaneidad, de modo que no parece sobreactuada. Es una combinación fascinante para la comedia. También me gusta el vestuario de Janie (para ser galesa, digo). Salvo esos pantalones de chándal con una raya roja lateral (inaceptable incluso para un galés).
Hay otra cosa que hacen muy bien. He mencionado en otras ocasiones lo de la tensión sexual no resuelta. Y que debería seguir así hasta el fin de la serie. Aquí cometieron el error de resolverla en la primera temporada pero cortan por lo sano en cuanto empieza la segunda. Los franceses lo habrían embrollado y lo arrastrarían hasta la eternidad. Aquí lo terminan y a otra cosa.
Episodio 4. Mi preferido. Conocemos al padre de Janie. Ponen a escurrir a una comuna hippie y a los influencer veganos. Reaparece la madre de Janie tras cerrar el affaire. Hay un guiño al papel ratonil de Timothy Spall (Peter Pettigrew) en Harry Potter. Me encanta la escena en que Spall y Owen Teale se lisonjean mutuamente mientras Gwyneth Keyworth escucha atónita y, al fondo, tres hippies hacen gimnasia rara. Pero sobre todo están bien esos dobles celos de Spall. Capítulo muy completo.
Por contra el que menos me gustó fue el 5, encerrados en la comisaría. Pudo ser muy divertido pero le faltó chispa y recorrido.
Muy agradable en su conjunto. Sin complicaciones, entretenida.
-Me sorprende que no haya más asesinatos en lugares como éste. Viviendo todos juntos sin wifi. No es natural.

27/5/26

Indomptables

-¿La Muerte pregunta a las personas su edad?
Cuando vi la comedia camerunesa Agents un peu trop secrets no me gustó demasiado. Decidí darle otra oportunidad a la cinematografía de ese país con otro género: un drama policiaco. Los dramas policiacos -el nordic noir lo elevó al máximo en sus mejores obras- son muy útiles como exploración de la sociedad. La policía investiga y eso les lleva a múltiples clases sociales. En esta película también funciona.
Y me ha gustado bastante. Me sedujo desde la primera escena, una conversación contundente de un padre con su hijo.
Una exploración de la empobrecida sociedad camerunesa. No sólo a nivel económico, también el empobrecimiento moral. Da pena ver esa comisaría. Por otro lado lo de torturar a sospechosos aún no es un inconveniente por esos lares. A falta de tecnología, látigo.
El inspector Zachary investiga el asesinato de otro policía: Albert Kounde.
Creo que es muy impresionante cómo conjuga el trabajo violento de Zachary con la propia violencia familiar, la tensión en el hogar, la hija del primer matrimonio que se fue, el hijo mayor aterrorizado, los pequeños acobardados… La complejidad moral del padre está muy bien llevada. No es mal tipo pero ve las calles, teme lo que pueda sucederles a los hijos, trata de protegerlos en exceso, se convierte en un tirano y, finalmente, él es el propio peligro.
Terrible lo del hospital, ligado a la corrupción policial.
No es tanto la resolución de un asesinato sino el conflictivo mundo de los policías cameruneses. Cómo se entrelaza trabajo absorbente, violencia, divorcios, alcoholismo… Tratar de mantener el control, conservar el poder, llevarse un dinerillo. A veces demasiado explícito en la exposición verbal de problemas pero en general es un guion bien escrito, con personajes reales. Huyen de los clichés. Es realista, cruda, pero deja un hueco para la esperanza, para el cambio de las personas.
No me gustó el modo de cerrar lo del poli corrupto. Porque no lo cierran.
Tienen problemas con la fotografía nocturna pero en cambio el sonido es mejor que el del 90% de las pelis españolas.
Buena. 80 minutos, al grano, interesante.

26/5/26

Jack Ryan: Guerra encubierta

No es raro que en EEUU pierdan de vista la realidad y monten los tiroteos que montan. Si organizas una persecución urbana para decirle a un agente que vaya a trabajar, corres el riesgo de que se líe parda por una imprudencia. Menuda broma. Esa secuencia absurda es la segunda de la peli.
Pronto llega otra escena sin sentido: ¿cómo sabe Nigel quién es su contacto si esperaba a otro? ¿Por qué no le avisaron? ¿Y si lo sabe por qué cree que es el enemigo? ¿Y si cree que es el enemigo por qué se acerca? ¿Y por qué cambia de opinión? La primera escena se acepta por lo humorístico. La segunda me empezó a arruinar la película a los 20 minutos. El nivel de despropósito en el barco fluvial era preocupante.
El coche bomba. Alguien tiene que explicarme cómo haces algo tan imposible. No basta con que me digas: la bomba estaba ahí, es magia. Puedes poner una bomba a un cualquiera. Pero no a ese coche. Y si lo heces hay que darle contexto.
El malo, buscado por la CIA y el MI6, te cita en una plaza. Y en vez de enviar al ejército a por el tipo, tú vas y te conviertes en blanco de un francotirador. De verdad que no puedo con las majaderías de esta peli. Se admiten en una comedia o en una que va de aventura loca. Pero es que ¡se lo toman en serio!
Lo siento por John Krasinski. Me cae bien. Pero esto es un bodrio. En todos los niveles. Una trama estúpida y una dirección pésima. Hay pelis de espías buenas, regulares y malas. Ésta, además de mala, es, posiblemente, la más aburrida que he visto en mi vida.

25/5/26

Los SUPERfrikis. Temporada 1

Cuando Hollywood se derrumbe, víctima de su estupidez o ruina económica (o ambas) aún nos quedará Corea del Sur.
Imaginemos que el laboratorio de experimentación de Stranger Things no hubiera estado en Hawkins sino en Corea. Y supongamos que mientras Once iba a lo suyo nosotros seguimos al resto de niños que escaparon.
Mientras aguardamos la segunda temporada de Moving, están Los SUPERfrikis. No son lo mismo. La presente no tiene tanta calidad.
Me costó muchísimo el primer capítulo. Estuve a punto de abandonar. Ese ritmo extraño, ese humor oriental de gritos y gestualidad exagerada, ese prolongar deliberadamente una escena ridícula, cuesta esfuerzo. Exigen mucho del espectador occidental aunque vayamos ya cada vez más prevenidos. Luego, cuando conocemos a los personajes y nos situamos en los ejes principales de la acción se hace más asequible.
En cualquier caso hay que tener agallas para manejar la historia como lo hacen. Situaciones muy dramáticas y dolorosas y, de pronto, un chiste descacharrante. Hay cosas terribles como las innumerables muertes del Niño Inmortal. Ves a ese niño sufriendo una y otra vez y los responsables de esta serie no se toman nada en serio. Si se les ocurre un chiste en medio de la mayor tragedia te lo van a colocar.
Los Niños Prodigio en los que experimentaron saben que van a morir por mutaciones extrañas. Ellos y su Padre buscan al Niño Inmortal que les puede curar. Y se enfrentan a unos superhéroes nuevos. Los SUPERfrikis. Desviaciones de los originales por motivos que no te voy a contar y tú deberás descubrir.
Me costó cogerle el ritmo y el tono. Pero le di tiempo y, al final, la disfruté. Comencé a entender esas disputas interminables, ese desgañitarse y pelearse por chorradas. Esa humanidad estúpida y tierna.
Hay un personaje, Son, que es irritante e inaguantable. A éste no logré acostumbrarme. Menudo plasta.
No puedo recomendarla a todo el mundo. Hay que entrar a modos de interpretación distintos, ritmo, estructura… Pero si aceptas ese humor ridículo característico de Corea, terminarás por quererla.
Y cuando termines no te vayas que aún quedan por cerrar algunas cosillas.
¡Ah! 8 capítulos de 60-75 minutos.

24/5/26

El pasajero nocturno

-Algunas personas lo llaman… el Pasajero.
Ty y Maddie viajan en furgoneta. Presencian un accidente y como buenos ciudadanos bajan a prestar ayuda. Gran error. Un espíritu maligno sube con ellos.
André Ovredal es un director que me gusta bastante, pero ésta es la que menos me ha gustado de las que he visto. Es una película de sus sustos pedestres: subidón de sonido mientras aparece un corte brusco en montaje. Por otra parte, aunque se explica el origen del demonio a partir de leyendas de san Cristóbal, la actuación de dicho demoniejo es un poco estúpida. La verdad es que es la gran pega de casi todas las pelis de terror con espíritus: por qué el demonio no se carga a los protagonistas y punto. La respuesta también es obvia: no tendríamos película. Pero aquí, no sé, como que espera demasiado, ¿no? Tanto que cuando tiene que matarlos ya es tarde. En fin, que un ser de un poder inmenso, toma unas decisiones bastante estúpidas.
Hay tres grandes momentos en la peli. Primero esa secuencia de Vacaciones en Roma. Cómo convierte la proyección de una peli deliciosa en una escena terrorífica es sorprendente. Qué tiene este tío en la cabeza. Segunda secuencia: el parpadeo entre la oscuridad y las luces rojas. Muy lograda la tensión. Y tercera escena: ese paseo macabro de la furgoneta sobre un campo sembrado de cadáveres.
No es de lo mejor del director pero aún así logra unas cuantas ideas visuales llamativas. Hay algunas más, breves, puntuales, aparte de las mencionadas. El argumento es un tanto antojadizo pero visualmente tiene su terrorífico encanto.