Comienza
el capítulo 4x01 y ¿qué locura es ésta? Aparecen Linda
Hamilton
y Franka
Potente.
Lo de Hamilton
es ocasional pero lo de Potente
es para quedarse. En forma de villana. Y menuda villana pirada. Vaya
personaje desquiciado que han construido.
Capítulo
4x04. Muy bueno. Dejamos la reserva navajo y nos vamos a Los Ángeles
de los años 70. Maravillosa fotografía. Allí nos reencontraremos
con Emma, que la necesitábamos. El conflicto entre Leaphorn, Chee y
Manuelito estalla en el peor momento, mientras buscan a la
adolescente en fuga. Y en un momento suena Get
Up (I Feel Like Being a) Sex Machine
de James
Brown,
que si estabas vivo en los 70 la oíste sí o sí. Y sale Titus
Welliver.
Capitulazo,
ya digo.
Me
gusta esta temporada porque me recuerda a la escritura de Raymond
Chandler.
En el desarrollo hay algo de azaroso, de errático. Estás donde
tienes que estar pero las cosas no suceden como esperas,
especialmente desde que aparece Sonny, un tipo que cree controlarlo
todo y deja caos a su paso.
Conocimos
otra siniestra leyenda navajo: el hogan
de muerte, una
maldición que Chee
se
niega a creer pero que traerá consecuencias.
No
me gusta parte del final: ese rollo de terror psicológico no me
encaja con la trama policiaca. Sobre todo porque es un cliché
demasiado sobado. Bien Franka Potente como perturbada pero la
trama está sólo para llenar la primera mitad del último capítulo.
Inverosímil y hasta un poco ridículo. Mal escrito.
Salvo
eso funcionó estupendamente. Estuvo bien que salieran de la reserva
y se movieran en territorios no explorados.
Está
renovada para una 5ª temporada y ya sabemos de qué irá el caso.

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