28/2/11

Oscar 2011

Dicen que ha sido una ceremonia muy aburrida.
Como todos los años.
Bien. Este es uno de esos muchos casos en que la gente confunde realidad e imaginación, una de esas situaciones en que las expectativas están muy por encima de lo que las cosas son. No sé qué películas se monta la gente en la cabeza.
Hay un numeroso grupo de personas para quien el mayor interés de los Oscar (y esto para mí es incomprensible) está en lo que las famosas llevan puesto. También aquí hay como una especie de premios informales y se hacen categorías con la mejor vestida y la peor vestida. En la peor vestida gana casi siempre Helena Bonham-Carter; es casi imbatible. En la mejor vestida está bastante abierto. Pero alguien debería advertirles a estos seguidores de la moda que la alfombra roja no es la ceremonia en sí. Que, de hecho, se acaba antes de la ceremonia. Así que, luego, se van a aburrir necesariamente.
La ceremonia, para los que no lo sepan, es una entrega de premios: unas estatuillas doradas que se entregan (bastante arbitrariamente) a la gente que ha hecho películas ese año. Una simple entrega de premios. Así que, ¿cómo no va a ser aburrido?
Todavía no ha habido nadie que haya conseguido hacer amena una entrega de premios. ¿Por qué habrían de conseguirlo en los Oscar, con lo larga que es?

27/2/11

The mechanic

Jo, tío, de verdad. No se puede hacer esto.
No puedes empezar una película contando la vida sucia y oscura de los asesinos a sueldo, llorando las miserias humanas de las almas enfangadas, envolviendo en sordidez la tristeza de esas vidas, construyendo la apariencia de un drama como si pretendieras emular a Shakespeare mientras aparentas pedir disculpas por no estar a su altura.
Y, luego, despacharte con unas peleas de coña, con coches corriendo dentro de autobuses y explosiones de gasolineras.
Una cosa u otra. Pero las dos a la vez... Ahora me canso de ser serio, vamos a por una ración de sopapos. Ahora me he pasado, volvemos a hacer como si esto fuera verdad.
Y Jason Statham, que sigue sin ir a clases de interpretación, con esa cara de marmolillo.
Rescato una buena frase:
-Voy a poner un precio tan alto a tu cabeza que querrás dispararte en la cara cuando te mires al espejo.

26/2/11

Objetivo Terrum

Circula por ahí un guión que lo mismo sirve para un roto que para un descosido. Cuando uno no tiene ganas de pensar, coge ese guión, le cambia los nombres a los personajes, modifica los escenarios y a tirar para adelante. Así se hizo Pocahontas, Bailando con lobos, Avatar, Objetivo Terrum... Dos razas o culturas enfrentadas, un hombre y una mujer a cada lado, un conflicto de grandes proporciones. Una vulgarización de Romeo y Julieta.
Objetivo Terrum se parece a Avatar demasiado. En realidad Avatar se parece a Objetivo Terrum, ya que esta peli de animación se hizo dos años antes. Y, así como Avatar no tiene justificación ninguna por su falta de originalidad, Objetivo Terrum puede alegar que se trata de una peli para críos. Además es bonita, tiene cierto lirismo y tanto su pacifismo como su belicismo son menos ingenuos que los de Avatar.
Aristomenis Tsirbas, el director, se ha currado a tope el diseño de la gigantesca nave nodriza humana. Se nota que le gusta Star Trek y Galáctica: Estrella de combate.

24/2/11

Fernando Trueba, Bigas Luna...

Mañana se estrena Chico & Rita, una película dirigida por tres directores: Fernando Trueba, Javier Mariscal y Tono Errando. Leí críticas maravillosas sobre los dibujos así que me fui corriendo a ver el tráiler.
Bueno, lo aguanté hasta el final, pero qué quieres que te diga. Alguien de Pixar habría hecho algo similar usando sólo los codos. A veces podemos ser muy pedantes. Como está Javier Mariscal hay que decir que precioso y muy bonito. Pues bueno.
¡Eh! ¡Que Blancanieves es de 1937!
La cosa es que al ver a Fernando Trueba me acordé de algo que no había mencionado al hablar de The fighter, algo que, sin embargo, es lo mejorcito de la peli, algo en lo que convendría insistir. Me refiero a esa secuencia en la que Mark Wahlberg y Amy Adams van a ver Belle epoque. El uno dormido, la otra con cara de flipar y unos comentarios bastante cínicos a la salida. No sé qué les pasaría a los guionistas de The Fighter pero me parecieron especialmente acertados.
Creo que Fernando Trueba, al igual que Bigas Luna, sería un candidato óptimo para la Academia de Cine. Los del gremio están un poco enfurruñados porque de la Iglesia y Bollaín dedicaron más tiempo a dirigir películas que a dirigir la Academia. No van a dejar que eso pase con el próximo que llegue. Así que, excelente ocasión, ¿no? Nos libraríamos durante un tiempo de Trueba o Luna.
Y, para no ser totalmente petardo con el cine español, daré mi enhorabuena a Jaume Collet-Serra, número 1 en la taquilla americana con Unknow. Pero claro, de este señor, que se fue a hacer las Américas, nadie quiere acordarse.

23/2/11

Sin retorno

Miguel Cohan tiene una idea buenísima: esa secuencia final bien medida, controlada y dirigida. Y un problema gordo: cómo llenar la hora y media precedente para hacer un largometraje.
Algunas de las cosas que se le ocurren para el relleno están bastante bien. La mayoría son simplemente eso: relleno.
Entre el drama y el suspense de investigación no encuentra el ritmo adecuado para ninguna de las dos. Comienzo. Siete meses después. Tres años y medio después. Tres momentos que no ocurren cuando deberían ocurrir, que no desempeñan el papel determinante que deberían.
La ejecución, la puesta en escena es demasiado casera, creo yo. La peli no está mal y me gusta esa disección acerca de la mentira, cómo erosiona a la persona, la familia, las amistades, la sociedad. Pero resulta inconcebible que ganara la Seminci ex aequo con Copia certificada. Si uno las compara, la diferencia es abismal.
Bien por Leonardo Sbaraglia y Bárbara Goenaga. Un matrimonio bien avenido, él humorista, hasta que un día descubre la poca gracia que tiene la realidad de la mentira.

20/2/11

Death note

Un Death note es un cuaderno especial que procede del mundo de los Shinigamis. Si escribes el nombre de alguien mientras tienes su rostro en mente, esa persona muere de un infarto 40 segundos después. También puedes ser creativo, echarle imaginación, y hacer que muera como tú quieras. El cuaderno cae en manos de Yagami Light, alias Kira, y le seguiremos durante los años siguientes.
Hay más reglas pero, en esencia, ese es el punto de partida de la serie. La animación, los movimientos de los personajes, tienen las habituales carencias de las series anime. Pero es el único punto débil de una serie muy lograda. El dibujo es maravilloso y, en ocasiones, magistral. Hay buenos personajes (especialmente el dective L) y momentos dramáticos muy conseguidos (Misora Naomi y la nevada, la supresión de personajes que parecen tan esenciales que no te lo puedes creer, la historia del fiscal y, por supuesto, ese final de tragedia griega).
Pueden gustar o no algunos extraños giros de guión (la pérdida de memoria y la recuperación, asociadas a la renuncia o reencuentro con el Death note), hay algunos altibajos en las tramas, a veces es complicada. Pero el conjunto es de un altísimo nivel.
Combina muy bien la investigación policial con el aspecto para mí más interesante: el modo en que los personajes se plantean la moralidad de asesinar a criminales para hacer un mundo mejor. Sin ser pretenciosa, es elocuente, con una lógica bien desarrollada. Al fin y al cabo, ¿quién no se animaría a escribir un nombre o dos? Y, luego, quizá, sólo quizá... convertirse en un dios de un mundo nuevo.

19/2/11

Campeón (Secretariat)

Y del regodeo en los más profundos abismos de depresión humana de Cisne Negro, pasamos al pastelón merengado de Disney.
Campeón es la historia de Secretariat, considerado el mejor caballo de carreras de todos los tiempos. De 1948 a 1973, ningún equino logró la Triple Corona (las tres carreras más importantes). Secretariat no sólo las ganó sino que, además, pulverizó récords que no se han vuelto a superar. La responsable de todo ello: un ama de casa (Diane Lane) con intuición y decisión.
Temas apuntados en la película: familia burguesa conservadora con una hija hippie, cuestión racial, guerra de Vietnam, cambios sociales en la época, separación matrimonial... Temas desarrollados: ninguno. Todo aquello de lo que se podría haber extraído algo de garra, de fuerza dramática, se aparca a un lado para que no estorbe en esta carrera de éxitos fulgurantes.
John Malkovich anda por ahí, entrenador del caballo y entrenado por el director, férreamente controlado para que no se desmadre.
Otro álbum de tópicos para la extensa colección de Disney.

18/2/11

Cisne negro

Otra de Aronofski exactamente igual a todas las anteriores.
Sí, vale, ya sé que, por ejemplo, Woody Allen, hace siempre la misma película. Pero qué quieres que te diga, a Woody Allen le veo ingenio, gracia, actualización de lo que cuenta a los tiempos que corren.
Aronofski, desde 1998, se limita a entregarnos una variante de sus obsesiones.
Come, bebe, drógate, acuéstate con toda la gente que puedas, disfruta de los placeres rastreros de la vida, mantén un perfil bajo, sé mediocre. Fíjate lo que pasa con la gente que tiene un objetivo en la vida. Fíjate en el matemático de Pi, en el drogata que pretendía mejorar su vida en Réquiem por un sueño, en el científico de La fuente de la vida, en el luchador de El luchador, en la bailarina de Cisne Negro. Fíjate. Gente con objetivos, con una ilusión. Es decir: enfermos mentales, tarados, chalados que acaban suicidándose. Trastornados.
No sé por qué el cine de este señor gusta a tanta gente. A mí, personalmente, ni me sorprendió ni me sedujo en ningún momento. Suponía lo que iba a pasar antes de ver la película y lo confirmé en el momento en que Vincent Cassel cuenta de qué va El lago de los cisnes. Por cierto: ¿sólo a mí me parece una forma muy pedestre (muy cutre) de explicarlo? ¿No se supone que las imágenes deben bastar para expresarlo? ¿Sólo a mí me parece que toma al público por estúpido (ignorante) suponiendo que no sabemos de qué va El lago de los cisnes? Además, toda la metáfora me parece de una obviedad bochornosa.
Impresionante Natalie Portman. No lo niego. Pero es lo único bueno de una película muy mala.
En fin. La próxima película que dirigirá Aronofski será una de Lobezno. ¿Lo dejará vivo alterando por primera vez su argumento? ¿Matará al superhéroe? Igual consigue sorprenderme.

16/2/11

Trolljegeren (Cazador de trolls)

Aquí está el primer aperitivo que he conseguido de una película noruega estrenada en Sundance.
Es una mezcla entre El proyecto de la bruja de Blair y Monstruoso, pero mucho mejor hecha que las dos anteriores.
Un grupo de estudiantes de periodismo de la Universidad de Volda rueda un documental sobre un presunto cazador furtivo de osos. Pero, cuando dan con él, resulta que, en realidad, el tipo se dedica a cazar trolls.
Hasta ahora, tal empleo (el de cazador de trolls, no el de periodista) se ha mantenido en secreto por razones bastante obvias, pero el cazador está cansado del sueldo y condiciones de trabajo y acepta a los chicos. O tal vez haya otros motivos. Por supuesto está el burócrata que no quiere que nada de eso salga a la luz.
Rodado como un documental tiene mucho humor. Me hizo muchísima gracia. Hay cosas tronchantes: las teorías muy científicas de la veterinaria sobre por qué los trolls se convierten en piedra o explotan al recibir la luz del sol, el traje y la jeringuilla para conseguir una muestra de sangre, los remordimientos del cazador cuando mató a trolls preñadas (una carnicería), las torres de alta tensión como cercas, el discurso final del ministro...
La película está llena de ironías de este estilo, de bromas sobre teorías conspiratorias, de la ignorancia en que viven las masas.
Espero que monten un festival de Sundance por aquí. De verdad que, en muchas ocasiones, es casi el único cine que me gusta ver. Menos mal que internet es nuestro aliado.

14/2/11

Goya 2011

No he visto Pa negre así que no puedo opinar. No la he visto porque el género me satura. El guerracivilismo español visto por españoles es como las pelis de terror: sale una película cada semana.
Dudo mucho, en cualquier caso, que sea mejor que También la lluvia.
De todos modos creo que, en los Goya de este año, no se ha hablado mucho de cine. Bueno, la verdad es que nunca se habla mucho de cine. Se habla del no a la guerra, de Buenafuente, de las descargas... En realidad, se habla de casi cualquier cosa menos de cine.
De lo que se hablaba este año era de castigar al Presidente de la Academia y a la Vicepresidenta de la Academia. De la Iglesia y Bollaín. Al primero por abrir la boca, a la segunda por tenerla cerrada.
Y eso lo han hecho con todas sus consecuencias.
300.000 espectadores menos. Si no llegan a promocionarlo de un modo tan original...

13/2/11

Disfrutando los sleepers

Casi todos los años tenemos, al menos, un sleeper, una película dormida que, sin promoción, sin publicidad, se abre camino a fuerza de pura calidad.
Ya hablé de Winter's Bone convencido de que no se estrenaría. Hace tres meses ninguna distribuidora española la tenía. O, al menos, no pensaba estrenarla. Hace tres meses era un artículo con pocas posibilidades.
Ahora está ahí, con 4 nominaciones a los Oscar.
Bien. Te la recomiendo. Llegó este viernes a la cartelera de la mano de Golem. En la nota que envían a los medios dice textualmente:
El día 11 de febrero llega por fin a las salas, Winter's Bone.
¿Por qué por fin? ¿No es culpa suya que no haya llegado antes?
En fin. A pesar de todo hay que darles las gracias. Podía haber pasado como el año pasado con Un sueño posible.

12/2/11

Sed de venganza

El primer plano de la película es para la anabolizada y sudorosa anatomía de Dwayne Johnson. Le tienes a él y tienes sus músculos. ¿De qué irá la peli?
Pues, por extraño que pueda parecer, la acción brilla por su ausencia.
Peli rarita. Muy rarita. Es como un globito perdiendo aire. Muy bonito cuando está hichado, se desinfla sacudiéndose sin rumbo a un lado y a otro y acaba con una apresurada pedorreta final.
Es una película de acción que alguien ha querido convertir en un drama. Y lo que queda es una película pretenciosa y aburrida.
Un tío sale de la cárcel y se pone a matar a quienes mataron a su hermano. Le persiguen un asesino a sueldo, y un par de polis: una Carla Gugino elegante y un Billy Bob Thornton drogadicto. Más allá de un par de buenas escenas (entrada en el quirófano, entrada en casa de la madre) no hay nada más que vaciedad dramática y una casi increíble previsibilidad. Creo que todo espectador se dará cuenta de lo que está pasando mucho antes que una despistada Carla Gugino.
Así que ojo: no es que seas un buen detective, es que la peli es mala. Lo digo para que no vayas por ahí presumiendo de dotes deductivas.

11/2/11

Valor de ley

Lo que menos me esperaba de un western de los Coen es su tremendo clasicismo. No están presentes las habituales marcianadas de los brothers. No hay tiroteos llamativos filmados con montajes extraños. No hay duelos rocambolescos. Ni siquiera se puede decir que haya mucha acción.
Hay, eso sí, tres interpretaciones muy buenas. Jeff Bridges, Matt Damon y Hailee Steinfeld. Interpretación y caracteres muy atractivos. El viejo Marshal, el maduro Ranger, la jovencita con ansias de venganza. Impresionantes voces en la versión original, la voz ronca de Bridges, el cambio de voz de Damon tras morderse la lengua.
La película se basa en la relación entre los tres, su modo de ser, las conversaciones que mantienen... No hay mucho más y, sin embargo, te mantiene pendiente de lo que pasa, de esa búsqueda del malo.
¿Se puede decir algo mejor? Es un western de los de antes. De los de antes de Peckinpah, quiero decir. De los que hacían Hathaway y Ford. Así que bien. Muy bien.
Me encanta esa escena en la que Mattie, después de disparar a un hombre, rechaza una taza de café porque sólo tiene 14 años. Chiquilla dura. Terrible para los negocios. Porque en este mundo nada es gratis salvo la gracia de Dios.

8/2/11

Twin Peaks

Jueves, 23 de febrero. Twin Peaks, cerca de la frontera con Canadá. 51.201 habitantes.
La serie acaba en el capítulo 9 de la segunda temporada. Lo que va de ahí al 22 es un intento de prolongar la historia o, mejor, de sacar otra historia aprovechando la galería de personajes absurdos, descabellados, irritantes y encantadores que pueblan Twin Peaks. Estos rednecks, estos paletos, viven sus propias aspiraciones y sueños de grandeza en una sociedad pequeña y endogámica donde las aspiraciones, los sueños y la grandeza son imposibles. Los choques son inevitables.
Twin Peaks puso patas arriba el modo de concebir las series en los 90. Del mismo modo que lo hizo Lost en la primera década de este siglo. Y, curiosamente, ambas series destacan por su extraordinario repertorio de gente con historias sorprendentes.
Bueno, y también por un capítulo final surrealista, sin pies ni cabeza, sin sentido alguno.
La mujer del leño, el policía llorón Andy, la dulce secretaria de la comisaría Lucy, el agente Cooper del FBI conocedor del mundo exterior, las reinas del lugar (Donna, Audrey, Norma, Shelly y... Annie, ¿Annie?), la exótica oriental Jocelyn, el psiquiatra necesitado de psiquiatría Jacoby, el mayor Garland y sus ovnis, el maltratador Leo, Leland, Hank. Y agentes del FBI secundarios y extravagantes, como David Duchovny travestido de agente Denise, el psicópata Windom Earle o el mismísimo David Lynch sordo que sólo oye a una mujer. Y el sheriff Harry S. Truman, el único ser normal.
Y las cosas oscuras del bosque.
Viernes, 24 de febrero. Twin Peaks, cerca de la frontera con Canadá. 51.200 habitantes.
¿Quién mató a Laura Palmer?

7/2/11

The fighter

Tiene mucha más importancia el drama que el boxeo, cosa que me parece bien. Por supuesto, el final es la gran pelea, pero está muy bien contada la historia de esta peculiar familia.
Melissa Leo es la madre de nueve hijos: 2 varones y 7 mujeres. Todos igual de bruticos. Genial esa escena en la que las 8 mujeres de la familia van a por la novia (Amy Adams) de Micky (Mark Whalberg). Melissa Leo es también la manager de Dicky (Christian Bale), un tipo que es el orgullo del barrio, un campeón que tira su carrera al engancharse al crack. Ahora, Dicky se limita a entrenar a su hermano Micky que no tiene tantas opciones como él. O eso creen todos.
Me parece un gran retrato de familia, desestructurada a su manera, unida a su manera. La casa de Melissa Leo es como un harén. Las 7 hijas rondando por allí, viviendo del dinero que los hermanos sacan al dejarse partir la cara en el ring. El hombre de la familia hace lo que puede, recibe insultos, golpes y sartenazos. Y, sin embargo, ahí está, tratando de hacer lo correcto por Micky, enfrentándose diariamente a la jauría de hembras.
Un barrio obrero, personajes originales, gente que vive el día a día. Impresionante la interpretación de Melissa Leo y Christian Bale (sobre todo Christian Bale) que, siendo secundarios, se comen a los supuestos protagonistas (Mark Whalberg y Amy Adams).
Y, bueno, además los combates de boxeo son bastante buenos. Un tipo con buena pegada el tal Micky. Le bastan tres golpes en condiciones para sobreponerse a las tundas que le meten.

6/2/11

La trampa del mal

Sigo pensando que Shyamalan es un tío al que le sobran ideas. Quien no le entiende es porque no quiere. Quien no le entiende es porque piensa que debería hacer siempre El sexto sentido. Y Shyamalan no quiere hacer siempre la misma película.
La trampa del mal no está dirigida por él, pero el guión sí es suyo. Habrá quien la critique, de nuevo, porque no es El sexto sentido. Pero la película es lo que es: la primera de una serie de relatos que se engloban bajo el nombre de The Night Chronicles. Sigue el estilo de los Cuentos Asombrosos que Spielberg coordinó en su momento. Es muy televisiva en cuanto a formato y duración (75 m.). Así que uno puede hacer dos cosas:
1. Patalear y llevarse un berrinche porque Shyamalan no ha hecho una superproducción de dos horas con giros sorprendentes cada 10 minutos.
2. Disfrutar con una entretenida muestra de terror y tensión perfectamente milimetrada.
Hay mucho de Hitchcock (ese modo de seguir las reglas del suspense), del propio Shyamalan (especialmente Señales) y de Agatha Christie (Diez negritos).
Me gustan los títulos de crédito del comienzo: esa vista invertida de una ciudad. La mirada volteada de quien no distingue entre arriba y abajo, bien y mal, orden y anarquía.
El diablo viaja en ascensor.

5/2/11

Enredados

Me gustaría bajarle la nota.
Es otro cuento, el enésimo, de princesas. Con el mismo argumento. Esta vez, la variante, para distinguirla del resto de películas de princesas, es el asunto de volar del nido, madurar, perseguir los sueños, separarse de las faldas de una mamá sobreprotectora. Pero todo lo demás es previsible de comienzo a fin, con los mismos giros que todas las demás pelis de princesitas de Disney.
Disney sabe que cuenta con una ventaja: siempre aparece una nueva generación de niñas que no ha visto las películas anteriores.
Por eso me gustaría bajarle la nota.
El problema es que, técnicamente, Disney es arrolladora. Está uno bufando por la nariz, a la par que el corcel Maximus, cansado de la relación mamá/niña, bruja/princesa, cuando te sirven una escena espectacular.
¿Cómo no rendirse ante la taberna de El patito frito? ¿O con la secuencia del encendido de los farolillos? ¿O sencillamente con esos metros y metros y metros de cabellera mágica que dan pie a un montón de ideas curiosas?
Me gustaría bajarle la nota.

4/2/11

127 horas

Este es el cuento de un hombre y de una piedra que estaban destinados a encontrarse desde el comienzo de todos los tiempos.
La secuencia de la amputación del brazo es, por supuesto, una carnicería. De eso va la peli, así que Danny Boyle la filma de un modo bastante explícito y tan bien como todo lo demás, con esa musiquita chirriante cada vez que la navaja toca nervio, o tendón o lo que sea.
Un tipo atrapado por una piedra. Lógicamente hay similitudes con Buried. Pero en 127 horas hay un dinamismo sorprendente: primerísimos planos, planos ficticios en el interior del brazo, movimientos que pasan del rostro de Aron a un vista aérea del cañón, pantalla partida, cámara oficial, cámara amateur, imágenes fotográficas, escenas superpuestas... En este sentido es lo opuesto a Buried porque hay auténtico frenesí.
Humor peculiar. Y un poquito macabro como el de a qué temperatura se debe servir la orina. Pero magistral esa secuencia en la que Aron se imagina en un reality show, comentando en directo cómo se siente mientras es abucheado o aplaudido por la audiencia.
Hay muchas cosas buenas en esta película. Y alguna durilla.
Es también la historia de un hombre que aprendió a dejar notas.

1/2/11

Parks and Recreation. Temporadas 1 y 2.

Cuando comenté el episodio piloto afirmé, sinceramente, que ya tenía suficiente. Pero como mi hermana insistió, vi alguno más.
Y, así, poquito a poquito, cuando uno tiene 20 minutos, le echa un vistazo. Vamos a ver qué pasa con estos funcionarios. No me entusiasma y, pese a que los capítulos son cortos, a veces me parece que les sobra metraje. Pero los personajes tienen algo. Algo de..., no sé, humanidad, podríamos llamarlo. Esa faceta que uno no encuentra nunca en un funcionario o en un político. Resulta que son seres humanos, con alma y cuerpo. No son robots programados por etiquetas de burocracia.
Desde ese punto de vista, Ron Swanson me cae genial. Es el jefe, no da un palo al agua, contrata como secretaria a la que evita que le lleguen llamadas o gentes, se salta las normas siempre que puede y su mayor aspiración es comer y dormitar en su sillón. Y, sin embargo, es un liberal total que sabe que todo funcionaría mejor si estuviese privatizado, que es consciente del derroche que representa su puesto de trabajo y el de todos los demás que están a su alrededor.
Otro personaje impresionante es el de April Ludgate, contratada para poner papel en la fotocopiadora porque nadie lo va a poner si ella no está. Y a ella le parece mucho esfuerzo. Así que Ron Swanson descubre todo su potencial: otra evitadora de problemas como él. Apática, desconcertante, inquietante, muy graciosa. Hay que verla como coge (y cuelga de inmediato) el teléfono.
Y, una vez más: el problema es que todo esto es bastante cierto. Estaba escribiendo la entrada cuando me ha llegado un e-mail de un organismo del Estado con un asunto similar. Un tema que es para ellos fundamental y que yo no puedo sino reírme y llorar al ver cómo tiran nuestro dinero.
Ahí dejo una imagen de los dos.