31/12/08

The Fall. El sueño de Alexandria

Hay que concluir el año de un modo especial.
The Fall. El sueño de Alexandria es, en mi opinión, la película más especial del año.
Alexandria es una niña que se recupera en el hospital de su brazo roto. Hace amistad con un hombre que empieza a contarle un cuento maravilloso y trágico. Lo que Alexandria no sabe es que el hombre la manipula para poder suicidarse.
Visualmente es una maravilla: los paisajes parecen haber salido de cuadros de Dalí y la arquitectura de Escher. Y son reales. Tarsem es onírico, surrealista, hipnótico. Mezcla coches antiguos, pirámides, vestuarios barrocos, molinos de viento; hechiceros, bandidos cosmopolitas, malvados gobernadores españoles; India, África; Oriente y Occidente; cine, sueños y realidad; la mujer.
Es cine distinto: con otro ritmo, otra narrativa, otro lenguaje.
No es lo más indicado si uno quiere ver la misma película de siempre. Pero cuando te apetezca algo diferente, Alexandria te encantará.

30/12/08

Mestizo, café con leche

Está claro que Australia no va en serio.
Todas esas postales, el humor casi infantil, el repetido taco de diantres...
A uno, obviamente, enseguida se le ocurre pensar en Lo que el viento se llevó. Porque lo ha dicho el director y porque hay cosas que casi son un calco. En la comparación, no podía ser de otra manera, sale perjudicada.
Y pese a todo es increíble lo rápido que se pasa el metraje entero. Es western, bélica, comedia, drama, romántica, aventuras, exotismo... Mestiza, café con leche. Creo que a Australia le falta, por paradójico que pueda parecer, una hora más de duración.
Porque está claro que Señora patrona es señorita Escarlata, que Drover es Rhett Butler, que Faraway Downs es Tara, que los japoneses son los yanquis y los australianos son los confederados. Y le falta profundizar en muchos personajes que parece que se quedaron en la sala de montaje, especialmente una Cath Carney que tenía toda la pinta de querer ser Melanie Hamilton.
No pasa de ser una historieta que no llega a historia, pero le agradezco a Baz Luhrmann que me recordara esas épocas en que el cine duraba lo que un festín y no lo que un aperitivo.
Y no deja de ser un decente ejemplar de ése género al que podríamos denominar: cuando crezcas, todas estas tierras serán tuyas.

28/12/08

Lo que el viento se llevó

Es lo que tienen los clásicos: te sientas a verlos y te enganchan. Película de 1939, con el color casi recién inventado y te sigue sorprendiendo lo bien hecha que está. Escenas de masas, ritmo adecuado, interpretaciones... Scarlett O'Hara, Rhett Butler, Mammy... Frases inolvidables, el incendio de Atlanta...
Tara.
Ayer la echaron por la tele. Con anuncios, 5 horas. Por supuesto, así es imposible ver una película. Además, era una cadena pública. Que, para empeorar las cosas, insertaba ocasionalmente anuncios de programas futuros en la parte inferior. Como si fuese fútbol.
Ya sé que si uno quiere ver una película tiene que usar el DVD. Lo que no me parece bien es que algunos aún pretendan hacernos creer que la televisión transmite alguna clase de cultura. Si Lo que el viento se llevó está en la misma categoría de Corazón de invierno, tendré que batirme en duelo con alguien.
Que escoja arma y nos vemos a las 7 detrás de las caballerizas de Tara.

26/12/08

No lo pillo

The Spirit tiene una estética bonita.
Y, aún así, habría que ponerle peros. Porque no es la autoestética de Frank Miller y, desde luego, no es la estética de Will Eisner.
El guión no hay por dónde agarrarlo. Octopus busca la sangre de Hércules. Sand Saref busca el vellocino de oro de Jasón. Se equivocan de caja. En vez de cambiársela amigablemente, hay una sucesión de asesinatos, la policía se implica, Spirit se implica y ocurren una serie de acontecimientos sin sentido. Al final se cambian la caja, claro, pero de malas maneras.
Es surrealista. Como en cualquier cosa surrealista hay cosas que tienen gracia. Al menos a mí me hicieron gracia. Samuel L. Jackson y Scarlett Johansson vestidos de nazis de tebeo. Aunque es posible que eso no haga gracia a mucha gente. O chistes bobos como el del propio Samuel L. Jackson diciendo:
-Estás más muerto que Star Trek.
¿Es gracioso? No lo sé. La frase estaba tan fuera de sitio que me hizo sonreír. Pero admito que es, simplemente, surrealista.
Bien. Está Samuel L. Jackson, ya lo he dicho. Y el protagonista masculino que es un tal Gabriel Macht. Le conocen en su casa porque estuvo cenando en Nochebuena. Este es todo el reparto masculino con algún interés. Porque lo cierto es que todas las féminas que aparecen son las auténticas protagonistas. Un protagonismo... surrealista.
Eva Mendes: seductora coleccionista de joyas (y maridos que le posibilitan esas joyas). Spirit está enamorado de ella (todo el mundo sabe por qué) y ella de él (nadie sabe por qué).
Scarlett Johansson: inexpresiva, disfrazándose de nazi o de señorita de los sesenta. Es la única mujer de la película que no se enamora de Spirit y nadie sabe por qué.
Sarah Paulson: es ésa que hizo de protagonista en Studio 60 on Sunset Street. Aquí hace de doctora y enfermera particular de Spirit. Lo amó antes de que Spirit muriera la primera vez y ahora, aunque le engaña con todas, le sigue amando. Nadie sabe por qué.
Stana Katic: conocida sobre todo por ser la última chica Bond fallecida por beber petróleo en exceso. Aquí, en mi opinión, es la única que hace algo interesante: reflejar el espíritu de The Spirit de Will Eisner. Es la agente de policía Morgenstern, divertida y dispuesta a todo. Se queda coladita por Spirit en cuanto lo ve y, obviamente, nadie sabe por qué.
¡Y Paz Vega! Ella es la exótica bailarina Plaster of Paris que primero salva y luego apuñala a Spirit sin que nadie sepa por qué.
En fin. Que el tío las vuelve locas sin que se sepa por qué. Me dejo en el tintero a la primera víctima, a la periodista, a la muerte (que se llama Lorelei)... Y tienes que tener en cuenta que va con una máscara (nadie sabe por qué) tapándole la mayor parte de la cara.
¿Tan feo será?
Te habrás dado cuenta que me pasé la película tratando de atar cabos. Cosa que jamás debes hacer si estás viendo una película surralista o con un guión que no hay por dónde cogerlo.

25/12/08

El ilustre caballero Desperaux

No creo que El valiente Desperaux vaya a tener mucho éxito en las pantallas. Los adultos la verán como una película para niños y a los niños les resultará compleja.
Y, sin embargo, es un cuento bonito, original, con momentos imprevisibles. Al final, claro, todo acabará bien porque es un cuento. Pero la mayor parte del metraje está teñido de un hálito de languidez, de melancolía, casi de tristeza. Apenas hay humor y sí muchas referencias a la literatura caballeresca, a los ideales de honor. Porque Desperaux, pequeñajo, orejotas, valiente, se somete al código de la caballería y jura decir siempre la verdad. Es un Quijote que al leer un libro humano se considera obligado a devolver la libertad a una princesa. Y hasta se permite el lujo de hacer un poquito de teoría de la literatura cuando lee por primera las palabras Érase una vez...
Se dispersa en múltiples tramas y la animación, sobre todo los movimientos, no acaba de estar afinada. En cualquier caso su propuesta logró sorprenderme: tan seria, tan arriesgada, tan lejos de la carcajada fácil por la que apuesta Dreamworks. Espero que a la Universal no le hagan daño los resultados de taquilla en este primer intento de animación y siguen adelante.

24/12/08

Di que sí

No es que sea una película mala con avaricia pero, en esta ocasión, me hizo sentirme al límite de lo soportable.
Hace 20 años, quizá, podría haberle visto alguna gracia a las muecas de Jim Carrey. Que a sus 46 años siga haciendo las mismas monerías, contorsiones faciales, gestos histriónicos y, digámoslo claro, estupideces, demuestra que no sólo no sabe actuar sino que, además, ni siquiera sabe qué significa eso. El show Truman, una vez más, viene a confirmar que era una gran película a pesar de él y no gracias a él.
Esa secuencia en que se envuelve la cara con papel celo es tan estúpida, tan superflua, tan dirigida a buscar la risa forzada, que estuve a punto de abandonar. Sólo mi entrenamiento y mi disciplina personal, probada ya en muchas otras situaciones semejantes, permitió que pudiese seguir adelante hasta la conclusión de la película.
Bien es cierto que en cuanto llegó el fin, no había quien pudiera obligarme a contemplar un solo segundo de los títulos de crédito. Y no lo hice.

23/12/08

Héroes: 3ª temporada

Hay cosas deliciosas en esta serie: Hiro Nakamura, adulto, junto a Hiro Nakamura, niño, haciendo los mismos gestos de ajustarse las gafas e inclinar la cabeza; Claire, adulta, cuidando de sí misma cuando es un bebé; los dependientes de la tienda de cómics...
Y luego muchas incongruencias porque la gente tiene tantos poderes que no es fácil coordinar todos ellos para que ocurra lo que el guión quiere que suceda: los modos de anular, noquear, matar a Sylar, por ejemplo. O la secuencia en que el tipo que quita los superpoderes a los demás lucha mentalmente con el padre de los Petrelli: si le ha quitado los poderes ¿por qué tiene que luchar mentalmente contra él?
Se ha hablado mucho de su descenso de seguidores. La verdad es que el comienzo de la tercera temporada, con los jaleos de presente y futuro, con varios Peter Petrelli por ahí sueltos, podían espantar a cualquiera. Me parece bien el planteamiento para la cuarta temporada (o la tercera y media): menos gente y Nathan Petrelli persiguiendo con sus poderes políticos a todos los demás.
Lo que menos me gustó fue eso de dejar enterrada y bien muerta a Nikki/Jessica (un personaje interesante) para sustituirla por una imprevista Gina, hermana gemela que congela cosas y aporta más bien poco.
Y el pobre Micah sólo aparece de rondón en un capítulo.
Bueno, también está lo del eclipse solar que se produce en todas partes a la vez. En fin...

20/12/08

Será un honor defender su honor

¿Que por qué es mejor Adiós pequeña adiós? Porque es concisa, va al grano, mantiene el drama y el suspense a un ritmo mantenido y acaba cuando tiene que acabar.
El intercambio se enrolla, le sobra media hora (como mínimo), es un carrusel de ritmos, ocasionalmente truculenta y tiene muchos finales. La mayoría de ellos innecesarios pues lo que tenía que contar ya lo ha contado.
Dicho esto, El intercambio es una gran película, una férrea descripción del drama, sus múltiples ramificaciones, la sociedad en que acontece. Con momentos fuertes, muy fuertes.
Y una estupenda Angelina Jolie. Ya lo he dicho en otras ocasiones: cuando la señora Jolie deja de actuar con la anatomía para actuar con el cerebro es grande, muy grande. Casi (casi) tan buena como su marido. Pero es que Brad Pitt es mucho Brad Pitt.
Clint Eastwood demuestra, una vez más, que sabe aluviones de cine. Clásico y moderno. Y que hasta sabe dirigir a individuos como John Malkovich sin que se le desmadren.
Son casi dos horas y media. Aunque en ocasiones se haga un poco pesadita, siempre te das cuenta de que es mejor estar viendo eso que prácticamente cualquier otra cosa. Porque te sacude y te conmociona y sales del cine con la sensación de haber ganado algo.

17/12/08

Tarta de arándano con helado

Wong Kar Wai tiene una enorme sensibilidad estética y emocional. En cierto sentido My Blueberry Nights me gusta especialmente porque no se empeña en complejidades. Es verdad que pierde dramatismo, fuerza, intensidad. Pero es una película que se ve con agradable ligereza.
También me permitió descubrir, una vez más, lo mucho que me gustan las road movies. Mientras la película giraba alrededor de conversaciones en bares y restaurantes, la seguí con relajado disfrute. Pero cuando Norah Jones y Natalie Portman empiezan a moverse por la carretera me incorporé en la butaca. Es cierto que antes nos había presentado a Natalie Portman como consumada jugadora de póquer. Y eso es una introducción interesante porque también siento debilidad por las películas de póquer.
Sé que, en general, la gente ha preferido la historia de desamor entre David Strathairn y Rachel Weisz. Me alegro por ellos. Porque la cuestión es que todo el mundo, supongo, puede encontrar en esta película algo que engancha con él: amistad, amor, desamor, tartas de arándano con helado o conversaciones vistas tras la luna del escaparate.

13/12/08

Ultimátum a la Tierra

A mí esta película me parece un dignísimo remake de Ultimátum a la Tierra (1951): las dos son igual de sosas.
Me llama mucho la atención la cantidad de críticos que han criticado a Ultimátum a la Tierra (2008) comparándola con la primera versión. Eso significa que no sólo no han visto el primer Ultimátum a la Tierra sino que, además, ni siquieran saben de qué va.
Ultimátum a la Tierra (1951) es un clásico, sí. Pero un clásico de serie B, la típica película que uno ve para cachondearse un rato con la cutrez de efectos especiales y burlarse del mensaje infantiloide. Creo que debo tener en el sótano un plato exactamente igual a la patética nave que llegaba del espacio. Y el robot, en fin, he visto pijamas que daban mejor el pego. Así que decir que Ultimátum a la Tierra (1951) era una denuncia a las armas nucleares, significa estar borracho o querer tomar el pelo al espectador.
Es verdad, sí, que convertirla en superproducción para hacerla igualmente sosa e infantiloide, no conduce a otra cosa que al gasto de dinero en efectos especiales sin ganar en encanto.
Se supone que Klaatu (Keanu Reeves) viene para salvar la Tierra de nosotros. Para mí, el único interés de Ultimátum a la Tierra (2008) es averiguar en qué planeta debo presentar una denuncia por incompetencia contra el tal Klaatu. Resulta que para salvar la Tierra pone en marcha a una serie de nanorrobots que devoran todo a su paso para autorreplicarse. No sé qué piensa el tal Klaatu que debería ser la Tierra pero desde luego ha dejado la costa este de Estados Unidos convertida en sílice en su totalidad. Y para mí que allí no vuelve a crecer nada.
Se le va a caer el pelo cuando acuda al Consejo ése que dice que tienen.

11/12/08

Corazones rebeldes

Seguir los ensayos y conciertos de un grupo de rock no tiene mucho de original. A no ser que el grupo se llame Young at Heart y sus componentes tengan una edad media de 80 años.
Confieso que vi esta película boquiabierto (no puede ser lo que estoy viendo), descacharrándome de risa (hay conversaciones delirantes) y conmovido (el modo en que aceptan las inevitables muertes de sus compañeros de coro).
Les cuesta aprenderse las letras, se quedan en blanco (o dormidos) y tienen achaques. Pero ahí están. Dan conciertos por todo el mundo, en cárceles o grandes auditorios.
Los videoclips son la caña, especialmente ese titulado Quiero que me seden, de los Ramones.
Pues eso: el rock nunca muere.

10/12/08

Mongol

Tengo la sensación de que Sergei Bodrov ha querido acercarse por igual al Dersu Uzala (El cazador) de Kurosawa y a las superproducciones de Hollywood. Ambas cosas le pillan, me temo, igual de lejos. Y, a pesar de todo, saca adelante una película bastante decente. Esto viene a demostrar, una vez más, que compensa tener aspiraciones altas. Como escoge unos referentes importantes para imitar, consigue algunas secuencias logradas y un tono épico.
En algunos momentos era algo así como ver una película de Tintín. Como Temudjin se pasa su vida huyendo y siendo perseguido, una buena parte del metraje transcurre en capturas y fugas. El problema no es ése exactamente.
Hay una serie de componentes místico-esotéricos que vienen a solucionar de un plumazo los momentos en que Temudjin no tiene escapatoria: ¿cómo sale del lago helado?, ¿cómo se libera del cepo que le ata cabeza y manos?, ¿cómo establece esa conexión telepática con su esposa?
Y, sobre todo, cuando uno ya se está frotando las manos para presenciar la multitudinaria batalla final, estalla una tormenta. Todos los mongoles, dicen, temen al trueno. Menos Gengis Khan. Así de fácil gana la batalla.
Bien. Hay que entrar a la idea de que está contando, pues, la leyenda de Gengis Khan, no la historia. En cualquier caso, el recurso místico no deja de ser un modo de escabullirse de las dificultades del guión.
Dicho esto, pasé dos horas agradables: las infinitas estepas de Mongolia, las extrañas costumbres, el exotismo, un ritmo logrado tanto en los momentos de contemplación como en los de acción... La pena es que se queda en lo interesante cuando le faltaba poco para la gran epopeya.

8/12/08

Un gran día para ellas

Es una pena que Frances McDormand no se prodigue más.
Miss Pettigrew sería una digna acompañante de Mr. Jeeves, el mayordomo que inventó Wodehouse. Con su sentido común va solucionando los problemas que van surgiendo incesantemente.
Que McDormand se mueve en cualquier terreno con soltura lo demuestran escenas como la del puro. Cohibida, asustada, desbordada por la situación, sabe que tiene que reaccionar ante ese puro que ha quedado olvidado en un cenicero y que delata a su señora. Cómo lo toma con aplomo y lo enciende con seguridad, sin dejar de ser ella, es una delicia.
Al igual que en Ella es el partido, la película intenta recuperar el tono de las comedias clásicas. Lo intentan. Y por eso me tienen de su lado. Pero le falta, no sé, ritmo, alegría, energía, el gran momento de ingenio que cierra con un broche toda la historia.
Amy Adams hace muy bien de rubia tonta. Ya lo ha demostrado más veces. Quizá demasiadas. Alguien podría pensar que es connatural.
Liviana. No emociona pero tampoco pesa.

7/12/08

Bolt

Dos cosas a destacar de esta entretenida película.
Los 15 minutos iniciales no son sólo más increíbles y mejores que todo Quantum of Solace sino que, además, son más guays.
Y el final, que hará las delicias de muma, porque le da una colleja bastante interesante a Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal. Hay que ver la cara de Rhino, el hámster, fan número 1 de Bolt, cuando observa que en su serie favorita de acción han introducido alienígenas.
Por supuesto los niños no lo pillaron y algunos se volvieron para mirarme, a ver por qué me reía tan a gusto.

6/12/08

Crepúsculo

Me ha gustado.
No porque sea una película de vampiros. De hecho creo que defrauda a los chicos porque no se ve un colmillo, salvo que uno lo busque, y solamente hay dos o tres mordiscos.
Y tampoco porque sea una película romántica. Supongo que a las chicas les gusta eso de que el chico esté continuamente poniéndose en peligro por ella.
Me gusta porque es una buena película. Creo que Catherine Hardwicke fue sobrevalorada con Thirteen y que fue convenientemente machacada con Natividad: La historia. Pero con Crepúsculo creo que ha encontrado su estilo. Una especie de cruce entre Doctor en Alaska y Aki Kaurismäki. Bueno, quizá esto es demasiado forzado.
Lo que quiero decir es que si uno se olvida de de la novela original, de vampiros y romanticismos, si uno se centra simplemente en que ha ido a ver una película, entonces creo que la historia es buena. Hardwicke tiene un guión y un libro pero ha contado lo que a ella le interesa: con un peculiar estilo, personajes fríos, puesta en escena mortecina, desarrollo lento salvo en la secuencia final.
-¿Cuántos años tienes? -pregunta la chica.
-17 -contesta el vampiro.
-¿Cuánto hace que tienes 17?
-Bastante.
Diálogos como éste, que abundaban en el libro, se han perdido en su mayoría. Pero creo que Hardwicke ha capturado lo esencial, justo lo que precisaba del libro, para luego distanciarse de él.
En la sala de cine estábamos 4 varones y 40 mujeres. Y nos reíamos por cosas distintas. Con una película así, es difícil juzgar.
No es una gran película, ni siquiera de entre el género de vampiros, pero tiene su complejidad y su punto de originalidad.

4/12/08

Marcha, marcha.

Madagascar 2 tiene 2 partes.
En la primera parte se intenta hacer una parodia de El Rey León.
La segunda parte empieza cuando se dan cuenta de que todo es una chapuza y es preciso acabar lo antes posible.
75 minutos, más otros 14 de títulos de crédito.
Uno de los productos más descarados que se hayan hecho para recaudar dinero con el mínimo esfuerzo: la trama es la de El Rey León, los gags raramente graciosos, la imaginación escasa, la confusión bastante alta.
Es curioso: lo único bueno del primer Madagascar fue un fragmento musical pegadizo. Y con eso es suficiente para tirar una segunda parte.
No lo entiendo.
Y los pingüinos, lo único gracioso, siguen de secundarios.
Menos mal que mañana se estrena Wall·e en DVD y podré quitarme el mal sabor de boca.

3/12/08

Penélope

Ya hablé de esta película cuando me enteré de que existía. Ha tardado un par de años en llegarnos a España y lanzada directamente a DVD, sin pasar por el cine.
En cierto modo lo entiendo porque es un cuento de hadas de los pies a la cabeza pero no está dirigida al público infantil. Y, claro, ¿quién quiere ver eso?
Bien. Yo quería y no me he visto defraudado.
No descubro nada si vuelvo a decir que Christina Ricci es mi actriz viva favorita. ¿Hay alguna otra capaz de prestarse a un maquillaje de napia porcina? Después está su interpretación. Quizá Penélope no es lo más impresionante de su carrera pero me encantó toda esa secuencia en la que ella y James McAvoy se van conociendo, separados por un espejo-cristal.
Desde luego, me parece más inteligente que 20 comedias románticas juntas de las que acostumbramos a ver. Y, claro, ¿quién quiere ver eso?

2/12/08

Outlander

A la tierra de los vikingos llega una nave espacial con un monstruo alienígena. Siguiendo al monstruo viene Kainan, extraterrestre también pero con la pinta humana de James Caviezel, muy a propósito para que se enamore de él la pelirroja vikinga de la aldea.
Kainan trae consigo un pistolón flipante. A los dos minutos de habernos presentado el arma, la pierde del modo más tonto. Ahora ya sí que la peli puede durar un par de horas porque hay que enfrentarse al monstruo con espadas y flechas.
Además el monstruo viene preñado y va dejando regalitos por todas partes.
Rarita película, aparte del hecho de mezclar ciencia-ficción y vikingos. A veces cae de bruces en la serie B más absoluta: el banquete, el juego de los escudos, las conversaciones sobre si hay un destino, sobre si la vida la eliges tú, sobre si elijo yo, sobre si elegimos juntos, cariño.
Entonces llega la segunda parte, con un flash-back hacia batallas en la galaxia a modo de introducción. Y el plato fuerte: cuando uno ya estaba calificando la película como aventuras para chavales, aparece la cueva del monstruo con escenas gore bastante interesantes, Alien y Depredador puro y duro.
Me aburrí muchísimo durante todo el tramo central. Me entretuvo bastante más al final por sus descaradas imitaciones de otras películas.

30/11/08

¿Creías que no se podría repetir?

Un grupo. Un líder. Una obediencia.
Un uniforme. Un saludo. Un símbolo.
Son La Ola. Y van a arrasar la ciudad.
Los alumnos creen que el nazismo no volverá a suceder. Y en tan sólo cinco días han dejado de ser una clase para convertirse en un salón de actos.
Una película americana habría sido más efectista, más de acción. Habría invertido más tiempo en las gamberradas y peleas y creo que, a su favor, también habría sido más dramática.
Pero es alemana. Así que lo que le interesan son las ideas, el proceso, la dinámica.
Dennis Gansel es un tipo astuto. Copia películas de éxito reconocido y las remodela para que tengan cabida sus ideas. Napola era un plagio casi total de El Club de los Poetas Muertos en lo que se refiere a situaciones y personajes. Pero como la ambientaba en las escuelas para formación de líderes nazis, pasaba casi desapercibido. En La Ola hay muchas cosas que se siguen pareciendo a El Club de los Poetas Muertos pero también hay bastante de Rebelde sin causa.
Creo que no importa mucho porque es un cine de ideas: manipulación, educación, vacío generacional, violencia, un grupo, un líder, una obediencia, un uniforme... Y ya la tenemos montada.
Interesante.

27/11/08

Un poco de estadística

La novela, curiosamente, consiguió pasar por encima de mis prejuicios. Novela romántica para adolescentes: chica humana, chico vampiro.
En principio, una cosa así está en las antípodas de mis gustos y creo que es el único ejemplar de su especie que he leído en mi vida si exceptuamos Romeo y Julieta. Pero Shakespeare es nivel aparte.
En Crepúsculo encontré confirmados mis temores sobre varios pasajes cursis, acaramelados, sentimentales, pasteleros. Pero me sorprendió el férreo control de Stephenie Meyer sobre los diálogos: logradísimos casi siempre. El asunto de la integración de la chica nueva en un nuevo instituto también estaba más trabajado de lo habitual.
Cuando vi que la convertían en película imaginé que todos esos diálogos rápidos, las réplicas ingeniosas, los matices de la situación, se perderían. Supuse que la reducirían a la simple historieta romántica, haciéndola indistinguible de todas las demás.
Se ha estrenado en Estados Unidos y estos son los resultados de las votaciones en imdb. Nunca había visto una diferencia tan grande en las calificaciones entre hombres y mujeres y, además, tan regular: los hombres alrededor del 5, las mujeres pasando siempre de 7.
Me intriga.

26/11/08

Appaloosa

Ed Harris, Viggo Mortensen, Jeremy Irons, Renée Zellwegger, Timothy Spall y... Ariadna Gil.
Para ir a ver una película no necesito más reclamos. Sea del oeste o no, sean mejores o peores actores, esos nombres me parecen lo suficiemente atractivos como para acercarse a ver qué tienen que contar.
Lo que cuenta Ed Harris tiene un mucho de clásico y un poco de moderno.
Me parece una película demasiado episódica pero, a su favor, admito que el guión ofrece bastante tensión, genera inquietud. No está claro qué va a suceder en el minuto siguiente o hacia donde va a girar la trama.
El personaje de Zellwegger es muy interesante. En mi opinión, ella lo destroza. Se podía haber sacado mucho de un personaje con una apariencia tan candorosa y un fondo tan voluble. Quizá tampoco Ariadna Gil hubiese sido capaz porque su aspecto no es nada candoroso, pero seguro que lo habría hecho mejor. En realidad creo que cualquier actriz, con ganas de despuntar, habría matado por ese papel y lo habría llenado de riqueza.
¿Escenas de acción? Pocas y rápidas. Ellos lo explican: Todos sabemos disparar.
Me quedo con las conversaciones entre Mortensen y Harris en el porche de la cárcel. Por lo que dicen, por lo que expresan de la relación entre ambos y por la serena planificación con que están concebidas.

24/11/08

Animales de compañía

Primer plano de la película: una serpiente de cascabel.
Cena familiar para celebrar los 65 años de Rafa, cabeza de familia.
Rafa, el padre, diseña muebles absurdos que nadie quiere comprar y, por ello, la empresa se está arruinando.
Martina, la madre, es fotógrafa, preferiblemente de desnudos, cosa que odia su esposo, especialmente si los desnudos son de ella.
Esther, la hija mayor, está casada con Ernesto, el presentador del telediario. Parecen una pareja feliz y, como no tienen hijos, quieren adoptar uno.
Sofía, la del medio, actriz de teatro, se presenta de improviso con su amante Gregorio que, casualmente, es crítico de arte y que, recientemente, ha machacado sin piedad la exposición fotográfica de Martina.
Javier no se emancipa y es un antisistema.
Y, además, están la empleada peruana y una inspectora de adopciones.
Hay algunos tópicos desafortunados (estoy embarazada) pero la verdad es que, como se basa en una obra de teatro, el guión se encuentra varios puntos por encima de las habituales comedias españolas. Tiende a la hipérbole, claro, pero seguro que todo el mundo siente cierta identificación o, al menos, le hace evocar alguna situación semejante.
La pena es que seguro que en teatro es mucho mejor.

23/11/08

Lost. Y van 4.

La 4ª temporada quizá no es la que más me ha gustado porque el efecto sorpresa se ha perdido. Pero sí recupera lo mejor: pasan muchísimas cosas, sorprende, hay giros continuos y, por supuesto, va al grano. Nada de dar vueltas a tonterías, nada de estirar capítulos. Ahora los flash forwards se imponen y los flash back son la excepción (Jin y el oso panda de peluche).
Diré primero lo que no me gusta. No me gusta que Rousseau y su hija mueran así, de pronto. Al menos, no me gusta que muera Rousseau. Ella es una superviviente neta, la que mejor conoce la isla. No es posible que la cacen tan fácilmente.
Lo que más me fascina es que Lost es una versión aquilatada, depurada y muy, muy trabajada, de Alias. Porque la isla es Rambaldi. Si en Alias varias agencias secretas se pegaban para conseguir los secretos de Rambaldi, en Perdidos son dos grupos (al menos) los que pugnan por hacerse con el control de la isla. La iniciativa Dharma, los Otros... Pero en vez de mostrarnos el punto de vista de los protagonistas, de los buscadores, nos lo muestra desde el punto de vista de los secundarios, unos tipos que pasaban por allí. Muy interesante, en este sentido, el modo en que los perdidos del Oceanic 815 se han ido pareciendo cada vez más a los Otros.
Entre los detalles interesantes mencionaría, en primer lugar, la cantidad de cosas raras que le ocurren a Desmond con el espacio y el tiempo. Y, por supuesto, toda la historia de Claire y su padre que, como nos recuerdan oportunamente, es hermanastra de Jack. Lo que no me queda claro es que, en la primera temporada, le insistían a Claire para que ella educase a su hijo. Y ahora parece que la criatura no debe volver a la isla ni en broma.
Otros detalles menores a tener en cuenta: la hortera casa rococó que se han comprado los padres de Hurley, Sun haciéndose con el control de la empresa de su padre, la aparición de Walt. Y Sawyer. Peculiar tipo, Sawyer.
La cuestión es que, después de muchos capítulos inútiles que envolvían la 3ª temporada, la 4ª ha devuelto el tono adecuado.
No se gastaron mucha pasta en efectos especiales para mover la isla pero ¿a quién le importa?

22/11/08

22, Bond 22

Siena. Antes de que Craig, Daniel Craig, haya tenido tiempo de decir alguna palabra, ya ha dejado el Martin, Aston Martin, para el desguace: tiroteado, abollado, sin puerta... Lo aparca y, del maletero, saca a un señor. Se disponen a torturarle pero un hombre infiltrado, monta bronca. Bond, James Bond, le persigue y tras dar buena cuenta de él, consigue una pista que le lleva a Haití. Haití, República de Haití. Allí, en cuanto entra en una habitación del hotel, un individuo armado con una navaja le ataca. Bond, James Bond, le aplica el oportuno correctivo y sale a la calle con el maletín que pertenecía al susodicho. Una hermosa señorita a la que no conoce de nada, le dice que se suba al coche que ella conduce. Él acepta, claro.
A partir de ahí, perdí el hilo del guión, pero me di cuenta de que no importaba mucho porque tampoco les importaba a los demás. Pim, pam, pum.
No sé por qué la gente dice que la saga ha cambiado. La veo igual que siempre. Vale, le han quitado a Bond el glamour y lo han convertido en un animal de bellota. Pero no le veo la ventaja y, por otra parte, no es suficiente.
¡Ah, sí! Los gadgets. Dicen que ya no existen. Y, sin embargo, ¿hay gadget mayor que el de robar todo el agua de Bolivia para almacenarla en estanques subterráneos?
Hace tiempo se hablaba de la saga de un tal Bourne que imitaba a la de James Bond. Ahora es al revés. La escena inicial con la persecución por los tejados es un calco de la de El ultimátum Bourne (o de El incríble Hulk, si me apuras). Y la escena final, en un apartamente de Rusia, igualita a la de El mito Bourne. En mi opinión, Bond se ha quedado lejos. Su azar dista bastante de la lógica implacable de Bourne.
Entretenida y tal. Pero no compensa armar jaleo con un año de antelación. Al fin y al cabo, la confundiremos pronto con la 23 o la 7 o la 18.

20/11/08

Reuniones de familia

¿Vendemos la casa de la abuela o nos quedamos con ella?
El argumento de Las horas del verano no ofrece más. Ni falta que le hace. Olivier Assayas presenta una historia minimalista a partir de reuniones de familia: el 75 cumpleaños de la abuela, el funeral, el testamento...
Cuidadísima fotografía, como si estuviese captando escenas de paisaje o bodegones.
Está muy bien la naturalidad con que trabaja todo el reparto. Especialmente Juliette Binoche y, sobre todo, esa escena en silencio, al salir del tanatorio. Que el doblaje sea el mismo que el de Nicole Kidman me descoloca bastante.
Creo que la película se sigue con facilidad y que no se hace pesada porque, lo que cuenta, se nos hace enormemente familiar, nos identificamos con las situaciones, resulta tan evocador como un déjà vu.
Me gusta el final: una especie de nostalgia inversa en la chica adolescente por el futuro que no va a conocer.

19/11/08

Ponerse pesado

No se puede decir que a Elijah Wood le lluevan los proyectos últimamente. Le fichan, sobre todo, para poner voz a personajes de dibujos animados. De hecho, por el momento, ésas son los planes de futuro para el presente año y el próximo.
Como está un poco desesperado, anda dándoles la paliza a Guillermo del Toro y a Peter Jackson para que, en la película de El hobbit que están preparando, le hagan aparecer. Dice que no sería muy descabellado que Frodo asomase en algún momento, aunque fuese en un papel muy breve. Parece que del Toro y Jackson no saben cómo quitárselo de encima.
Hay que tener en cuenta que Jackson, siempre tan generoso en metraje, se ha visto obligado ya a dividir El hobbit en dos partes. Y, claro, aún así, tendrá que quitar cosas. Que venga un tío a decirle que debe hacer añadidos parece que no le ha sentado muy bien.
Y yo estoy convencido de que la culpa de todo la tiene esa pintilla con la que el amigo Elijah se ha adornado últimamente.

17/11/08

El último voto

Habría sido muy fácil convertir esta película en algo similar a Caballero sin espada. Kevin Costner haciendo de un James Stewart comprometido con la sociedad no es descabellado.
Habría sido igualmente fácil afilar los colmillos y, en plan demoledor, destrozar a base de sarcasmo e ironía todo el planteamiento de veneración a la democracia, al derecho al voto, al ciudadano que cree que pinta algo en todo ese entramado político.
Lo que no se admite es que la película quiera jugar las dos bazas: la bufonada y el patrioterismo. Pretender hacer ambas cosas a un tiempo implica volverse más manipulador que las supuestas manipulaciones que critica.
El último voto es presenciar, en dos horas, cómo Homer Simpson se convierte en Barack Obama.
Demasiado.

16/11/08

Bella

Petición de la afición: Bella.
Llevaba el miedo en el cuerpo porque, desde hace dos años, mucha gente bienintencionada me había cantado excelencias de esta película por cuestiones extracinematográficas: con valores, pro-vida, profundamente humana...
No sabía si me iba a encontrar con un catecismo o con una nueva Declaración de Derechos Humanos de la ONU.
Me gustó su estructura. 24 horas más un epílogo. Y asuntos de años antes o de una semana después tratados como flash backs y flash forwards insertados dentro de esas 24 horas.
Hay veces que se pone demasiado sentimental. La familia de Eduardo Verástegui es demasiado perfecta, como sacada de Vive como quieras o cualquier otra película de Frank Capra. Pero también hay situaciones dramáticas tan potentes como la del atropello que son dignas de Crash.
En fin, sin ser una obra maestra, está por encima de la media.
En cuanto a Camorra, de momento no la he visto. Una de las cosas que aprendí en Historia del Arte fue a detestar el neorrealismo italiano. No me apetece nada pero, tal y como está la cartelera, quizá acabe cayendo.

13/11/08

Star Trek

Quizá sea otra decepción como la que nos deparó J. J. Abrams con su Monstruoso.
He visto la foto de Zachary Quinto en el papel de Spock y entre unas cosas y otras, me parecen reclamos suficientes para estar pendiente de lo que vaya ocurriendo. Para bien o para mal. Para volver a decir que Abrams es un genio o para reirnos un rato de su fracaso en taquilla.
Ahora que Héroes pasa por un bache lo suficientemente agudo como para que en Estados Unidos estén pensando en suspenderla, es momento de que los actores y las actrices de la serie empiecen a buscarse otras posibilidades de trabajo. Aunque me gusta Zachary Quinto como Spock, me parece que la etiqueta de Sylar no se la quitará tan fácilmente. Para bien o para mal.

11/11/08

Le renard et l'enfant

Supongo que no habría pasado nada si la traducción del título hubiese sido El zorro y la niña. Lo de Una amistad inolvidable es chirriante.
La verdad es que la niña es un poco cursi, pero también tan agreste como las amapolas. No lleva zapatos de tacón, ni bolso, ni lápices de labios, ni la Nintendo DS rosa. Lleva botas Gore-Tex, un morral, cuerda, linterna, cerillas... Un equipo de supervivencia no muy adecuado para asistir a fiestas pijama pero sí para la montaña. Corre como un masai y su habitación parece la de un hobbit.
La historia es bonita, tierna y está a medio camino entre el documental y la aventurilla para chavales. Dan ganas de abandonar la civilización y echarse al monte a comer lo que uno pille por ahí. Me temo que como vea esto alguien de los Servicios Sociales franceses, a los padres les quitan la custodia de la chavala.
En resumen, le doy a la niña más puntos a favor que en contra. Ahora bien: podía cambiarse de ropa de vez en cuando.

10/11/08

Up

Lo último de Pixar. En la productora siempre han confesado su admiración por Hayao Miyazaki. Me parece que esto es algo así como un homenaje a Nikki, la pequeña bruja, El castillo ambulante, Laputa: el castillo en el cielo o Porco Rosso. Un artefacto volador, aventura y libertad. Me gusta.

9/11/08

Otra de Ridley Scott

No cabe ninguna duda de que ésta la ha dirigido él y no su primo. Suele decirse que las películas que plantean muchas preguntas son películas buenas.
No es el caso. Tengo un montón de preguntas.
¿Por qué dura 130 minutos cuando bastarían 40? ¿Por qué la primera hora y media resulta que no sirve para nada? ¿Por qué se titula Red de mentiras si los malos son malos, los buenos son buenos y es absolutamente lineal? ¿Por qué acaba así? Me gustan los finales felices pero tengo estómago y sé apreciar las películas que acaban mal. Pero ¿realmente era necesario acabar de un modo tan... indiferente, tan incoherente, tan ridículo: ahora me enfado y no te escucho?
Menos mal que andaba por ahí Russell Crowe para hacerlo un poco llevadero.
Se me quedó cara de póquer. Porque ni es buena, ni mala, ni entretenida, ni aburrida y, en el fondo, ni siquiera sabe hacia dónde va.

8/11/08

Hula girls

Cada vez que me hablan de una película de superación personal experimento reacciones orgánicas que varían desde el rechinar de dientes a la náusea.
Hula Girls merece un respeto por mi parte. No se trata del capricho de unas niñas. Vapuleadas por la vida en un pueblo minero en crisis tienen que sacar a su familia adelante. Y luego está el asunto del cambio de mentalidad: moderno y occidental.
Por lo demás, admito que es todo lo sentimental que cabía esperar. Son impresionantes estos japoneses. En cuanto les dejas hueco te colocan una despedida o reencuentro en plan Heidi o Marco.
Me estoy temiendo que mi condescendencia se debe, precisamente, a que me recordó en varias ocasiones a esas series. Estuve esperando la aparición de la malvada señorita Rottenmeier. En vano. Aunque hay un padre bastante capullo por ahí. Pero ni punto de comparación.

7/11/08

Los niños de Huang Shi

Una de esas historias en que gente normal realiza hazañas increíbles en situaciones desesperadas.
A partir de ahí el guión es determinante: si está bien trabajado logrará la épica, si no se aplican los resortes necesarios se quedará en una cosa bonita.
Esto último es lo que le pasa a Los niños de Huang Shi. Y tiene muchas cosas buenas. Obviamente la fotografía de montañas nevadas, desiertos, etc. Pero es que los personajes también tienen sus puntos de interés. El fotógrafo de guerra que acaba convertido en profesor de un orfanato, la enfermera adicta a la morfina, la mercader de opio con inquietud social, el saboteador comunista con ramalazos de bondad para sus enemigos... Personas contradictorias pero bastante auténticas.
Es algo más que una simple historia de gente maja, pero tampoco te deja satisfecho porque seguro que la historia real fue mucho más increíble.

6/11/08

La boda de Rachel

El cartel de la película evoca la clásica comedia romántica de andar por casa. Además aparece el rostro de Anne Hathaway. Es fácil pensar que uno asistirá a un nuevo capítulo de Mi gran boda griega, La boda de mi novia, Bodas y prejuicios, Cuatro bodas y un funeral...
En modo alguno me esperaba una cosa filmada con notables similitudes al estilo Dogma: cámara en mano, iluminación ambiental, sonido y música apenas tratados. Y mucho menos me esperaba que sacudiese algunos de los mazazos que dispensa.
Puestos a escoger títulos con la palabra boda, me quedo con Después de la boda.
Es verdad que le sobra media hora por lo menos y supongo que un drama tan contundente espantará de las salas a los que iban tras la Princesa por sorpresa ya crecidita, pero me parece un acierto que Anne Hathaway se arriesgue.

5/11/08

Que sí, que sí

Están muy contentos los americanos con eso de que haya ganado Obama las elecciones presidenciales. Yo creo que no hay para tanto.
Dicen que es el primer presidente negro de la historia de los EEUU. Pero no es verdad. Ya tuvimos a Palmer.
Dicen que será el mejor. No lo creo. Ya tuvimos a Bartlet.
Una vez más Oscar Wilde tenía razón cuando aseguraba que la realidad imita al arte.
En cualquier caso creo que sí.
Sí, podemos.
Que me parece que se traducía más o menos como:
-Yes, weekend!

4/11/08

Transsiberian

Si uno se para a pensar lo mucho que puede dar de sí una película de suspense en un tren como el Transiberiano, está claro que Transsiberian se queda muy cortita de ambiciones. Se me va la cabeza a Hitchcock o a Asesinato en el Oriente Express y así no hay quien resista la comparación. Además creo que Anderson comete el error de dejarse llevar por la corriente psicópata del recientemente inventado género de turistas torturados. No sé cómo lo ves tú, pero creo que se pasan dos pueblos (o más) en la totura a Kate Mara. Quiero decir, que si quiero ir a ver una carnicería ya tengo Saw, Hostel y esas lindezas. En una peli de suspense es una salida de tono bastante considerable. Bonita la fotografía, declaro una vez más mi admiración por Emily Mortimer y mi convencimiento de que Eduardo Noriega sigue siendo un mal actor.

26/10/08

Madame Tutli-Putli

Un cortometraje animado sorprendente. Quizá demasiado ambiguo, pero cargado de sugerencias. Me gusta el tren como metáfora del viaje interior, el equipaje como metáfora del pasado con el que cargamos y la mariposa como liberación. Necesitas 18 minutos para verlo completo pero creo que merece la pena. Dividido en dos partes en youtube.

25/10/08

El abogado del terror

Contemplar El abogado del terror es como sentarse a charlar amigablemente con los más conocidos terroristas del mundo, comentar con indiferencia dónde vamos a poner la siguiente bomba y a quién vamos a matar.
Es, sobre todo, asomarse a la mente de Jacques Vergès, el abogado de todos ellos: la Baader-Meinhof, Carlos, Pol Pot, FLN, palestinos, tiranos africanos, banqueros nazis... Schroeder es distante, seco y deja sacar conclusiones. Creo. Eso siempre es difícil saberlo en un documental que, en el fondo, es tan ficción como una película.
Mi conclusión es que si Vergès se hizo abogado en vez de terrorista, fue porque le encanta ser un sibarita.
Es una película hasta cierto punto incómoda. Algunas de las declaraciones son tan asombrosas que dudé si las había oído bien. Una indiferencia absoluta por la vida humana.
Pero consigue que te hagas más preguntas de las que te responde.
Y también te alegras de no tener una mente retorcida y de dedicarte a cosas normales.

24/10/08

Max Payne

Olga Kurylenko hacía un papel divertido en el gótico y vampírico cortometraje de Vicenzo Natali para Paris, je t'aime. En realidad, sus dotes interpretativas se reducen generalmente a quitarse la ropa. En Max Payne tiene el tiempo justo de hacerlo antes de que se la carguen.
Espero que Quantum of Solace, la inminente Bond 22, aporte algo más porque se supone que es la actriz principal. La cosa podría quedar un tanto desangelada.
Cabe preguntarse qué hace en este producto Mark Wahlberg y también Amaury Nolasco. Aquí es un malo malísimo pero sigo recordándole como un tipo majo de Prison Break y no acabo de creérmelo.
Por lo demás, otra floja adaptación de un videojuego.

23/10/08

All Souls

Siempre me interesan las películas y las novelas que intentan ejercicios de teología-ficción. Es un género dificilísimo. Fácilmente se cae en la parodia, en el ridículo o en el pietismo.
El exorcismo de Emily Rose me parece una de las películas más inteligentes que he visto de este estilo. Y pienso que Orson Scott Card es lo más decente que hay en literatura desde la perspectiva de un mormón.
El otro día e me pasó un capítulo de Expediente X titulado Alls Souls. No está nada mal.
Uno de los principales problemas de esta clase de películas es que bien y mal, ángeles y demonios, Dios y Satanás, parece que se disputaran las almas como en una rifa. Esta para ti, esta para mí. Como si la libertad de las personas no tuviera nada que decir.
All Souls está siempre a punto de caer en ese defecto: las cuatrillizas con parálisis mental son asediadas por ángeles y demonios. Parece que el primero que llega se las queda. El gran acierto es que, gracias a la agente Scully, sí pueden decidir: ir a una puerta o a otra, donde aguarda el ángel o el demonio.
La confesión posterior de Dana Scully me parece un tanto forzada. Se supone que no debería tener dudas acerca de lo que ha hecho. Pero de todos modos, no es decisivo para el desarrollo de la trama; es sólo un recurso de estilo para realizar los flash back y contar la historia.

22/10/08

Questa notte è ancora nostra

No estoy completamente seguro, pero creo que fui a ver esta película por lo bien que sonaba el título en italiano. En español la han traducido como La noche es nuestra, exactamente igual que la película del año pasado de James Gray sobre la policía de Nueva York. Por un momento pensé que la reestrenaban, o algo así. La cuestión es que no sé si Questa notte è ancora nostra es una película italiana que copia a las comedias románticas americanas o una comedia romántica americana hecha por italianos. Chico italiano que trabaja en una funeraria quiere tocar rock. El productor busca algo exótico y quiere que en el grupo esté una vocalista china. El chico decide ligarse a una china. Chica china va a ser casada con un chino para saldar una deuda de los padres. Ella no quiere pasar por el aro y finge estar prometida. La chica decide ligarse a un italiano. Por supuesto acaban enamorándose después del lógico desencuentro al descubrir que el otro/otra estaba manteniendo una farsa. Aunque haya entierros y bodas católicas, fontana de Trevi, pizzas y tal, están todos los demás clichés: encuentros en supermercados, fiestas llenas de equívocos y hasta tablas de surf como si esto fuese California. Prefiero decir que es una comedia americana hecha por italianos porque así, al menos, se puede aducir un factor de originalidad. Por lo demás, es triste admitirlo, podría haberla dirigido Nora Ephron. La sensación, en cualquier caso, es extraña, como de desorientación. Y quizá eso está bien.

20/10/08

Tropic Thunder: Una guerra muy perra

Ya comenté que la muerte de Paul Newman aconteció mientras yo veía este bodrio. Admito que me engañaron, qué le vamos a hacer. Pensé que habían logrado hacer una parodia inteligente pero es una demencia como tantas otras.
Sigo esperando que Jack Black vuelva a repetir un éxito tan inteligente como el de School of Rock, pero me parece que voy a esperar sentado.
Un comentario muy breve: creo sinceramente que Ben Stiller debería estar en un psiquiátrico, desde hace años, antes de que haga daño a alguien.

19/10/08

El cayado del Rey Mono

Es lo que tienen los chinos. Todos esos nombres tan poéticos, tan imaginativos y, en el fondo, tan idiotas.
El Rey Mono, el Inmortal Borracho, Gorrión Dorado. El Buscador.
Declaro mis preferencias por Jackie Chan, un tío divertido, ingenioso, ocurrente para inventar coreografías de peleas y con un poso de Charlie Chaplin. Jet Li es más sosaina.
¿Para quién es El Reino Prohibido? Para los fans de uno y otro. Para juntarlos a todos. Para rodar una película con un guión casi inexistente en el que los dos puedan divertirse repartiendo leña. Por eso, lo único interesante, es la sucesión de originales y vistosas peleas de artes marciales y, también por eso, el gran momento es la pelea entre ambos.
Los chinos hablan mucho de prudencia, de sobriedad, de paz cósmica. Te entran ganas de ignorar la película, enroscar las piernas en la butaca en plan Buda y ponerte a levitar. Pero cuando Jackie Chan y Jet Li se encuentran, primero destrozan los muebles y después preguntan. Entonces se dan cuenta de que están en el mismo bando. Pero claro, si primero hubiesen preguntado nos habríamos perdido la exhibición.
Reconozco que al lado de cualquier película de Zhang Yimou, esto que nos ocupa es una piltrafilla. Quiero decir, que no es Héroe, ni La casa de las dagas voladoras, ni La maldición de la Flor Dorada, ni (gracias a Dios) Tigre y Dragón. Pero creo que es muy sano, de vez en cuando, no ponerse demasiado trascendental, no tomarse demasiado en serio toda esa filosofía oriental, a punto siempre de caer en trance. En el fondo son un grupo de gente dándose mamporros, ¿no?

18/10/08

Los limoneros

Esta película, hecha con sutilidad y buen gusto, es una de las mejores metáforas que he visto sobre el conflicto árabe-israelí.
Frontera Israel-Cisjordania. A un lado la viuda que cultiva el limonar. Al otro, el ministro de Defensa israelí. Los servicios de seguridad consideran que el limonar puede ser lugar de riesgo y quieren talarlo. La viuda pone una demanda.
Eso sirve para que vayan apareciendo los hombres árabes, el abogado (muy interesantes sus motivaciones), los medios de comunicación... Pero no en plan John Grisham. Riklis prefiere utilizar las relaciones humanas.
La mujer del ministro acaba por empatizar con la viuda árabe. No mantienen ni un diálogo a lo largo de toda la película, pero las miradas, gestos y reacciones establecen entre las dos unos lazos de amistad más importantes que todo lo demás.
La secuencia final (el ministro israelí a un lado, la viuda árabe al otro) ha hecho variar el paisaje de un modo no del todo previsible. Una secuencia extraordinariamente poética en su sencillez. Como en el conflicto, todos pierden.

15/10/08

Cuando Amélie se nacionalizó británica

Happy: un cuento sobre la felicidad es la traslación de Amélie según los ojos de Mike Leigh.
Mike Leigh es, fundamentalmente, un tío tirando a depre, así que Poppy, más que repartir felicidad reparte risas tontas.
Hasta su mejor amiga, leyéndole la palma de la mano, descubre que la línea más gruesa es la línea de las gilipolleces.
Me aburrí bastante porque, como ya he visto más películas de Mike Leigh, sé a lo que juega: deja que gran parte del metraje transcurra lentamente, sin que pase nada, para que acontezca la explosión final, la enjundia y el resultado sea más potente. Así que estuve esperando a que Poppy dejara de hacer tonterías para ver el gran momento. Y, en fin, el gran momento, se queda muy lejos del de Todo o nada. Especialmente porque en Todo o nada el gran momento tenía un sentido redentor extraordinario y en Happy no pasa de ser una anécdota más.
Estaba bastante bien lo de las clases de flamenco, la bailaora sevillana y sus chistes españoles que sonaban a incorrección a los ingleses.
Bien: ¿no tienes la sensación de que Poppy, profesora de primaria, tiene una edad mental probablemente inferior a la de sus alumnos?

13/10/08

Cuatro vidas

No voy a negar que el reparto es de campanillas. Kevin Bacon, Julie Delpy, Andy García, Sarah Michelle Gellar, Emile Hirsch, Forest Whitaker y el mismísimo Brendan Fraser a quien es difícil ver en ocasiones y que ahora tiene tres películas simultáneas en los cines.
Es una película de vidas cruzadas y, en concreto, trata de acercarse a Vidas contadas. Pero si en Vidas contadas había 13 conversaciones sobre una cosa (título en inglés) para hablar con sutilidad acerca de la felicidad, en Cuatro vidas hay cuatro momentos llenos de tensión y furia para hablar de no se sabe muy bien qué.
Me gustaron los toques mágicos, la visión de futuro de Brendan Fraser y la existencia de un nuevo tipo de sangre. Pero sobre todo me gustó esa escena en que Forest Whitaker, después de atracar el banco, coge una moto, huye con ella de la policía y se dispone a subir las escalinatas hacia un lugar en que dará esquinazo a sus perseguidores. Y, justo entonces, vemos lo que no vemos nunca en el cine: la moto no sube las escaleras. Acontece la realidad: o eres un especialista o te estrellas contra los peldaños para darte un golpe de campeonato.
El cine nos había acostumbrado tanto a que las motos, e incluso los coches, suban y bajen escaleras que se nos había olvidado la realidad.

12/10/08

La conspiración del pánico

Está claro que a D. J. Caruso le gusta Hitchcock. Otra cosa es lo que hace luego con él. Persecución del hombre inocente que ignora qué pasa, concierto de música en el que una nota puede desencadenar el drama, ambientación de la acción en lugares novedosos...
La conspiración del pánico es entretenidísima. Te subes a ella cuando ya va acelerando y no te puedes bajar en un par de horas.
Hay algunas incongruencias internas, claro. No entiendo por qué el ordenador no se carga a sus objetivos del mismo modo que se carga a cualquier otro; debería saber que implicar al factor humano es un riesgo porque estamos bastante locos. Además, en cuanto apareció el ordenador, supe que si le desguazabas el ojo, los problemas se solucionarían. Rosario Dawson se dio cuenta muy tarde.
Pero lo que no tiene explicación posible, lo que es una trola increíble, lo que no cuela de ninguna manera es lo del cable de alta tensión. Simplemente: no se puede. Por mucho ordenador que seas.
En fin, cito, porque viene a cuento, lo que dijo Benjamin Franklin: quien renuncia a parte de su libertad para obtener más seguridad, no merece la libertad ni la seguridad.

11/10/08

Death Race

Esta película apenas sería reseñable. Da lo que promete, es entretenida y no dura en el cerebro más allá de su visionado.
Pero es una buena prueba de cómo la paternidad produce en las personas efectos absolutamente inesperados, reacciones imprevisibles y formas de expresión de las que posiblemente su responsable se habría arrepentido tiempo antes.
Paul W. S. Anderson y su señora Milla Jovovich han sido papás recientemente. Eso es lo único que explica la escena final de Death Race. Después de ofrecernos durante 100 minutos un apabullante despliegue de salvajes carreras de coches, tiroteos, explosiones, gente decapitada, peleas y asesinatos, llega el momento culmen. Jason Statham escapa, recoge a su niño y dice que, aunque él no es un hombre perfecto, nadie puede amar a su bebito más que él.
Qué tierno. Qué bonito.

10/10/08

Todo el mundo es imbécil

Estos son los protagonistas (imbéciles) de Quemar después de leer.
John Malkovich es un analista de la CIA, espía despedido por su incompetencia. Sus memorias no las quiere nadie pero la egolatría de la gente desencadenará la acción.
Tilda Swinton es su mujer, pediatra con una mala leche impresionante (genial la escena en la consulta con el niño). Es amante de George Clooney.
George Clooney agente federal, completamente paranoico, considera sus habilidades muy por encima de lo real.
Frances McDormand, empleada en un gimnasio, quiere hacerse, gratis, cuatro operaciones de cirugía estética.
Brad Pitt, compañero de trabajo de Frances McDormand, es imbécil a secas. El disco de memorias de John Malkovich cae en sus manos y cree que tiene el mundo en sus manos.
Richard Jenkins es el encargado jefe del gimnasio. Como todos los hombres cobardes y apocados estará dispuesto a hacer una locura para impresionar a la mujer que quiere.
Primera reflexión. ¿Te has dado cuenta de que todos son igualmente imbéciles pero que sólo las mujeres logran lo que quieren mientras que los hombres acaban bastante mal?
Segunda reflexión. Dejando al margen algunos momentos francamente divertidos la película es bastante flojita. En mi opinión, vale lo que vale Brad Pitt: una interpretación tan original y extraordinaria como las que hizo en 12 monos o Snatch, cerdos y diamantes.

9/10/08

Asesinato justo

Se ve que a los actores, como a los futbolistas, les cuesta retirarse en el momento oportuno. Algunos, dotados de especial clarividencia o dignidad, saben hacerlo.
Yo comprendo que a Robert de Niro y Al Pacino les cueste dejar el empleo. Es lógico. Pero están empañando toda su carrera pasada. La cuestión no es que Asesinato justo sea mala (que lo es) ni que resulte inconcebible (ellos dos haciendo pesas, dando carreritas, sacudiendo mamporros, disparando como Buffalo Bill) ni que la trama romántica sea estúpida (¿de Niro con Carla Gugino? Por favor...) ni que el final sorpresa sea una vacilada (la trama no es sorprendente, sólo se intenta confundir al espectador); la cuestión es que no es digna de ellos.
Hace años a los actores les daba por reunirse y poner un restaurante o una cadena de restaurantes bajo su patrocinio. Voy a sugerir algo: ¿qué tal si de Niro y Pacino se unen para promocionar una cadena de geriátricos? De este modo, quizá les cueste menos ingresar en uno de ellos.
Es sólo una idea. Supongo que sirve cualquier cosa con tal de que nos dejen en paz y podamos seguir recordándoles por sus buenos papeles.

8/10/08

CJ7

CJ7 no es la séptima generación de clones de Claudia Jean Cregg (Allison Janney en El Ala Oeste de la Casa Blanca). Lo digo por si determinadas personas piensan en ver una versión aún más mejorada de la más famosa jefa de prensa.
CJ7 es la última marcianada, y nunca mejor dicho, de Stephen Chow, ese director hongkonés capaz de pasar, de un plano a otro, del chiste marrón más absoluto al lirismo más acaramelado. Es una película destinada, única y exclusivamente, a aquellos que disfrutaron de Shaolin Soccer y Kung Fu Sion.
Destinada a mí, por ejemplo.